La CTA Neuquén acentúa su virtual fractura

El día después de las elecciones de la CTA en Neuquén, no fue posible concluir un resultado, y todo hacía presumir que será la Junta Electoral Nacional la que consagre un ganador, aunque no podrá seguramente terminar con una confrontación que de hecho ha partido en dos la central que agrupa a los principales gremios estatales.

La Lista 1, liderada por Carlos Quintriqueo, actual secretario general, se reivindicó a sí misma como ganadora por unos 500 votos. La Lista 2, encabezada por Daniel Huth, afirmó ser la ganadora con una diferencia de 300 votos.

Durante la noche del jueves y la madrugada de este viernes hubo hechos violentos entre ambos bandos, que matizaron las declaraciones híper enfatizadas de los dirigentes.

El resultado deberá ser oficializado por el organismo nacional, pero la realidad política es obvia: hay una virtual fractura, que persistiría más allá de cuál sea esa determinación, aunque no se formalice.

La Lista 1 de Quintriqueo implica la continuidad del actual oficialismo. La Lista 2 de Huth integra una amplia alianza de sectores de centro e izquierda, y de la agrupación 27 de junio, que sigue a nivel nacional al secretario general de ATE, Julio Fuentes.

La elección reflejó, como reconoció el propio Pablo Micheli desde Buenos Aires, en una nota realizada por la radio LU5, una dura interna que atraviesa a los gremios ATE, ATEN, y también los judiciales de SEJUN.

Los comicios tuvieron una participación relativamente importante de afiliados: votaron más de 8.400 en la provincia. Hubo un sector, el más radicalizado dentro del sindicalismo estatal, que llamó a no votar, al considerar que no había garantías de transparencia en la organización y fiscalización de los comicios.

El escenario que se abre no es de tranquilidad en el ámbito sindical estatal. Si bien nadie reconoce ni acepta actitudes rupturistas, objetivamente la brecha que separa la dirigencia es cada vez más grande, acrecentada por los vaivenes políticos locales y nacionales, y particularmente, por la diáspora creada por la creciente crisis del kirchnerismo como faro ideológico de la época.

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