Nueva CGT ahora discute por la conducción colegiada

Nueva CGT ahora discute por la conducción colegiada
Por Luis Autalán.

La chance de que Luis Barrionuevo se sume a las huestes de la nueva CGT agitó el debate interno del antimoyanismo, ante la posibilidad de que la conducción de esa central se defina por un triunvirato.

El mismo dirigente gastronómico propició esa intención a mediados de año cuando participó de los encuentros del antimoyanismo hasta que se alejó con fuertes críticas a ese núcleo. Gerardo Martínez, titular de la UOCRA, fue el portavoz a la hora de defender el “regreso” de Barrionuevo y así ponderó que la intención es lograr “una CGT de consenso”.

En su momento, la posibilidad de una conducción colegiada dividió aguas, a tal punto que el también líder de la CGT Azul y Blanca dejó de participar de las reuniones de los que resistieron la conducción de Moyano y disparó críticas hacia ese frente. El gastronómico defendió su posición señalando que “esa forma de conducción ya funcionó en forma exitosa”, en relación al mandato que cumplieron Hugo Moyano (camioneros), Susana Rueda (Sanidad) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias).

Al instante, algunos dirigentes sindicales que escucharon sus declaraciones refrendaron su posición contraria a cualquier intento de “aggiornar” el formato de las tres sillas. Por estas horas, y a pocos días del comité confederal que se realizará el 5 de septiembre en La Fraternidad, la posibilidad de volver a considerar una conducción colegiada volvió a consolidar diferencias apreciables. “No apreciamos que un triunvirato pueda solucionar nada, en primer lugar porque esta nueva CGT la integramos cuatro sectores, los independientes, ‘Gordos’, nosotros, y si se suma el barrionuevismo serían cuatro frentes. ¿Cuál debe quedar afuera para formar un triunvirato?”, confió un referente del Movimiento de Acción Sindical (MASA) a este diario. Desde esa perspectiva consideran que Barrionuevo sólo estaría dispuesto a retornar a la nueva CGT si se cumple su deseo de participar en la conducción. Tal requisito era ratificado ayer por dirigentes afines al gastronómico.

También desde el MASA, otros dirigentes del bloque que se presentó en Foetra en julio respaldando la candidatura de Caló fueron terminantes. El representante de los trabajadores molineros, Carlos Barbeito, sostuvo: “Para nosotros no existe la más mínima posibilidad. No se trata de una cuestión de ego, basta repasar algunas de las declaraciones de Barrionuevo en las últimas semanas”, enfatizó el dirigente poniendo el acento en fuertes críticas del gastronómico al Gobierno y a sus pares.

Otros popes sindicales en cambio señalan que desde los valores que sustentaron el intento por consagrar una CGT diferente, “sin personalismos”, incluye una conducción colegiada, no necesariamente un triunvirato; favorecería la alternativa de asimilar las presiones u obligaciones de un solo secretario general y “abriría frentes de participación”. Desde otra tónica, el lucifuercista Oscar Lescano le dijo a BAE que “por el momento no hay posibilidades, pero creo que hay que esperar. Todo esto es muy dinámico. En lo personal, no tengo inconvenientes con una forma o la otra para conducir nuestra CGT, pero creo que cualquier alternativa formará parte de las conversaciones con el resto de los compañeros”.

El textil Jorge Lobais fue más escueto: “No estamos tratando esa posibilidad en este momento”. Una fuente de la mesa chica del antimoyanismo fue tajante en cuanto a la “efectividad” de una conducción colegiada y fundamentó sus razones ante la consulta de este diario. “En primer lugar, se supone que las decisiones se dirimen en general a través del consejo directivo y las ejecuta el secretario general. Si hablamos de participación, lo cual es una meta que nos propusimos desde que comenzamos a diseñar este proyecto, esa realidad estará dada por el consejo directivo, no por dividir las responsabilidades de ejecución en una conducción compartida”.

Mientras se acercan las fechas definidas tanto para el confederal que se realizará en La Fraternidad como para el congreso de Obras Sanitarias, uno de los integrantes de la mesa chica de la nueva central sinceró tanto un abanico amplio de posibilidades como cierto desconcierto frente a la diversidad de opiniones: “A esta altura de las circunstancias y con un tramo todavía importante para recorrer hacia la definición de nuestra CGT, creo que cualquier alternativa es posible”, dijo, y acotó: “Esa posibilidad puede ser buena y también mala, pero es el escenario de hoy”.

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