Nueva etapa en la negociación sindical

Los gremios endurecieron las medidas y amenazan con cortes de ruta. Sapag subió de tono el discurso y habló de medidas cobardes. En el medio, la desaceleración económica.
“A mí no me van a doblar el brazo porque vayan a cortar la ruta o, como dijo un dirigente sindical el otro día: ´vayamos a la casa que le vamos a meter miedo a él y a su familia, a sus hijos, a su mujer`. A mí no me meten miedo, a mis hijos tampoco, a mi mujer tampoco. Así que los invito a que sean valientes, que no sean cobardes de ir a casa de funcionarios o que no cometan delitos de cortar las rutas, que entiendan la seriedad del momento”.

Las duras palabras del gobernador Jorge Sapag de esta semana, en un tono que no suele caracterizar sus declaraciones, hablan del momento económico y político de la Provincia. Los gremios estatales, aún fracturados, aún salpicados por el fango de la política, redoblaron sus protestas ante un escenario inflacionario que les hace perder poder adquisitivo.

ATE lanzó un paro de 48 horas para la semana que viene y podría ir a las rutas por unas horas con un bloqueo total, según amenazó. Sejun también anunció medidas para el miércoles y el viernes y ATEN Provincia, uno de los sectores más dialoguistas, decidió romper la mesa de negociación y analizará qué acciones tomar. UPCN hará lo propio.

En realidad, la mesa de diálogo, el esquema que delineó el Gobierno para concentrar los reclamos salariales y poder dar respuestas conjuntas, viene postergando definiciones desde que comenzó el segundo semestre. Los gremios colaboraron con ese escenario al abrirse un frente interno que los dejó mal parados a la hora de negociar en conjunto: hacen paros pero en días distintos; marchan separados.

La respuesta de Sapag a los reclamos es que no hay fondos. Los sindicatos exhiben sus propios números y dicen que sí los hay. Sapag asegura que los incrementos salariales que ya otorgó el Gobierno van por arriba de la inflación, “la que medimos nosotros, no el INDEC”, reseñó. Los gremios respondieron que el índice de precios que mide el Gobierno superó en julio los 17 puntos que les otorgaron de aumento salarial a principios de año.

El resto ya es un cuadro conocido. La única diferencia, quizás, es la desaceleración económica que afecta los ingresos de la Provincia -en realidad, no sólo a Neuquén sino a todos los distritos-, lo que hace menos viable aumentar la masa salarial. La presión del sector del trabajo, sin embargo, no carece de sustento: los precios suben a mayor ritmo en la región y el sector privado marca el pulso. Los incrementos para la mayoría de los convenios rondaron el 25%. El 32% anual con el que terminará Petroleros, según anunció su titular, Guillermo Pereyra, esta semana, se impone como un techo a aspirar. Otra vez la economía neuquina circula a dos velocidades. Un sector de la población, ligado a los hidrocarburos, logra capturar una mayor parte de la renta.

Regalías

Y si de la renta petrolera se trata, el plan que presentó el CEO de YPF, Miguel Galuccio, despierta una enorme expectativa en la provincia, que espera una mayor producción para poder recaudar más vía regalías.

De hecho, allí está puesta la expectativa de la Provincia, que calcula que necesitará unos 1.000 millones de pesos para cubrir el déficit de este año.

YPF invertirá unos 12 mil millones de dólares en Neuquén durante los próximos cinco años, según se desprende el Plan de los 100 días que presentó Galuccio esta semana.

La empresa prevé inversiones globales por 37.200 millones de dólares entre 2013 y 2017, de los cuales correrán por cuenta de YPF 32.600 millones. El 70 por ciento será costeado a través de la generación de fondos propios de la compañía, menos del 20% se conseguirá mediante la obtención de deuda, y otro 10% lo aportará un socio privado.

La asignatura pendiente será, en todo caso, el incremento del precio del gas en boca de pozo, un reclamo histórico de Neuquén que tendría impacto inmediato en las regalías.

Según anunció Galuccio, uno de los principales ejes del Plan de los 100 días es el relanzamiento de la industria del gas para sustituir las importaciones, que el año pasado le significaron al Estado diez mil millones de dólares. YPF invertirá 6.500 millones de dólares entre 2013 y 2017 para hacer 1.160 perforaciones con lo cual multiplicará por diez el promedio de pozos gasíferos de los últimos dos años.

Tal como informó este medio en la semana, Galuccio señaló que para hacer los proyectos viables el gobierno nacional trabaja en la reformulación del programa Gas Plus, que hoy ya contempla contratos con precios que oscilan entre 4 y 7 dólares por millón de BTU. Si bien evitó hablar de números y fechas, el directivo indicó que el tema “se resolverá en los próximos meses”.

La idea es aumentar 23% la producción de gas entre 2013 y 2017. Cerca del 80% provendrá del shale y del tight gas de Vaca Muerta. Allí, en la formación geológica que está en boca de todos, está puesta la esperanza de más recursos para Neuquén.

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