Nueva instancia de diálogo con resultado incierto por el conflicto en el puerto

Anoche el jefe comunal volvió a exhortar a las partes en conflicto a aportar ideas para destrabar la situación y normalizar la actividad en el puerto, afectada desde hace casi tres meses.
Novero y Trueba (de espaldas) hablan a los afiliados del Simape en una de las últimas asambleas en el Puerto, frente a la sede gremial. Concurrirán hoy a la Municipalidad en busca de soluciones.

"Hay que volver al trabajo en paz" y "si alguien tiene ideas mejores, que las haga saber ahora", reclamó anoche el intendente Gustavo Pulti, al ratificar el llamado a una mesa de diálogo entre las partes empresaria y gremial de la pesca, en presencia de funcionarios de los gobiernos nacional y provincial. La convocatoria es para esta tarde -la hora y hasta el lugar estaban todavía anoche sujetos a definición- y el propio intendente junto a un reducido grupo de colaboradores estaba tratando de confirmar la asistencia de los sectores involucrados.

El conflicto en el puerto está siendo sostenido por el Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape), que se resiste a aceptar el acuerdo salarial firmado entre las cámaras empresariales del sector y el gremio rival de marineros, el SOMU. El Simape exige una diferenciación en los términos de ese acuerdo (22% de aumento pagadero 11% desde abril y otro 11% recién desde octubre) y el tácito reconocimiento a su condición de gremio paritario representante de los pescadores marplatenses.

Pero el SOMU se opone a las dos cosas, los empresarios prefieren que todo quede como está en materia salarial aunque necesitan un acuerdo con el Simape, y en el Estado nacional anidan opiniones diferenciadas: Trabajo apuesta a una solución negociada que restablezca la normalidad, mientras que Agricultura y Pesca se desentendió del tema inclinando la balanza en favor del SOMU, en perjuicio de los intereses marplatenses.

Así las cosas, desde hace más de 80 días los barcos no pueden salir a pescar normalmente por una sucesión de conflictos que involucró sucesivamente a media docena de gremios, aunque el conflicto "madre" es el del Simape.

Llamado del intendente

Con relación a la convocatoria al diálogo efectuada por Pulti en la antevíspera, el propio intendente volvió a ratificarla ayer: "Ponemos a disposición un ámbito con toda humildad porque pensamos que el estancamiento de las conversaciones no es bueno para nadie: ni para los trabajadores ni para la industria", señaló.

"Lo hacemos sabiendo que la solución que pueda surgir la van a construir los actores centrales de esta situación que son los trabajadores, con sus representaciones gremiales, y los empresarios. Sin embargo, a nadie se le escapa que se está poniendo en riesgo la paz, la tranquilidad y el trabajo de miles de vecinos. Ante todo lo cual no se puede actuar sin compromiso", agregó.

Quizás molesto por críticas recibidas en las últimas horas por su intervención en el conflicto, Pulti recordó que "hace pocos días responsables de una cámara empresaria pedían a viva voz una solución política para esta situación que trae angustia a miles de trabajadores; y la única solución política que avizoramos es, como siempre, tratar de entenderse sin soñar con simplificaciones arbitrarias".

Luego aseguró que habían comprometido su presencia funcionarios de los ministerios de Trabajo de Nación y de la Provincia que son los que naturalmente entienden en el tema, además de otros ministerios igualmente importantes para la actividad pesquera". De hecho, no pudo confirmar al "gran ausente" del último tramo de las negociaciones desarrolladas en Buenos Aires, el ministro a cargo del área pesquera, Norberto Yauhar, ni de ninguno de sus colaboradores.

Por último, el intendente pidió que "si alguien tiene ideas mejores, éste es el momento para que nos las hagan saber, porque hasta aquí tenemos ejemplos de distinto tipo de actitudes pero nadie apareció con una solución en la mano". En cuanto a la parte gremial, la CGT Regional confirmó el martes su asistencia a la mesa de diálogo en el mismo plenario en el que resolvieron una marcha y concentración frente al municipio para mañana. La CGT apoya las reivindicaciones del Simape, que por supuesto estará presente esta tarde en la Municipalidad con sus principales referentes, Juan Domingo Novero y Pablo Trueba.

En tanto que el SOMU, a través de su secretario general Omar Suárez, dijo claramente que no se sentará a ninguna mesa de diálogo en la que esté el Simape (ver aparte).

Las cámaras empresarias, por último, recién decidirán a último momento si concurren o no al llamado del intendente. Dos dirigentes de este sector consultados anoche coincidieron -por separado- en que dudaban de la viabilidad de una mesa de diálogo como ésta, aunque rescataron la voluntad puesta de manifiesto por el municipio.

Doble aclaración de Caipa

En medio de estas negociaciones impulsadas por la Municipalidad con la idea de instalar una mesa de diálogo entre los sectores patronal, sindical y estatal, la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (Caipa) difundió sendas aclaraciones vinculadas con hechos de las últimas horas.

Por un lado Caipa manifestó "la más amplia vocación de la institución para llevar adelante el diálogo y la búsqueda de soluciones". Aunque aclaró enseguida que ese diálogo debe darse "con la intervención del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, que es el ámbito natural para la superación de los conflictos", con lo que pareció ponerle cierto límite a la convocatoria de hoy en la Municipalidad, liderada por el intendente.

Previamente, la entidad que agrupa a importantes empresas de la industria pesquera, salió al cruce de "algunas versiones periodísticas" que involucraron precisamente a firmas locales: "A pedido de las mismas, la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (Caipa) desmiente que hubieran acordado con alguna entidad gremial fuera del ámbito natural de llevar adelante estas negociaciones como es el Ministerio de Trabajo Empleo y Seguridad Social de la Nación", reza el texto difundido por la cámara.

Las versiones -y la aclaración de Caipa- aludían a que por lo menos dos empresarios de la industria con sede en Mar del Plata habrían buscado una solución al conflicto pesquero pactando con el Simape el pago completo del aumento del 22%, en lugar de hacerlo en dos tramos del 11% como las cámaras firmaron con el SOMU. Más todavía, se hablaba de una alternativa intermedia -pero igualmente diferenciada de lo acordado ante el SOMU- que sería pagar el aumento en dos cuotas pero adelantándolas a marzo y julio en lugar de abril y octubre.

El impacto de esas versiones hizo que el presidente de Caipa Gabriel Quercia se apurara a declarar a un portal de noticias que ?nosotros como cámara avalamos solamente el convenio que ya firmamos con el SOMU. Es todo lo que hay?, subrayó.

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