La nueva CGT nacional no mueve el tablero cordobés

La constitución de la nueva CGT oficialista, que desde la semana pasada encabeza el metalúrgico Antonio Caló, no tuvo ningún impacto sobre las dos centrales obreras cordobesas. Luis Kempa .
La constitución de la nueva CGT oficialista, que desde la semana pasada encabeza el metalúrgico Antonio Caló, no tuvo ningún impacto sobre las dos centrales obreras cordobesas. Históricamente, Córdoba siempre se ha manejado de manera independiente y casi nunca, según los memoriosos, la CGT nacional reconoció oficialmente a las centrales obreras locales.

Siguiendo esa línea, la estrategia de la conducción de la CGT oficialista de Córdoba, que conduce el delasotismo, será mantenerse prescindente de la interna nacional. Pero dejará en libertad de acción a los 80 gremios que la integran para que se referencien con sus respectivas jefaturas sindicales.

“La CGT cordobesa siempre ha sido independiente de la nacional y, como los referentes nacionales entienden esa realidad, no se van a meter con Córdoba”, evaluó Omar Dragún, ministro de Trabajo de la Provincia y jefe de la central obrera, en uso de licencia.

Dragún sigue manejando la principal central cordobesa y aunque la táctica será no involucrarse en la pelea sindical, no dejará de lado los contactos que tiene anudados con referentes nacionales.

Dentro de la central obrera oficialista conviven sindicatos kirchneristas como la Asociación Gremial de Empleados de Comercio y el gremio docente provincial (UEPC); delasotistas como el SEP y el Smata; moyanistas como el sindicato de los choferes interurbanos (Aoita) y hasta barrionuevistas, como los gastronómicos.

En poco tiempo también se sumará la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) que ahora conduce Rubén Urbano, próximo al delasotismo.

Aunque de diferente palo que Caló, el nuevo jefe de la UOM cordobesa espera que el dirigente nacional cumpla su promesa de venir a Córdoba. “Prometió que iba a levantar la mano del que ganara”, recuerda Urbano y espera la visita del metalúrgico nacional que ya lo habilitó para manejar las cuentas bancarias del gremio cordobés.

En tanto, la CGT opositora “Rodríguez Peña”, que conduce el titular del sindicato de recolectores de basura, Mauricio Saillén, sigue encolumnada detrás de la central obrera de Hugo Moyano.

En Córdoba, tanto la CGT oficialista como la opositora, tienen una escasa actividad deliberativa y mantienen un bajísimo perfil.

Expectativas . “Si no le plantea a la Presidenta el reclamo de todos los gremios por el Impuesto a las Ganancias, van a quedar como unos chantas”, graficó un dirigente sindical cordobés al referirse al encuentro que mantendrá hoy Caló con Cristina Fernández. El referente dijo que esa expectativa es la que albergan la mayoría de los gremios locales.

En las horas previas al encuentro, Caló no quiso dejar dudas sobre su adhesión al modelo y afirmó que el Gobierno “no tiene deuda” con los trabajadores. Dio a entender que no reclamará por el aumento del mínimo no imponible de Ganancias. Más allá de la formalidad de la reunión, el dirigente dejará ver su perfil como jefe de la CGT.

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