La CGT, nuevo foco de tensión en el oficialismo

Weretilneck sería prescindente y se activaron alarmas.

Pichetto salió a potenciar la imagen de López.

El debate por la futura conducción de la CGT genera nuevas divisiones en el oficialismo rionegrino.

El senador Miguel Pichetto y el bloque de legisladores del FpV lanzaron una ofensiva para potenciar la candidatura de Rubén López, parlamentario provincial y titular del gremio de la Fruta.

El presidente del PJ rionegrino abrió para el sindicalista las puertas del despacho del jefe de Gabinete de la Nación, Juan Manuel Abal Medina.

Casi en simultáneo, la bancada legislativa emitió un comunicado en el que aseguró que López "es un auténtico trabajador peronista" y que "la próxima elección del secretario general de la CGT se da entre un verdadero trabajador que jamás traicionó su pertenencia social y política y un dirigente que fue cómplice del gobierno de Miguel Saiz".

¿Por qué tanto énfasis en el respaldo?

Un alto dirigente del PJ explicó ayer a "Río Negro" que durante las últimas horas trascendió que el gobernador, Alberto Weretilneck, pretendía declararse prescindente en la puja rionegrina por la conducción de la central sindical.

Esa postura fue interpretada como un guiño a la reelección de Rubén Belich, dirigente camionero que primero anunció su retirada de la CGT pero luego dijo que buscaría un nuevo mandato.

El mandatario habría hecho conocer su decisión al propio López, quien ratificó así su idea de que Weretilneck no estaba apostando todas las fichas por él.

Pichetto asumió una postura distinta y entendió que, en el contexto nacional -con la Casa Rosada enfrentada con Hugo Moyano-, la CGT rionegrina debía experimentar un fuerte viraje.

Por eso ofició de nexo entre el titular del gremio de la Fruta y Abal Medina, destacando luego que "el jefe de Gabinete remarcó que es un compromiso ineludible y que no tiene vuelta atrás el respaldo al proceso que impulsa López en la CGT de Río Negro".

Antes de ese encuentro el sindicalista rionegrino se había reunido con Antonio Caló y Omar Viviani, titulares de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y del gremio de taxistas, además de otros referentes de los principales gremios alineados con el gobierno nacional.

"El objetivo es consolidar una nueva conducción en la CGT rionegrina, para lo cual contamos con el apoyo de 55 gremios provinciales", afirmó López.

Por su parte, el bloque del FpV emitió un documento en el que se indicó que "los trabajadores de Río Negro conocen lo que ha significado tener una CGT en manos de un personaje que en los hechos es todo lo contrario a lo que dice ser, porque como peronista y representante de los trabajadores en la CGT fue el mejor socio de los radicales y actuó, consecuentemente, en orden a los dictados del viejo régimen corrupto".

"Por todo ello nuestro apoyo es total y absoluto para que Rubén López llegue a la CGT de los rionegrinos, pues él conoce el rumbo que debe tener el movimiento obrero organizado en un tiempo donde la recuperación del proyecto nacional y popular que lidera la presidenta Cristina Fernández de Kirchner demanda dirigentes comprometidos con la causa del pueblo", finalizó el escrito.

Más allá de esas palabras, dentro del mismo bloque admitían ayer que será difícil organizar un proceso electoral ordenado y por eso no se descartaba que en Río Negro se replique el escenario nacional, con una CGT "kirchnerista" y otra "moyanista".

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