Nuevo titular del Central: Fábrega, larga carrera bancaria pero poca experiencia para un momento de stress

Más de 44 años en el Nación, racionalidad, habilidad política y buena relación con la Presidenta. Pero sin carrera universitaria para manejar la política monetaria
Larga y exitosa carrera bancaria, hábil políticamente y racional para tomar decisiones, hombre recto y de buena relación con la presidenta Cristina Kirchner. Pero que carece de una carrera profesional que lo haya formado para pilotear la política monetaria y cambiaria en este momento de stress que vive Argentina. Esa es la impresión del mercado del actual presidente del Banco de la Nación Argentina (BNA), de 64 años, que será el próximo presidente del Banco Central (BCRA), en un contexto de caída de reservas y cepo cambiario.

“Fábrega tiene la ventaja de tener muy buena relación con el ambiente bancario, con Cristina y con el peronismo tradicional. Y con La Cámpora se ha manejado bastante bien. Veremos quiénes son los directores que quedan en el BCRA. Conoce el ambiente bancario, comenzó como cadete en el Nación, pudo estar en el exterior. Le toca bailar con una fea, pero tiene cintura y experiencia”, resumió un ex compañero de trabajo.

En 1969 comenzó su carrera en el banco más grande del país “desde abajo”. Recorrió sucursales y cargos técnicos hasta llegar, en 2003, a la Gerencia General. En 2010, de la mano de su buena relación con el ex presidente Néstor Kirchner, ascendió a la presidencia del BNA. “Sabe conducir. Es comercialmente muy activo y sumamente trabajador”, explicó un ex jefe.

Es bastante respetado entre sus colegas bancarios. “Conoce cabalmente lo que es el sistema financiero local. Tiene un enfoque práctico, sabe que no se puede hacer chispas en un bosque seco. También pasó mil crisis del sistema y conoce cómo reacciona el sector”, explicó un ex funcionario del Central. “Por supuesto que va a estar en sintonía con el nuevo gabinete económico, porque es un hombre de este gobierno y se mueve en consecuencia, pero se ha comportado como una barrera de sensatez y no como un generador de nuevos problemas”.

Se valora, de este mendocino viudo y con tres hijos, su habilidad política. Ha sido un confidente de Néstor y es una persona de consulta de la Presidenta. “Es un tipo político, más conciliador”, explicó su ex colega. “Es un hombre con mucha personalidad. Si tiene que poner los puntos, los pone. Es un tipo recto”, lo defendieron.

El sentido común y la racionalidad son otras coincidencias para definirlo. Así como la independencia que le puede dar el provenir de una carrera en el mercado financiero y no desde la política. Su gran carencia es una carrera universitaria: “Es una persona con mucha experiencia bancaria, no es un profesional. No es lo mismo administrar la política monetaria en un momento de stress como el de hoy que un banco comercial”, dijeron. Los ojos están puestos ahora en el equipo que lo acompañará.

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