La oferta llegará con Zach en Jesús María

La oferta llegará con Zach en Jesús María
El jefe nacional de Gendarmería puso en funciones ayer al nuevo director de la Escuela de Suboficiales. Tras una semana de conflicto, hoy el Gobierno responderá al petitorio por salarios. Un centenar de familiares de efectivos mantiene protestas en la calle.
Jesús María. Las máximas autoridades de Gendarmería nacional llegaron a Jesús María ayer y mantuvieron diferentes reuniones con directivos militares y con representantes políticos de la zona. Los encuentros tuvieron la clara intencionalidad de desactivar la protesta que encabezan los cuadros subalternos de la fuerza de seguridad por mejores salarios y que después continuaron sus esposas, familiares y personal retirado.

Lo curioso es que su permanencia en nuestra zona estaba prevista hasta hoy, cuando venza el plazo para responder a las peticiones que se formuló al Gobierno nacional con relación a mejores condiciones de trabajo y de remuneración por parte de Gendarmería. La protesta en Jesús María fue adquiriendo ribetes cada vez más complejos con el paso de los días y generó preocupación en las máximas autoridades, que decidieron bajar con todo a esta ciudad para destrabar el conflicto.

El director Nacional, Enrique Alberto Zach, estuvo acompañado en todo momento por sus inmediatos seguidores en el escalafón de mando, los comandantes generales Carlos José Pereyra, Marcelo Luis Martinengo, Oscar Rodolfo Aranda, y Rodolfo Fochesato. Sin embargo, quien señaló el malestar que generó en el Gobierno esta protesta fue el director de Formación y Capacitación de las Fuerzas de Seguridad, Javier Alonso, del Ministerio de Seguridad.

Por la tarde, en las oficinas del Destacamento Móvil 3, la plana mayor de Gendarmería y Alonso se reunieron con los intendentes de Jesús María, Colonia Caroya y Sinsacate, Gabriel Frizza, Luis Grión y Carlos Ciprián, respectivamente, a quienes les pidieron que intervengan para lograr la desconcentración de los manifestantes. Los tres jefes comunales explicaron que su intervención durante el conflicto fue a fin de lograr la pacificación social.

Ante los referentes militares, se explicitó que las cuestiones disciplinarias se iban a resolver en los términos en que siempre se resolvieron las cuestiones militares, pero que la preocupación estaba dada en este momento por los ribetes políticos que adquirió la protesta y que excede las capacidades de respuesta de la fuerza.

Protesta itinerante. Al conocerse la presencia de las máximas autoridades de Gendarmería, quienes protestaban en el centro de Jesús María se trasladaron hasta las puertas de la Escuela de Suboficiales de Gendarmería Cabo Raúl Remberto Cuello y encabezaron una ruidosa protesta con silbatos, cacerolas, y al grito de “sueldos dignos”. Lo hicieron bajo la llovizna, acompañados por hijos, portando carteles, y exigiendo que se cumpla la promesa de que no iba a haber castigo para los gendarmes a quienes les fue notificada su “disponibilidad”, ni para quienes participaron de las marchas y de la vigilia.

Para evitar un escrache, los vehículos que trasladaban a las autoridades ingresaron al Destacamento Móvil 3 que se conecta por un camino interior con la Escuela de Suboficiales de Gendarmería Nacional. Descendieron presurosos e ingresaron al salón donde se realizó el acto que puso en funciones al nuevo director de la Escuela, comandante Principal Carlos César Cáceres, quien vino a reemplazar al comandante Mayor Orlando Angeletti.

No bien concluyó la ceremonia de asunción en la que no hubo ninguna “bajada de línea”, según señalaron algunos de los gendarmes que participaron de la ceremonia, los coches oficiales volvieron a salir por el camino interno y se dirigieron al Destacamento Móvil 3. En ese interín, los familiares que protestaban en la puerta decidieron volver a la Plaza San Martín.

Paralelamente, el sargento ayudante Jorge Aquino aguardaba en la puerta de ingreso a la escuela para mantener una reunión con las máximas autoridades de la fuerza. Aquino fue elegido naturalmente por sus camaradas como vocero durante la protesta de Jesús María y se entrevistó personalmente con los comandantes generales Zach y Pereira, quienes le dijeron que iban a investigar los hechos ocurridos durante estos días antes de resolver su pase a disponibilidad.

Familiares de Aquino dijeron a este diario que el sargento ayudante no habría podido transformarse en vocero si no hubiese tenido apoyo logístico de la Escuela y del Móvil 3, ya que durante los primeros días la protesta contó con cocinas de campaña, vehículos y carpas de ambas instituciones.

Cambios en las calles

En Jesús María, la protesta de gendarmes arrancó el pasado miércoles con una masiva concurrencia de efectivos (unos 1.500). Pero desde el viernes, cuando estos regresaron al cuartel, tomaron la posta en las calles sus familiares y vecinos.

Voces de la protesta

Jorge aquino (sargento ayudante). “Se va a abrir una investigación de todos los hechos. Voy a hablar con los familiares y a explicarles cuál es la situación. El director nacional parece una persona muy accesible”.

Luciana (Esposa de un gendarme). “A los aspirantes que encabezaban la protesta los van a separar del curso. Me dejó muy mal esta situación porque no sé si llegaremos a algo. Tengo miedo de que los de arriba se desquiten”.

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