La CGT oficial, en alerta por las obras sociales

En medio de la escalada del sindicalismo opositor, la CGT oficialista también empieza a dar señales concretas de su malestar con la Casa Rosada. El Consejo Directivo de la central sindical que lidera Antonio Caló decidió ayer convocar a los jefes de todos los gremios que la integran a un plenario para discutir una cuestión clave: cómo sigue su relación con el Gobierno.
“Queremos analizar si estamos en el camino correcto o en el equivocado”, dijo anoche a Clarín un miembro de la conducción cegetista. El plenario se hará el 8 de mayo.

La otra decisión que tomó ayer la CGT fue impugnar legalmente una resolución que acaba de tomar la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) y a la que se interpretó como “una intromisión oficial” en las obras sociales sindicales. Se trata de la resolución 601/2014 que obliga a las obras sociales a informar de sus contrataciones a la SSS.

Una de las broncas en la central sindical es que se enteraron de la resolución a través del Boletín Oficial. “Del Gobierno nunca nos habían anticipado que se venía esto”, aseguraron.

Según la nueva norma, todos los contratos que firme una obra social deben ser autorizados por el organismo que preside la ultra K Liliana Korenfeld. “Una cosa es que te controlen y otra lo que quieren hacer: intervenirnos”, se quejaron en una importante obra social. Una de las sospechas que tienen en el mundo sindical es que con esta medida se buscaría beneficiar a empresarios de la salud cercanos al kirchnerismo. “Lo que quieren es que contratemos a sus amigos”, apuntó un dirigente cegetista.

La impugnación legal se presentará primero ante la SSS. Pero en caso de que sea rechazada, se apelará ante el Ministerio de Salud y, en ultima instancia, se irá a la Justicia.

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