La CGT oficial quiere que Cristina responda sus reclamos antes del cacerolazo

El metalúrgico Antonio Caló encabezará esta tarde una reunión de la CGT oficialista en el sindicato Luz y Fuerza, en donde se discutirá cómo persuadir a Cristina Kirchner para que les conceda algunos de sus reclamos antes del cacerolazo del 8N. "Cualquier cosa que decida después parecerá que fue por presión de la gente. No podemos estar pintados", repiten los Gordos.
El Gobierno intentó cerrar el círculo de su apuesta respecto a una CGT fracturada, con un sector mayoritario con línea directa a la Casa Rosada: desconoció la validez de la conducción de la CGT que lidera Hugo Moyano y reconoció a la del metalúrgico Antonio Caló. Así intentó enviar también una señal hacia la central obrera que integran Gordos, Independientes y ex moyanistas.

Es que en las últimos semanas, el malestar entre los gremios de la CGT oficialista fue creciendo. Además de que sus pedidos sobre el mínimo no imponible de ganancias sigue sin ser escuchado, otro de sus reclamos -compartido con el líder camionero- sobre los fondos de las obras sociales, lejos de haber sido resuelto, estuvo a punto de causar una fractura con el Ejecutivo Nacional.

Fue por la polémica resolución 1200 de la Superintendencia de Servicios de Salud, ideada por el director del PAMI Luciano Di Césare, en la que se crea el Sistema Único de Reintegro (SUR) en reemplazo de la APE, y plantea un ajuste y mayores controles para los subsidios a los tratamientos de alta complejidad manejados por las obras sociales de los sindicatos.

"Pusimos el grito en el cielo, porque sacaron la resolución de manera inconsulta. Les planteamos que si esto se mantenía íbamos a salir todos los gremios a las calles a protestas. Nos dijeron que se frenaba hasta el 30 de noviembre", planteó esa semana a LPO Oscar Lescano, titular de Luz y Fuerza.

Acaso para enfriar este enojo, el Gobierno firmó la impugnación a la CGT de Moyano y validó los comicios que erigieron a Caló como titular de la central obrera. "Eso no alcanza. Era un movimiento que ya se había hecho. No cambia en nada nuestro malestar", admitió uno de los Gordos a este medio.

Según pudo saber LPO, en la reunión de esta tarde, los máximos referentes de la CGT oficial -Antonio Caló, Oscar Lescano, Gerardo Martínez, Andrés Rodríguez, entre otros- analizarán cuál es la mejor estrategia para persuadir a Cristina Kirchner para que les envíe una señal.

Los sindicalistas creen que si antes del 8N no hay una respuesta positiva a algunos de sus reclamos, quedarán publicamente como "pintados" y cualquier decisión que se tome después de los cacerolazos "parecerá que fue por la presión de las protestas".

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