En la CGT oficialista crece el malestar con el Gobierno

Por Carlos Galván

Es ante la falta de respuestas a los reclamos por Ganancias y por la deuda con las obras sociales. Pusieron un plazo de una semana y algunos grupos ya comenzaron a hablar de medidas de fuerza.

Aunque se asumen oficialistas, en la CGT que lidera el metalúrgico Antonio Caló es cada vez mayor el malestar con la administración de Cristina Kirchner. Es más: la central sindical se fijó ayer un plazo de una semana para esperar a que el Gobierno les dé respuesta a sus reclamos por la actualización del impuesto a las Ganancias y la millonaria deuda del Estado con las obras sociales sindicales. Si para el jueves que viene, día al que se convocó a reunión de Consejo Directivo, siguen sin tener ninguna contestación algunos dirigentes ya planean directamente proponer un plan de lucha.

La mesa chica de la CGT cercana al Gobierno se reunió ayer al mediodía en la sede del Secretariado Nacional de la UOM. Entre sandwichs de miga y gaseosas, el estatal Andrés Rodríguez y el docente privado Horacio Ghillini contaron la última novedad: que el martes habían estado reunidos con el número dos de la AFIP, Angel Toninelli. Fueron esperanzados con poder avanzar en algún esquema de modificación del mínimo no imponible de Ganancias, pero el funcionario les contestó que la cuestión estaba subordinada a lo que decidiera la Presidenta.

“Nos están haciendo perder el tiempo. ¿Cuánto más vamos a seguir esperando? ¿Hasta cuándo vamos a seguir apretando el timbre?”, se preguntó un sindicalista que participó de la reunión en la UOM. Además de Caló, estuvieron en la cumbre Rodríguez, Ghilini, Armando Cavalieri, Carlos West Ocampo, Roberto Fernández, Ricardo Pignanelli, Jorge Lobais y José Luis Lingeri.

La CGT está dividida en tres grandes sectores: “Independientes”, “Gordos” y los ex moyanistas del MASA, que lidera el taxista Omar Viviani (no estuvo en la reunión porque está de viaje).

De los tres sectores, los que más claramente empiezan a mostrar su molestia con el Gobierno son los del MASA. Los “Independientes” son los que plantean que se le debe seguir dando más tiempo al Gobierno y “los Gordos” están en una posición intermedia. “Los ‘Independientes’ parecen bomberos, siempre enfriando y poniendo paños fríos. No quieren admitir que esto no da para más ”, se quejaron en el MASA.

En caso de que para el jueves que viene no tengan respuesta, algunos gremios que integran esta central sindical plantearán la necesidad de endurecerse con la Casa Rosada.

“Un paro no sería lo mejor porque significaría romper con el Gobierno, pero perfectamente podríamos hacer una movilización a Plaza de Mayo ”, dijo a Clarín un sindicalista que estuvo ayer en la UOM.

Ese dirigente descartó de plano la posibilidad de que la CGT que integra se sume al paro nacional que Hugo Moyano planea realizar el martes 20. El camionero encabezó ayer una reunión en la que se mencionó un rumor: que Caló renunciaría a la conducción de CGT por la falta de respuestas del Gobierno, versión que fue descartada en la CGT oficialista. (Ver Moyano...) El malestar es tanto en la central sindical que también hay algunos gremios que directamente ya plantean que se debería amenazar con el llamado a un paro nacional. “ El Gobierno no se puede aguantar dos paros consecutivos. Van a tener que darnos alguna respuesta ”, opinó el jefe de un poderoso gremio.

Según se interpreta en la CGT de Caló, las negociaciones deberían hacerse cara a cara con la Presidenta. “Deberíamos ir tres o cuatro dirigentes a hablar directamente con la Presidenta . En una reunión en la que seamos pocos se le podría plantear todo sin que ella se ofenda”, dijeron en el sector de los “Gordos”. Y completaron: “Cavalieri, por ejemplo, es un hombre con tacto para hablarle con franqueza”. Ya hubo gestiones para conseguir esa audiencia con Cristina, pero tampoco obtuvieron aún respuesta.

Lo otro que se analizó ayer fueron las modificaciones que propuso la CGT a la resolución 1.200 de la Superintendencia de Salud y el reciente reintegro por un total de $175 millones que hizo esa dependencia a diferentes obras sociales. “Lo que me dieron a mí no alcanza ni para un kilo de yerba ”, exageró el jefe de un gremio. Y agregó: “A Barrionuevo y a Moyano les tocó mucho más. Parece que para el Gobierno es lo mismo si sos amigo o enemigo”.

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