La CGT oficialista se niega a moderar el reclamo salarial

La CGT oficialista se niega a moderar el reclamo salarial
La cúpula de la central que conduce el metalúrgico Caló se reunió ayer. Rechazó los pedidos del jefe de Gabinete para que las paritarias se firmen por plazos más largos. Dudan del acuerdo de precios.
Aunque todavía sigue alineada con la Casa Rosada, la CGT que conduce Antonio Caló rechazó ayer en pleno las pretensiones del Gobierno de que los gremios moderen sus reclamos salariales y de que firmen acuerdos paritarios por plazos superiores al año, por 18 o hasta 24 meses. “Las paritarias son libres. Cada gremio negocia libremente y adecua sus reclamos a la realidad de su sector”, remarcó ayer el metalúrgico luego de encabezar una reunión de “mesa chica” de la central sindical. El sindicalista anticipó además que la CGT tampoco aceptaría firmar acuerdos por periodos más prolongados: “Por ahora las paritarias serán por un año”, remarcó.

Los jefes de la central sindical se juntaron ayer a la tarde en UPCN, apenas 24 horas después de haber mantenido una reunión en la Casa Rosada con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el ministro de Trabajo Carlos Tomada. En ese encuentro, los funcionarios les pidieron a los sindicalistas “prudencia” en sus pedidos salariales y los tantearon por la posibilidad de que acuerden paritarias por un plazo mayor a un año.

Para la administración K se trata de una “contraprestación” que deberían dar los sindicalistas al acuerdo de precios que el Gobierno planea anunciar el viernes. El problema es que los jefes gremiales no creen en los acuerdos de precios.

“Históricamente desconfío del acuerdo de precios porque nunca ha funcionado, espero que esta vez sea útil”, apuntó ayer el sindicalista José Luis Lingeri, miembro de la conducción de la CGT oficialista. Caló amplió: “¿El acuerdo se haría con los precios de ahora o con los de hace dos meses? Me lo pregunto porque en estos meses se ha remarcado mucho”.

Confirmando lo publicado por Clarín, Capitanich detalló ayer que en el encuentro del lunes se consultó a los jefes de la CGT por cómo evaluaban “los procesos de negociación paritaria, los plazos y su extensión por 12 ó 18 meses. Hay distintos plazos, gremios que han tenido paritarias por 18 meses, otros por 12, y con distintos grados de vencimiento. Pero de ningún modo pusimos porcentaje; sí un horizonte de previsibilidad para las negociaciones”.

La CGT no necesitó tiempo para meditar una respuesta. Ahí mismo le contestaron al jefe de Gabinete. “Yo le dije a Capitanich que esta CGT no aceptaba ninguna pauta salarial y que los salarios se definen en paritarias”, recordó ayer el mercantil Armando Cavalieri. La Casa Rosada pretende imponer una pauta salarial del 18% en las paritarias que se avecinan.

El otro pedido del Gobierno, de que se firmen acuerdos salariales más prolongados, fue analizado ayer en la reunión en UPCN de la que participaron Caló, el dueño de casa Andrés Rodríguez, Cavalieri, el taxista Omar Viviani, Gerardo Martínez (UOCRA), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Héctor Daer (Sanidad). Cavalieri y Daer, diputado por el massismo, pertenecen al grupo de los “Gordos” y hacía tiempo que no participaban de las reuniones de CGT.

El consenso en la central sindical es que tampoco es “viable” firmar acuerdos paritarios por más de un año.

“No podemos girar un cheque en descubierto sin saber cómo termina la película”, opinó un sindicalista que participó de la reunión de ayer. Otro agregó: “Salvo raras excepciones, no se lograron acuerdos por más de un año ni siquiera cuando las variables económicas eran mucho mejores que ahora”.

Para que los sindicatos acepten firmar por plazos largos debería haber un “acuerdo de precios efectivo, se debería limitar la emisión de dinero y no debería haber una devaluación encubierta”, opinó un peso pesado de la central sindical que encabeza Caló. Como se ve, con semejantes condiciones es completamente improbable que la CGT acepte acompañar la iniciativa de la Casa Rosada.

“A nosotros no nos usa nadie, tenemos bolas”, se jactó un dirigente al terminó de la reunión en UPCN. Otro completó: “La relación con el Gobierno no quedará dañada, pero éste es un punto de autonomía importante de la CGT”.

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