La CGT oficialista pierde apoyos por su pasividad ante el Gobierno

Hace dos semanas se convocó desde la Casa Rosada a la conducción de la CGT para participar de una audiencia con Cristina Kirchner.
“Cuando me avivé ya era tarde. No nos llamaban a una reunión sino a hacer número en un acto de la Presidenta”, recuerda un miembro del Consejo Directivo de la central sindical. Situaciones como estas, más la falta de respuestas del Gobierno a los reclamos del sindicalismo, empiezan a llevar a algunos dirigentes a plantearse si tiene sentido seguir integrando una central alineada con la administración K.

Por lo pronto, en la reunión de ayer de Consejo Directivo de la CGT oficialista hubo un par de faltazos llamativos. Oscar Lescano, secretario general de Luz y Fuerza, y Armando Cavalieri, titular del Sindicato de Comercio, se ausentaron por primera vez en mucho tiempo en un encuentro de este tipo. El otro que faltó con la intención de mandar un mensaje es el jefe de la UTA, Roberto Fernández. En realidad el colectivero empezó hace ya algún tiempo su alejamiento de la CGT oficialista.

“Nadie quiere romper, pero roto ya está”, repite Fernández.

El criterio que comparten Lescano, Cavalieri y Fernández es que la CGT debería adoptar una posición “mucho más firme” en sus reclamos frente al Gobierno. “Este Consejo Directivo va a cumplir un año y todavía no conseguimos nada de lo que nos propusimos”, se lamentó anoche un sindicalista.

La agenda de reclamos es la de siempre: modificación de Ganancias, cancelación de las millonaria deuda del Estado con las obras sociales y universalización de las asignaciones familiares. En los últimos días la central pidió que se exima de Ganancias el aguinaldo de junio, pero hasta ahora tampoco tuvo éxito en esta gestión.

La reunión de ayer fue para tratar otro tema importante de la agenda cegetista: los lugares que habrá para el sindicalismo en las listas del oficialismo. Según las fuentes consultadas, la central sindical pretende que los dirigentes Andrés Rodríguez (UPCN) y Horacio Ghilini (Docentes Privados) integren las boletas del Frente para la Victoria. Otro sindicalista que correría con chances de ir como candidato a diputado sería Víctor Santa María (SUTERH), pero más debido a su juego propio que al lobby de la CGT.

Los encargados de llevar a la Casa Rosada el pedido de lugares en las listas para la CGT serán el propio Rodríguez, quien tiene llegada al secretario Carlos Zannini, y el taxista Omar Viviani, a través de Oscar Parrilli y Julio de Vido.

“Damos pena, ir a limosnear un lugar cuando sabés que no te van a dar nada”, se lamentó un sindicalista que se ausentó ayer.

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