La CGT oficialista, en “sesión permanente” por los precios

En una decisión sorpresiva, la CGT oficialista decidió anoche declararse en “estado de sesión permanente” para poder seguir con atención las subas de precios y la devaluación del peso. También preocupa a la central sindical alineada con la Casa Rosada que las recientes medidas económicas pueden provocar suspensiones, o despidos, de trabajadores en algunas industrias.
Es más: hoy el jefe de la CGT oficialista, el metalúrgico Antonio Caló, se reunirá con los funcionarios Jorge Capitanich y Axel Kicillof para discutir la situación de la industria en Tierra del Fuego. En esa provincia la UOM tiene cerca de 6.000 afiliados y por la falta de insumos las empresas empezaron a plantear la posibilidad de suspensiones de empleados, dijeron.

Hasta ahora la CGT de Caló siempre se mostró encolumnada con la administración K. Ayer fue la primera vez, al declararse en “estado de sesión permanente”, que muestran abiertamente su preocupación con la situación económica.

La “mesa chica” de la central se reunió en Obras Sanitarias. Estuvieron los dirigentes Caló, Omar Viviani, Armando Cavalieri, Rafael Mancuso y Jorge Lobais. Se aprobó, además, que la semana próxima se haga una reunión de Consejo Directivo para “analizar la situación entre todos”.

En el encuentro se reiteró que la CGT no aceptará topes en las paritarias y se volvió a hablar de la posibilidad de que el Gobierno decrete el pago de $ 1.000 en dos pagos para todos los trabajadores con el fin de patear para más adelante las discusiones paritarias.

Un miembro de la conducción cegetista que no estuvo en la reunión opinó que la declaración de “estado de sesión permanente” podía interpretarse como una “apretada” al Gobierno con los temas pendientes, como Ganancias y la deuda con las obras sociales.

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