La CGT oficialista tuvo un festejo a medias

La CGT oficialista tuvo un festejo a medias
Consideró que el cambio de Ganancias fue "un parche"; celebró el llamado al diálogo

Por Nicolás Balinotti |

Enojada y silbada, Giorgi se fue de un acto con De la Sota

Para los moyanistas, el anuncio de Cristina es como un "pan dulce"

La cúpula de la CGT oficialista tuvo que modificar su discurso sobre la marcha. El estatal Andrés Rodríguez aplaudió desde la primera fila el anuncio de la presidenta Cristina Kirchner sobre Ganancias. Hasta lo calificó de "extraordinario". Pero nada tiene que ver con la demanda que inicialmente habían planteado los sindicatos, que pedían eliminar el tributo o una suba anual del piso del mínimo no imponible de acuerdo con el índice real de la inflación.

Pero la euforia de Rodríguez no coincidía con la de otros dirigentes sindicales que asistieron a la reunión con la Presidenta luego del anuncio. Uno de ellos describió la medida como si fuera "un parche" y "para ganar tiempo". Aunque celebraron unánimemente que el Gobierno los haya convocado a integrar un comité para negociar temas salariales en 2013. "Valoramos el compromiso y el llamado al diálogo", dijo otro gremialista cuando abandonaba Balcarce 50.

La CGT oficialista, a través de un documento elaborado por el docente Horacio Ghillini, impulsa una modificación más profunda del sistema tributario. "Es necesario establecer un criterio que permita actualizar periódicamente el mínimo no imponible, porque de lo contrario se pierde el poder adquisitivo", expresa el dirigente del Sadop, que cree que el tributo debería ser actualizado "una vez por año, como las paritarias".

Ghillini sugiere que en 2012, el piso del mínimo no imponible debería ser para los trabajadores solteros sin hijos de $ 9134 y no de $ 5782, como está anclado desde abril de 2011. Y para las casados con dos hijos propone que sea de $ 12.494, en vez de $ 7998, como es ahora. Esto ya es un deseo imposible. En persona, Ghillini y la cúpula de la CGT oficialista les entregaron esta propuesta al jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray; al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y al jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina. Lo hicieron durante un raid por despachos oficiales.

Voces satisfechas

"La CGT avala totalmente la decisión que ha tomado la Presidenta de aliviar hacia fin de año los bolsillos de los trabajadores que están alcanzados por la cuarta categoría, en una época muy especial en función de las Fiestas. Es un ingreso extraordinario", celebró Andrés Rodríguez, líder de UPCN.

Antonio Caló y la cúpula cegetista tuvieron que apurar la sobremesa de un asado en la sede de la UOM de Villa Lugano porque habían recibido una llamada desde la Casa Rosada. Al primero que le avisaron fue a Rodríguez, y luego, al taxista Omar Viviani. Más tarde, un funcionario llamó a Caló, que no llegó al anuncio por el embotellamiento en el tránsito, pero que participó de la reunión con Cristina Kirchner.

Al encuentro con la Presidenta también asistieron Armando Cavalieri (comercio), Omar Suárez (marítimos), Víctor Santa María (empleados de edificios) y José Luis Lingeri (obras sanitarias).

El anuncio presidencial también fue celebrado por la CTA kirchnerista. "Es una buena noticia sacarle la presión del mínimo no imponible al aguinaldo. Es un desahogo, un paso adelante", dijo Hugo Yasky.

Pedro Wasiejko, el N° 2 de la CTA, sostuvo: "Consideramos más importante aún la decisión de convocar a las centrales sindicales para discutir el piso de este impuesto debido a que los mínimos no imponibles han quedado retrasados en sus valores"..

Comentá la nota