Opat respalda a Sigampa: Capitanich "está atado de pies y manos"

El titular de la FEChaco, Rodolfo Opat, aseguró que el arzobispo de Resistencia tiene razón en sus apreciaciones sobre la actitud genuflexa que se ven obligados a asumir los gobernadores frente al poder central, incluido el primer mandatario chaqueño, quien “comprende la situación pero no puede hacer nada porque está atado de pies y manos”.
La metáfora de la atadura que utilizó el referente empresarial fue el corolario de un análisis de la realidad de las compañías asociadas a Fechaco, las cuales -aseguró- se hallan sumidas en una grave crisis producto de la política económica actual y de la “mala suerte que tuvo el sector agropecuario como principal generador de recursos”.

Para el presidente de Fechaco, la situación crítica del empresariado es tangible tanto para opositores como para oficialistas, pero el gobernador “si bien entiende esta situación está atado de pies y manos”.

Esto se da porque “tenemos un gobierno central que por allí no se le puede decir las cosas porque toma esto como una oposición férrea y cerrada. Obviamente todos los gobernadores dependen de los recursos que desde allí emanan, fíjese lo que está pasando en la Provincia de Buenas Aires”.

En ese sentido, Opat coincidió con monseñor Fabriciano Sigampa cuando dijo que muchos gobernadores deben arrodillarse ante el gobierno nacional: «Eso es lamentable pero es la realidad».

El fanatismo tergiversa

Opat recomendó a sus colegas de la Agrupación Gelbard -en la que militan empresarios oficialistas- que caminen el interior de la provincia para comprender que el crecimiento declamado por el kirchnerismo no es tal.

En concreto, se refirió a las expresiones de Mateo Alemán, referente de la Agrupación Gelbard, al advertir que “cuando hay una mirada un poco fanatizada de lo que se hace en un partido” la realidad tiende a distorsionarse.

Dijo que sólo así se entienden los elogios a la política económica nacional que emanan del sector integrado por Alemán, a quien recomendó: “Lo que habría que hacer es tratar de ser democrático, escuchar todas las campanas, analizar la situación y no verla desde un solo ángulo”.

Para Opat, los empresarios embanderados en el kirchnerismo tergiversan la realidad en vez de “caminar el interior”. Si en vez de limitarse a la prédica favorable se atrevieran a “hablar con la gente se llevarían una sorpresa, máxime cuando tenemos hoy una situación de excepción con la mala suerte que tuvo el sector agropecuario que es el principal generador de recursos”, remarcó.

El dirigente habló de la necesidad de eliminar asimetrías en declaraciones al programa Abrapalabras, por Radio Universidad 91.1, oportunidad en la que objetó la falta de medidas de fondo del gobierno nacional en una reforma de la relación laboral que, entre otros puntos, “debería reformular los aportes patronales, los valores de la ART, a la renta mínima presunta, en especial cuando se trata de pequeños emprendimientos”.

“Sinceramente, soy esceptico”

“En muchos aspectos el Gobierno es intransigente, más cuando de tocar la caja se trata. Pero esto es algo que caerá de maduro porque cuando se pongan a hacer los números de la cantidad de gente que a diario se pasan a la marginalidad, tendrán que entenderlo”, reflexionó Opat.

Respecto al cierre de las importaciones, manifestó que las empresas que producían con insumos foráneos se encuentran imposibilitadas de continuar su cadena productiva ya que las restricciones oficiales se consuman “todos los días, y en los rubros que se imaginen”.

“Hay muchas cosas que se dejaron de fabricar en el país, que obviamente se reemplazaron con mercaderías importadas, y de golpe y porrazo se cerró la importación de esos productos, y hoy ese comerciante no tiene los elementos con qué trabajar. Este cuadro se siente aún más en una zona como la nuestra que estamos a 1.000 kilómetros de los proveedores”, advirtió.

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