La CTA opositora convocó a dos paros para marzo y criticó duro a Moyano

La CTA opositora convocó a dos paros para marzo y criticó duro a Moyano
Micheli anunció medidas de fuerza para el 5, con movilizaciones a las gobernaciones, y el 12, con un paro nacional yuna marcha a la Plaza de Mayo; la CGT que lidera el jefe de Camioneros no se sumaría
Se acabó la paciencia. Pablo Micheli, líder de la CTA opositora, anunció ayer dos paros para el 5 y el 12 de marzo. El primero será regional, con movilizaciones a las gobernaciones, mientras que el segundo será nacional, con una marcha a la Plaza de Mayo. La preocupación por la inflación, el salario y el empleo fueron los principales argumentos para tomar la decisión de "ganar la calle".

Como sucedió el año pasado, la CTA de Micheli no contará con el apoyo del sindicalismo tradicional. Como si se tratara de un amor no correspondido, también se agotó el tiempo de espera para Hugo Moyano y los suyos. Los tiempos y dilaciones que maneja el sindicalismo peronista son demasiado laxos para la Central disidente en un escenario de "conflictividad" como el que atraviesa el país.

"No entiendo por qué [no se suman a la convocatoria]. Hace unos días, Pablo [Moyano] dijo que si esto seguía así se iban a movilizar... la verdad no se entiende. Es una vergüenza que el sindicalismo no luche por los trabajadores. Estoy un poco harto", dijo Micheli a LA NACION.

El hartazgo de Micheli encuentra respuesta en la nueva negativa de la CGT Azopardo de movilizarse. La primera señal de alejamiento se dio un año después del primer paro nacional -se realizó el 20 de noviembre de 2012- al gobierno de Cristina Kirchner, que había marcado el debut de la "unidad de acción" entre Moyano y Micheli. Ese día, la CTA salió a la calle con sus reclamos a la Casa Rosada sin el jefe de la CGT, lo que le valió durísimas críticas de su socio. A eso se sumaron las diferencias que surgieron entre ambos sectores tras las elecciones legislativas de octubre pasado.

"Vamos a ver cómo estamos. Hay que discutirlo. Aparte, yo también tengo un consejo directivo al que tengo que consultar", dijo Moyano a LA NACION después de la reunión que mantuvo con Sanz por la mañana. Aunque puso suspenso y pateó la resolución para más adelante, desde la CGT disidente descartaron la posibilidad de participar de un paro con la CTA de Micheli para evitar sumar mayor conflictividad al momento de tensión actual y aseguraron que continuarán con las reuniones de carácter político y económicas como la que ayer mantuvieron con el radicalismo (ver aparte).

"Lo veo a Moyano analizando demasiado, temeroso de que lo acusen de desestabilizar al Gobierno. Antes no nos acompañó porque no había respaldo en la sociedad, ahora esto. Es una excusa", dijo Micheli.

CORTES DE RUTA

La ausencia del líder camionero repercute, sobre todo, en la falta de adhesión de los gremios del transporte, fundamentales para medir la contundencia de la huelga. Para contrarrestar esa deserción, las protestas contemplan la realización de cortes de rutas en todo el país. "Apostamos a la capacidad de movilización que crece año tras año. Vamos a hacer lo que podamos", se sinceró Micheli.

Las medidas de fuerza tendrán como eje solicitar la realización de paritarias libres y sin restricciones de tiempo, con un piso de 35 por ciento de aumento; la convocatoria al Consejo del Salario para llevar el sueldo básico a 8500 pesos, y el pago de una bonificación de 3000 pesos que también incluya a los jubilados.

"Queremos forzar que la paritaria docente no salga por decreto. Sabemos que con la movilización del 5 no habrá inicio de clases. Ese día marcharemos a las gobernaciones, sólo nos falta definir a dónde iremos en Buenos Aires. Ese día habrá de todo: cortes y movilizaciones en todo el país", agregó Micheli.

Pero no es el único objetivo que persigue la CTA. "Buscamos que se abra un espacio de diálogo que integren todos los sectores para discutir la crisis que vive la Argentina. El salario cada vez vale menos y no hay respuestas", sostuvo el líder gremial.

Además de la CTA opositora, se destaca la presencia de gremios docentes, los estatales de ATE, profesionales de la salud, la Corriente Clasista y Combativa y agrupaciones afines a la izquierda.

"Estamos preocupados por la situación económica y social del país y sobre los efectos negativos de la inflación y la devaluación sobre los bolsillos de los trabajadores y los jubilados", manifestó Micheli, que pidió al Gobierno que "escuche los reclamos de los trabajadores".

Las críticas de Micheli también se expandieron para otros actores: "Recibimos el apoyo del FAP [ver aparte], pero nos sorprende que el resto de los partidos políticos no se expresen, no dicen nada".

Con la confirmación de Micheli, Cristina Kirchner enfrentará el primer paro nacional del año.

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