Orozco no renovará contratos para detectar "ñoquis"

Orozco no renovará contratos para detectar

Se trata de 662 contratos eventuales que se caen este 31 de diciembre. El intendente de Las Heras dijo que revisará cada uno para saber si cumplen con su trabajo.   

La decisión del intendente de Las Heras, Daniel Orozco, de no renovar unos 662 contratos eventuales generó una protesta con quema de cubiertas frente al edificio municipal, en la tarde de este miércoles. El jefe comunal defendió la medida y rechazó las amenazas, mientras en el exterior un grupo de personas quemaba gomas y arrojaba petardos. Y explicó el lunes 4 de enero revisará con sus funcionarios cada uno de estos contratos para determinar si están asistiendo a los lugares de trabajo a cumplir con sus funciones o, bien, se trata de ñoquis.  

La decisión del médico intendente explotó en la mañana de este miércoles en el Concejo Deliberante, cuando los ediles se aprestaban a discutir el presupuesto municipal. Se trata de contratos eventuales -similares a los temporarios- de diversas áreas municipales e incluso del Concejo y que vencen el 31 de diciembre.

Desde el municipio recalcaron que el 70 por ciento de estos contratos ingresaron en el último año de 2015, es decir, en un año electoral durante la última etapa de Rubén Miranda. 

Por esto, desde el sindicato de municipales se ha convocado a los trabajadores para manifestarse frente al edificio comunal por las fuentes de trabajo.

Félix Márquez, secretario general del SOEM (Sindicato Obreros y Empleados de la Municipalidad de Las Heras) explicó que la semana pasado habían sido notificados que el Municipio desconocía qué tarea estaba ocupando cada empleado. Por este motivo, cada uno de los trabajadores contratados presentó una nota por Mesa de Entradas aclarando su función y horario de trabajo.

Marisa Martínez, representante del SUTE enfatizó en que la situación que viven estos empleados es "complicada". Martínez agregó que durante una reunión con el Jefe de Gobierno de Orozco, se les prometió que "todos los trabajadores iban a mantener sus puestos de trabajo".

"Nos enteramos a las 16 que iban a ser despedidos 662 trabajadores. No son contratados de este último año, hay muchos compañeros que llevan tres y cuatro años en el Municipio", puntualizó Márquez.

Un grupo de trabajadores acusó al Gobierno de Orozco de "perseguirlos" por su ideología política. "Me parece muy poco serio lo que está haciendo este señor con no decirles a sus empleados las cosas en la cara", expresó Cristian. 

Otra empleada municipal que se encuentra en la "lista" de despidos comentó que se van a quedar en el Municipio hasta que alguien les de una respuesta. "Son 5.000 personas que se quedan sin comer", disparó.

Según informaron desde el sindicato, Orozco recibirá a algunos dirigentes el lunes a las 8 de la mañana. "Mientras que verifiquen que están cumpliendo las tareas, se garantizará las fuentes laborales", le explicó la representante de SUTE a los trabajadores.

Con todo, Orozco señaló que la determinación está tomada y que "no hay vuelta atrás". Pero además aclaró que "no son despidos" sino que se trata de "una reestructuración". 

En esa línea, la idea del intendente es revisar uno por uno estos 662 contratos porque "no los conocemos y no sabemos dónde están". Y prometió que si se confirman que estos empleados cumplen con el municipio, serán retomados

Las dudas de la gestión actual se extienden sobre el gobierno de Rubén Miranda por la falta de información. En el fondo, se trata de identificar quiénes son los empleados que cumplen y quiénes son los que cobran pero no asisten a trabajar. Un blanqueo, en otras palabras. 

Así, el intendente cobista puso la lupa en algunas áreas, principalmente, turismo, cultura y desarrollo social, en tanto que destacó que en obras "la gente está yendo a trabajar"

"El que trabaja, no va a tener problemas. Y el que no, evidentemente no se le renovará el contrato", garantizó. 

Por otra parte, Orozco dio tranquilidad a aquellos otros contratos con más de dos años de antigüedad, a los que no se tocará porque "los consideramos de planta". En la actualidad, la planta municipal es de 2900 empleados, pero con el ingreso de la nueva gestión se han encontrado con oficinas hacinadas. 

"La planta de personal se ha incrementado dando lugar a una situación de hacinamiento laboral acompañada a la falta de herramientas lo cual impide cumplir con sus funciones (sic)", informaron a través de un comunicado oficial, donde también remarcan la "delicada situación financiera y extrema fragilidad del estado de cuenta del municipio".  

En el interín del conflicto, desde el peronismo reflotaron una carta de Orozco en plena campaña electoral donde promete que "ningún empleado se quedará sin trabajo"

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