Otro paro de guardavidas en la Rambla Catalunya

Los guardavidas encargados de velar por la seguridad de los bañistas en la Rambla Catalunya encararon ayer una medida de fuerza para reclamar nuevamente que se contrate a más personal. El protocolo indica que debería haber un bañero "cada 40 o 50 metros", afirmó el delegado del Sindicato Unico de Guardavidas...
Los guardavidas encargados de velar por la seguridad de los bañistas en la Rambla Catalunya encararon ayer una medida de fuerza para reclamar nuevamente que se contrate a más personal. El protocolo indica que debería haber un bañero "cada 40 o 50 metros", afirmó el delegado del Sindicato Unico de Guardavidas, Ricardo Nallino, cuando en la playa pública —que mide 700 metros— hoy hay sólo quince y por turnos rotativos que en algunos horarios restringe su presencia a no más de tres.

Por eso directamente ayer se bajaron de sus puestos y se limitaron a realizar una guardia pasiva, con la entrega de volantes para advertir sobre la situación de riesgo al público del balneario. Por la tarde, los guardavidas fueron convocados por las concesionarias de los bares de la Rambla, cuyos referentes se comprometieron a aumentar la cantidad de bañeros desde hoy. Así, la acción directa de los trabajadores fue levantada.

No es la primera vez que los bañeros protestan y reclaman porque afirman estar "desbordados". Este año lo vienen haciendo en forma reiterada desde inicios de enero, incluso con una presentación ante la Dirección de Concesiones del municipio y otra ante la delegación local del Ministerio de Trabajo de la provincia.

Actualmente, hay quince guardavidas contratados en forma legal ("en blanco", admitieron) que trabajan de 9 a 20 para las concesionarias Grupo Sol Catering y Eventos Naturaleza Urbana, una unión transitoria de empresas que atiende las playas I y II del único balneario ribereño público y gratuito de la ciudad.

Pero aunque lograron un "ordenamiento laboral" que los proteja como trabajadores, los guardavidas no conseguían que se aumentara la planta de personal destinada a cuidar la seguridad de "miles y miles de personas" .

"Y el problema es que en vez de haber un guardavidas cada 40 o 50 metros, sobre esta playa que mide 700 puede haber entre tres y siete bañeros por turno", aseguró el dirigente.

El cálculo arroja que, en determinadas horas del día, a cada guardavidas le toca custodiar más de 200 metros de costa. "El problema nos afecta menos a nosotros que a la propia población", dijo Nallino

Sin embargo, tras reducir su tarea a una "guardia pasiva" y prometer nuevas medidas, llegó la reunión con los concesionarios que arrojó el anuncio de que haya 5 bañeros a la mañana y 10 por la tarde. "Si bien esto no llega a cumplir las necesidades, es un compromiso atendible", subrayó Nallino antes de insistir en la "buena voluntad", de los dueños de los bares.

Calor y lluvias

Aunque no son unánimes, los pronósticos para los próximos días auguran que persistirá el calor (con máximas de 37 y 36 gardos desde hoy y hasta el sábado, pero con lluvias y tormentas intermitentes que alternarán con sol. La previsión más pesimista extiende el mal tiempo a todo el fin de semana largo. Posiblemente, ante estos fenómenos cese el número de bañistas en las playas que esta semana fue altísimo.

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