Otro paro opositor antes de octubre

Otro paro opositor antes de octubre

Tras la huelga de ayer, las centrales sindicales amenazaron con una nueva protesta. La falta de transporte influyó para el cese masivo de actividades.

En Córdoba, al igual que en gran parte del país, la falta de transporte influyó para que tuviera alta incidencia el paro nacional realizado ayer por las centrales sindicales opositoras al Gobierno.

La CGT Regional local dejó en libertad de acción a los gremios que la integran, mientras que la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el Smata no se sumaron a la protesta.

Si bien la convocatoria al paro no contemplaba actos ni movilización, el Partido de Trabajadores Socialistas (PTS) realizó un corte en el puente Centenario desde las 6 de mañana y el MST hizo lo mismo en el puente Maipú. Estuvieron acompañados por miembros de la CTA.

Además, el MST realizó durante la mañana un corte en avenida Colón a la altura de la Caja de Jubilaciones para pedir la derogación de la ley que posterga el pago de los aumentos a los jubilados provinciales. 

En el país

En tanto, el sindicalismo opositor dejó abierta la posibilidad de convocar para antes de las elecciones de octubre próximo a una tercera huelga general por 24 horas en 2015, tras el alcance “contundente” y “muy importante” que a su juicio tuvo la de ayer.

El Gobierno, por su parte, insistió en calificar de “político” el paro realizado por las CGT y la CTA opositoras en pleno período electoral y sostuvo que la magnitud de la paralización de actividades se debió a la falta de transporte público y a los piquetes en rutas y accesos a la Capital Federal por organizaciones de izquierda.

La advertencia de un nuevo paro general fue lanzada por los jefes de las CGT Azopardo, Hugo Moyano, y Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, y de la CTA opositora, Pablo Micheli, al hacer un balance del paro. “Si es necesario, vamos a seguir aplicando las medidas que históricamente preservaron los derechos de los trabajadores”, dijo Moyano. Micheli advirtió que “si la situación no se revierte habrá más lucha, más paro y más movilizaciones”. Barrionuevo aseguró que “si no hay respuesta, se viene el sexto paro”.

Sin embargo, ninguno de ellos arriesgó una fecha para otra protesta, que al menos por ahora se ceñiría a los paros rotativos diarios que en alguna semana de julio realizarán los sindicatos del transporte terrestre, marítimo y aéreo, tanto de carga como de pasajeros, reunidos en la Catt (Confederación de Trabajadores del Transporte).

Su titular, el moyanista Juan Schmidt, advirtió ayer que el paro fue “una fuerte señal” para el Gobierno que asuma el 10 de diciembre, tras calificar de “antidemocrático” al actual. Además, incursionó en consideraciones políticas, al reclamarle a la Rosada que “devuelva la confianza en las instituciones, ante casos de corrupción como el de (el vicepresidente, Amado) Boudou”, luego de criticar la detención del maquinista ferroviario involucrado en el accidente de Temperley.

Barrionuevo, tras considerar “caprichoso” al Gobierno porque “no quiere escuchar”, llegó a hacer una comparación que intentó luego desmentir en la conferencia de prensa. “En la época de los militares hacíamos paro, huelga, lucha, pero se conversaba, se negociaba. Pero con este Gobierno no tenemos posibilidad de diálogo”.

Reacción oficial

El paro recibió las críticas del Gobierno como de los dos precandidatos presidenciales por el oficialismo, sin que hubiera en cambio pronunciamientos de los principales aspirantes presidenciales de la oposición.

Sobre el final de la jornada, el ministro de Economía, Axel Kicillof, insistió en que se trató de “un paro político en pleno período electoral”; limitó la paralización al transporte, “complementado por piquetes”, y remató: “Creo que la inmensa mayoría quería ir a trabajar, en un momento en el que hay que defender el trabajo. Si hubiera habido transporte normalmente, la gente iba a trabajar”. 

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, sostuvo que este paro “político no aporta nada y sólo busca generar confusión y zozobra” en pleno período electoral. El ministro del Interior y Transporte, el precandidato Florencio Randazzo, afirmó que con el paro los sindicalistas opositores “decretaron la prisión domiciliaria de millones de argentinos”. Su rival Daniel Scioli, gobernador bonaerense, calificó al de ayer de “día triste y amargo”, reclamó “no anteponer cuestiones políticas sobre el interés nacional” y calificó de “irresponsables” los piquetes.

Comentá la nota