Otro paso hacia la unidad

Otro paso hacia la unidad

Los gremialistas mantendrán un encuentro para avanzar en la organización del confederal de la semana que viene. También analizarán la situación después del veto a la ley antidespidos; Caló y Barrionuevo ya se pronunciaron contra un paro.

La unidad de las tres facciones de la CGT se acerca de a poco, a medida que se superan las diferencias ante la administración macrista. “Es necesario priorizar la colaboración con el Gobierno”, señaló ayer el líder de la CGT Azul y Blanca, el gastronómico Luis Barrionuevo, quien antes se pronunció a favor de “una verdadera unidad del sindicalismo”. Por su parte, el titular de la CGT Alsina, Antonio Caló, coincidió en que “si algún día se convoca a una huelga será porque hay muchos despidos, no por un veto”. Hoy habrá un encuentro de los tres sectores en la sede Azopardo.

“Luis Barrionuevo (el secretario general de la CGT Azopardo), Hugo Moyano y Antonio Caló cumplieron un ciclo en la central obrera y deben dar un paso al costado para que otros dirigentes la conduzcan”, destacó el propio Barrionuevo, borrando de la disputa por la conducción de la futura CGT unificada a los líderes actuales de las tres facciones.

Poniendo sobre la mesa su cercanía con el gobierno nacional, una de las diferencias internas que desalentaron un paro contra el macrismo después del veto a la ley antidespidos, el líder de la CGT Azul y Blanca señaló que “el pueblo abrazó la esperanza de un cambio. No se vislumbra una salida rápida del caos y la crisis heredadas. Por eso, el Gobierno necesitará del movimiento obrero y de toda la sociedad, incluso de quienes no comparten su signo político”, puntualizó.

“En el movimiento obrero nacional estamos a favor de la unidad de una verdadera CGT en defensa de los derechos de todos los trabajadores y no sólo de algunos”, afirmó Barrionuevo en un encuentro de la federación que aglutina las ramas del sector gastronómico. El dirigente mostró diferencias con las otras dos centrales al desertar sobre la hora de la movilización del 29 de abril, en la que el movimiento sindical le mostró la agenda de reclamos al gobierno de Mauricio Macri, con el tema de los despidos a la cabeza. Barrionuevo arremetió contra la dirigencia vinculada al kirchnerismo al señalar que había que ir en busca de la unidad “evitando la participación de quienes, utilizando a los trabajadores para su beneficio, llevaron a la Argentina a la profunda crisis actual”. Sin embargo explicó que “no fue en desmedro de la unidad de la CGT, para la que se trabaja”.

Los tres sectores de la CGT ya acordaron la fecha el 3 de junio para comenzar a desandar el camino de la atomización de la central obrera. Ese día se reunirá el Comité Central Confederal de la CGT, en Azopardo al 800. El único tema a tratar en el orden del día será el llamado al Congreso Nacional del 22 de agosto, en el que se elegirá la conducción unificada de la organización del movimiento obrero. Finalizará así el proceso que mantuvo diferencias internas durante el gobierno kirchnerista y que se tradujo en la fractura entre los espacios encabezados por Moyano y Caló.

Hoy, a las 17, habrá una reunión con representantes sindicales de los tres sectores para avanzar en la organización del confederal, y también para analizar la situación planteada después del veto a la ley antidespidos.

Caló participó el martes de un encuentro regional de la CGT bonaerense, donde afirmó que era “hora de deponer actitudes personales de los dirigentes, porque la gente común y de trabajo reclama lo mismo”, priorizando los acuerdos antes que las diferencias internas. El dirigente metalúrgico reiteró que “no se realizará un paro por el veto a una ley. Eso es facultad del Presidente. Si algún día se convoca a una huelga, será porque hay muchos despidos, no por un veto”, dijo, descartando una medida de fuerza que parecía segura antes de que Macri descartara de un plumazo la Ley de Emergencia Ocupacional que impulsaron las cinco centrales sindicales.

El encuentro que presenció Caló emitió un documento en el que los gremios se expresaron a favor de la unidad. “No importan los personalismos o los sectores. Debe interesar la unidad como muestra de que por encima de cualquier interés individual siempre debe primar la defensa de los trabajadores”, señalaron en el texto, aunque apuntaron que “los ajustes no deben ser pagados por quienes menos tienen” y precisaron que las obras sociales sindicales requieren “un pacto social de la salud, en el que la totalidad de los distritos tengan un tercer nivel”, una de las promesas del macrismo a los dirigentes de la CGT para calmar las aguas después del veto.

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