Otro día de protestas

Los integrantes del Movimiento de Trabajadores y Desocupados (MTD) protestaron nuevamente frente a la Municipalidad de General Pico.
En la comuna esta situación se ha vuelto un paisaje recurrente y una de las medidas implementadas es trabajar bajo llave y a puertas cerradas. Ante la insistencia de los manifestantes hacia las 9, fueron recibidos por funcionarios.

Ayer uno de los representantes del MTD, Manuel Lazarte, ingresó para reunirse con el responsable de la Secretaría de Desarrollo Social, Daniel López, mientras, el grupo siguió reclamando en el edificio principal que está en la avenida San Martín. Cuando finalizó el encuentro, Lazarte comentó que desde el municipio explicaron que no era posible el proyecto de trabajo con reciclado de basura porque eso ya lo realiza el personal de la planta de Reciclado de Residuos Urbanos (RRU).

Sin embargo, desde el MTD aseguraron que la intención es abocarse al predio que está detrás de la planta donde se queman y entierran desechos. Esta idea no fue aceptada, explicó, pero "tampoco hubo una contrapropuesta". Y aclaró: "Se comprometieron a brindar asistencia social con subsidios", aunque el movimiento espera en realidad iniciativas productivas o de servicios que aseguren un sustento a largo plazo.

Inviable.

La semana pasada, el secretario de Desarrollo Social había anticipado que la incorporación de algunos de los desocupados al proceso de tratamiento de la basura era "inviable". Desde el movimiento de desocupados, Ricardo Deudaeta afirmó ayer que la intención no era incorporarlos a la planta de reciclado, sino trabajar con los desechos que son quemados detrás de la RRU. Sin embargo, luego de consultar varias fuentes de Servicios Públicos del municipio, la propuesta del MTD se vuelve poco realizable.

Quienes están vinculados al tratamiento de los residuos sólidos aclararon que la Cooperativa "Don Antonio" trata la totalidad de la basura que se genera en la ciudad y sólo se elimina entre un 15 ó 20 por ciento a modo de excedentes. Se trata de aquellos desechos orgánicos, como ramas y pastos, que por lo general son enterrados pero cuando hay tormentas o algún evento atípico que incrementa la cantidad, son quemados. Pero son situaciones atípicas, según explicaron, porque no hay una quema sistemática.

Por otro lado, las fuentes consultadas aclararon que las 42 familias que hoy trabajan en la cooperativa han permanecido más de 10 años pero el rédito económico sigue siendo moderado. Incluso, la posibilidad que dejen basura sin reciclar significaría un perjuicio porque es sinónimo de menos ventas de vidrio, plástico, papeles y otros de los materiales reutilizables.

Otro argumento para descartar las quemas constantes, es que la planta tiene los estrictos controles que requiere la participación en el programa europeo Urbal, incluso el mes pasado estuvo uno de los fiscalizadores que llegó desde Italia.

Despegarse.

Lazarte aclaró, luego de la reunión de ayer, que siempre la intención es despegarse del Estado. O sea, lograr que los emprendimientos sean una forma de trabajo genuino para no depender de la ayuda oficial y tener un empleo digno.

Los próximos pasos en torno a las protestas, serán decididos en una asamblea el lunes. Hasta ahora ya hay varios integrantes del MTD que se involucraron en la textilera, panificadora y huerta pero la cantidad de personas supera la capacidad actual de esos proyectos. Hay 50 desocupados que aún necesitan un puesto de trabajo, comentó Lazarte.

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