Otro torturador que va a la sombra

Está acusado de torturas y secuestros y se lo vincula a la masacre de Los Surgentes donde asesinaron a militantes rosarinos.
Ramón Telmo Alcides Ibarra alias "Rommel", quien fuera jefe del Servicio de Informaciones de la Policía; fue detenido e indagado por la justicia federal en la víspera. Fue visto en el Servicio de Informaciones desde el inicio de la dictadura hasta finales de 1978. Está comprometido en la masacre de Los Surgentes ocurrida en la madrugada del 17 de octubre de 1976. En febrero del `77 formó parte de la intervención militar de la Biblioteca Popular Constancio C. Vigil bajo las órdenes del capitán Esteban César Molina. Ibarra fue el principal ejecutor de todas sus operaciones y además uno de los responsables del saqueo, quema y destrucción de los ochenta mil libros que contenía la biblioteca del edifico de la Vigil en Alem y Gaboto. También participó de la venta de los locales, bienes y terrenos que eran propiedad de la Biblioteca por un total de 10 millones de dólares. Antes de pasar a disponibilidad en 1998 se desempeñó como jefe de la División Informaciones de la UR II.

El ex torturador y policía retirado de la provincia, de 68 años, fue detenido en su domicilio de calle Saavedra 555 de la localidad de Viale, (Entre Ríos), y fue indagado en la mañana de ayer por el juez federal Marcelo Bailaque ante la presencia del fiscal Gonzalo Stara.

Ibarra fue imputado -hasta ahora- de la privación ilegítima de la libertad de al liberad mediante violencia y amenazas de Hugo Rubén Méndez y de Angel Florindo (Chichin) Ruani. Así como de la privación ilegítima de la libertad mediando violencia y amenazas y torturas de Laura Torresetti, Carlos Alberto Corbella, Liliana Gómez, Juan Luis Girolami, Juan Carlos Patiño, Ana María Ferrari, y Celia Raquel Valdez de Luraschi.

La única respuesta de Ibarra -que estuvo acompañado de la defensora oficial Rosana Gambacorta- fue muy breve: "Me voy a abstener de declarar". Luego fue trasladado al penal policial de la Alcaidía Mayor de la Jefatura, en Ovidio Lagos al 5000.

Según el informe Borgonovo, realizado en 1997 y con el que se le dio de baja de la fuerza a los efectivos ligados al terrorismo de estado

y que aun quedaban en actividad, Ibarra había sido Jefe del Servicio de Informaciones, con lo cual las imputaciones podría aumentar en los próximos días.

Consultada por Rosario/12 Marta Bertolino, denunciante de Ibarra recordó que "en la indagatoria le imputaron a Ibarra la privación ilegítima de la libertad de Juan Luis Girolami, quien era el dueño de la vivienda donde fuimos secuestrados junto con mi esposo, Oscar Manzur (hasta hoy desaparecido) Wenceslao Rueda, y la madre y hermana de Juan Luis, lamentablemente fallecidas. Voy a dar instrucciones a mis abogadas para que pidan que se amplíe la declaración indagatoria al menos a todo el grupo, dado que se trata de un hecho indisoluble que ya ha sido inexplicablemente desmembrado por la justicia, aunque ahora la audiencia oral por el caso de Oscar tramitará conjuntamente con la causa Diaz Bessone (ex Feced)".

Ibarra ya había sido investigado por delitos de lesa humanidad y convocado a prestar declaración indagatoria por la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario, pero fue beneficiado por la Ley de Obediencia Debida.

Entre los testimonios volcados en la Causa Feced que lo sindican a Ibarra figuran el de Mario Luraschi, quien afirma que lo "picaneó junto a Rubén el Ciego Lofiego" entre otros, y afirma que "lo podría reconocer". La mayoría de sus víctimas mencionadas más arriba lo nombraron claramente en sus declaraciones, y algunas podrían reconocerlo.

Por si fueran pocos los hechos de secuestros, torturas y desapariciones desde el 25 de febrero de 1977, Ibarra alias "Rommel" fue designado en el cargo de Director del Departamento de Educación de la Biblioteca Vigil junto a Carlos Sfulcini alias "Carlitos" o "Carlos Bianchi" en el cargo de Director del Instituto secundario de la Biblioteca Vigil, otro conspicuo miembro de la Patota de Feced, implicado en la desaparición de Tito Messiez y beneficiado con la prisión domiciliaria.

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