Pagarán con bonos la deuda de obras sociales para cerrar el frente gremial

Pagarán con bonos la deuda de obras sociales para cerrar el frente gremial
La agenda de la CGT se recita de memoria en la central que encabeza Antonio Caló sobre temas pendientes con el Gobierno. Uno de los tópicos más fuertes de esa lista es la deuda que el Estado mantiene con las obras sociales sindicales: $18.000 millones.
Por estas horas para cancelar ese monto la Rosada estima el pago con bonos. “Esto lo planteamos hace más de un año y medio”, recordó uno de los integrantes de la mesa chica. “Lo hicimos con el mismo énfasis que sugerimos la convocatoria al Consejo del Salario, el incremento de las asignaciones o la necesidad de eliminar de cuajo el Impuesto a las Ganancias de los sueldos” reseñó la misma fuente. El panorama de las prestaciones médicas sindicales “está en rojo” coincidieron otros jefes gremiales. Coincidentes resaltaron que la buena voluntad de la CGT es “concreta” y enumeraron la definición de paritarias “libres y responsables” (que incluirían una cláusula gatillo), el pago de sumas puente, la participación junto a empresarios en a la ofensiva contra el trabajo ilegal e incluso la predisposición para movilizar a los afiliados de esos gremios en los controles de precios en góndolas y minoristas, (ver recuadro). Días atrás el diario Clarín reseñó que la propuesta cegetista para cancelar los $18.000 millones fue considerada como “practicable” por el jefe de ministros, Jorge Capitanich, tras un encuentro con los popes de la central. Por estas horas el Ejecutivo vislumbra la posibilidad de estructurar la cancelación de esa deuda a través de una ingeniería económica, conscientes de que se trataría de una señal política sólida para con los gremios afines al Ejecutivo o los opositores.

El escenario que provocó la última devaluación, donde se incluye el “estado de sesión permanente”, que definió la CGT el martes en la reunión de los trabajadores de Obras Sanitarias, “amerita descomprimir todo lo posible”, deslizaron desde el Ejecutivo nacional. En efecto, la preocupación sindical por sus próximas discusiones salariales a lo que se suma la desconfianza marcada hacia la política de los precios cuidados y el pedido de “prudencia” que reseñó Capitanich en la apertura de los contactos con la CGT este año completan un tablero donde la o las jugadas inmediatas corren por cuenta de la Casa Rosada. Los más optimistas ponderan las medidas adoptadas para sostener la actividad industrial en Tierra del Fuego, pero se refugian en una frase: “Los tiempos los define Cristina”.

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