El pago del bono de fin de año genera controversias en los gremios de Junín

El pago del bono de fin de año genera controversias en los gremios de Junín

El triunvirato que conduce los destinos de la CGT se reunirá hoy con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, con el objetivo de acordar una suma extra antes de que finalice 2016. En Junín, hay varias posiciones contrapuestas y crecen los cuestionamientos a la cúpula de la central obrera.

La discusión por el bono de fin de año para los asalariados sigue desnudando los conflictos al interior de los gremios que integran la Confederación General del Trabajo (CGT), que continúan debatiéndose entre si conviene dar más tiempo a una negociación con el gobierno o si, en cambio, se impone la necesidad de una medida de fuerza de alcance nacional. 

Hoy, la cúpula que conduce la central obrera visitará el Ministerio de Trabajo, con la expectativa de obtener una respuesta de parte de su titular, Jorge Triaca, mientras algunos sectores, como el gremio de Camioneros, presionan para que se decrete el paro, y otros, como la Iglesia católica, apuesta a que el mismo se suspenda, al menos hasta que tenga lugar el encuentro entre el Papa Francisco y el presidente de la Nación, Mauricio Macri, en el Vaticano el próximo jueves (ver página 13).

En Junín, el escenario es similar al del resto del país. Mientras algunos sindicatos confían en que se encontrará un punto de acuerdo entre las partes tanto a nivel nacional como municipal, otros creen que la pelea por el bono es una mera “pantalla de humo”, que pretende desviar la atención de otros reclamos más profundos, como el de la eliminación del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias.

El titular de la Uocra y secretario general de la CGT Regional Junín, Eduardo Diotti, afirmó a este diario que si bien el sector acordó una mejora semestral del 17% de incremento salarial (en el año acumula un 39% de aumento, los trabajadores tienen menos recursos y “pagar un bono va a ser más barato para el Gobierno que reabrir las paritarias”.

“Tampoco quieren aprobar la eliminación del impuesto a las ganancias en el aguinaldo, y esta situación no se aguanta más, cayó un 11% la venta de cemento y todos los días tengo entre 20 y 30 personas afuera del sindicato que buscan trabajo y no tenemos”, lamentó Diotti.

Por su parte, desde el gremio de Camioneros hicieron público su fastidio porque creen que la disputa por el bono está posponiendo muchos de los reclamos que la CGT viene sosteniendo desde hace varios años, como el del mínimo no imponible. 

“Con esta pelea absurda se desvió la discusión de lo realmente importante. El gobierno está ofreciendo elevar el piso en un 15% el mínimo no imponible, lo cual es irrisorio teniendo en cuenta el escenario actual de la economía”, expresó a este diario Miguel Gauna, de la seccional Junín del Sindicato de Choferes de Camiones (Sichoca).

Asimismo, el gremialista se mostró poco optimista respecto a la suma que podría ofrecer el gobierno y dejó en claro que la mejor alternativa sería dar vía libre a las entidades para que negocien directamente con las cámaras empleadoras.

 “El año pasado cobramos $5300 de bono. Este año se habla de que como mucho podrían ofrecer $2000, lo cual es una burla. Lo más sensato es que nos habiliten resolverlo con las cámaras empresarias”, sostuvo Gauna.

Disconformes con el triunvirato

A pesar de que ambos dirigentes expresaron diferentes visiones acerca de cuál será el punto de llegada de la negociación, coincidieron en que existen inconvenientes en el funcionamiento de la nueva CGT unificada, y especialmente en la conducción tripartirta que comparten Héctor Dáer (Cgt), Juan Carlos Schmidt (Cgt Azopardo) y Carlos Acuña (Cgt Azul y Blanca).

“El triunvirato se ha quedado un poco atrás en este último tiempo, pero sabemos que era un paso inevitable. Era necesaria una transición para lograr la reunificación definitiva de la central”, reconoció Saudán. En la vereda de enfrente, Gauna fue más duro, a tono con las palabras expresadas en medios nacionales por el secretario general adjunto de los camioneros, Pablo Moyano. 

“Ya lo ha dicho Moyano en las últimas horas. La CGT está durmiendo la siesta y el gobierno está sacando provecho de esto. Si esto continúa así, empezaremos a evaluar la posibilidad de una ruptura”, advirtió. 

No obstante, Gauna dejó en claro que el gremio que integra no depende de la decisión de la CGT para tomar una iniciativa. “Camioneros es un gremio estratégico y ya quedó demostrado en otras ocasiones que si nosotros paramos, se para el país”, desafió. 

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