Paraná Metal: el acuerdo se demora y la ruta sigue cortada

Paraná Metal: el acuerdo se demora y la ruta sigue cortada
La negociación en Trabajo se postergó. Los obreros podrían endurecer la protesta.
La negociación para superar el conflicto en la autopartista santafesina Paraná Metal continúa estancada . Las partes no lograron avances en la reunión que mantuvieron ayer en el Ministerio de Trabajo. Carlos Tomada decidió anoche pasar a un cuarto intermedio hasta mañana. Mientras tanto, la autopista que une Capital Federal con Rosario continúa cortada en forma total y los operarios no descartan profundizar la protesta.

El jefe de la cartera laboral planteó la nueva reunión, la tercera que se concretará en seis días, como la última posibilidad de alcanzar un arreglo. “Después pasamos a explorar un Plan B”, les advirtió a empresarios y trabajadores sin entrar en detalles.

“No hubo acercamiento alguno ”, confirmó a Clarín Alberto Churichi, delegado de Paraná Metal. Churichi se encargó de informar a los operarios que anoche se preparaban para pasar la quinta noche en la autopista .

Entre desalentados y molestos, los obreros amenazaban con profundizar la lucha. De todas maneras no se tomaron decisiones. Eran apenas unos cien los que estaban en el lugar. Este mediodía, cuando se reúnan para recordar el día del metalúrgico -sin celebraciones, según aclararon-, se desarrollará una asamblea. Allí decidirán cómo continuar.

La amenaza de bloquear otros negocios que tiene en la zona Cristóbal López, la cara visible del grupo Oil M&S, que gerencia Paraná Metal, volvió a sobrevolar entre los operarios. López cuenta con el casino de Rosario y la refinería que recientemente adquirió a Petrobrás, en San Lorenzo.

En medio de la protesta impulsada para defender 900 empleos, los obreros plasmaron ayer dos mensajes sobre el puente que cruza la autopista. Uno está dirigido a la presidenta: “Cristina, no te olvides de Paraná Metal” . La otra pintada, sobre la pared, le apunta directamente a López. “López = hambre para 900 familias”, dice.

No hay contemplaciones con el zar del juego. Los volantes que pasaban ayer de mano en mano y que fueron elaborados para que los automovilistas conozcan las razones del corte, afirman que el empresario “miente”. Lo tratan de “caradura” porque mientras se “llena los bolsillos con el juego y el petróleo, hace hambrear” a los trabajadores de Paraná Metal.

Por la protesta, el tránsito ayer volvió a presentar serias complicaciones. Se trata de una ruta clave que conecta el puerto de Buenos Aires y Rosario con todo el Norte del país. Ayer había demoras a la espera de que se abrieran las colectoras, que alternativamente eran habilitadas por los trabajadores.

El lugar fue visitado durante el día por el piquetero Raúl Castells , líder del Movimiento de Jubilados y Desocupados. Una delegación de trabajadores se reunió con el arzobispo de Rosario, José Luis Mollaghan. El religioso prometió “hacer un llamado para que dialoguen con los obreros”.

Paraná Metal fue una víctima de la crisis global de 2009 y entró en convocatoria. Pertenecía a Carlos Leone, ex hombre fuerte de Acíndar, hasta que pasó a manos de Cristóbal López.

Denuncias y paro en la láctea SanCor

Trabajadores del Centro de Distribución SanCor Rosario realizan desde ayer un paro por tiempo indeterminado para exigir la reincorporación de cinco trabajadores despedidos y la reubicación de otros trece lecheros de una firma contratista que fueron despedidos el pasado martes, según denunciaron desde la Agrupación de Trabajadores Lácteos 7 de febreo.

Los trabajadores remarcaron que desde 2002, SanCor lleva cerradas 11 sucursales y 1500 trabajadores despedidos. “Los cinco primeros despedidos en Rosario, de hecho, venían denunciando la intención de cierre de la sucursal de SanCor desde 2008”, aseguraron.

En un comunicado de prensa, la agrupación señaló que “es un intento de destrucción de la organización gremial de los trabajadores de la industria láctea local y el cierre de una sucursal rentable”.

Un guiño a Venezuela

Para evitar la quiebra de Paraná Metal, los operarios registraron en el proceso de salvataje una cooperativa, Villa Metal, con la que esperan sostener las 900 fuentes de trabajo. Para conseguirlo, estiman, será clave la ayuda del Estado para abrir mercados en el exterior. Pero existe otra alternativa a explorar. A instancias de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), con la que está alineada la UOM de Villa Constitución, se inició un contacto informal con agregados comerciales de Venezuela para que el Gobierno asista con dinero a la cooperativa. A cambio, los operarios podrían capacitar a trabajadores del país caribeño para que avancen en la fabricación de un motor propio

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