Paraná Metal: se cayó el acuerdo y el corte en la autopista será total

Paraná Metal: se cayó el acuerdo y el corte en la autopista será total
Ante la noticia de que la empresa no había asistido a firmar el convenio, los obreros cortaron ayer completamente la ruta hasta las 20. Las colas fueron interminables.
Villa Constitución. — Una asamblea de trabajadores de Paraná Metal decidió anoche cortar totalmente la autopista por tiempo indeterminado, luego de que se cayera el principio de acuerdo que habían alcanzado anteayer para reabrir la autopartista. Imprevistamente la empresa no se presentó a firmar la propuesta consensuada entre las partes, y ahora el conflicto volvió a ingresar en un callejón sin salida que no tiene resolución a la vista.

   “Supuestamente, hoy (por ayer) teníamos que firmar a las 10 el acuerdo sellado la noche anterior, pero pasaron las horas y los empresarios no aparecieron, no respondieron los teléfonos y nos volvimos con las manos vacías”, explicó Leandro Del Greco, de la comisión directiva de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) local.

   Ante tamaña noticia, a mediodía los obreros de Paraná Metal cortaron totalmente el tránsito en la autopista a Buenos Aires, medida que recién accedieron a levantar alrededor de las 20, luego de una agitada asamblea, y teniendo en cuenta que los vehículos atrapados en el corte esperaron en el lugar desde antes de las 12.

   Si el tránsito ayer se convirtió en un caos e hizo colapsar todos los caminos de la región, incluso las calles vecinales de tierra, para hoy se aguarda que la situación se multiplique y sea poco menos que un pandemónium, teniendo en cuenta que cientos de miles de peregrinos llegarán hasta la vecina San Nicolás para participar de los festejos de la Virgen del Rosario (ver página 23).

   En las últimas horas de la tarde de ayer, en una asamblea en la que no faltaron un par de conatos de agresión y numerosas discusiones, decidieron efectuar el corte total de la estratégica ruta nacional Nº 9 entre las 7 y las 19 horas. “No va a pasar nadie, ni siquiera los colectivos que van a la Virgen”, advirtieron.

   Para esta tarde, alrededor de las 17, está prevista una nueva asamblea, esta vez para decidir si instalan piquetes en todos los accesos al City Center Rosario, propiedad de Cristóbal López, dueño de Paraná Metal.

   “Nos tomaron para la joda, a nosotros y al gobierno, que intervino fuertemente en estas negociaciones. Los funcionarios del Ministerio de Trabajo se sorprendieron con la ausencia de los empresarios, y las versiones que recibimos fueron de que habían decidido retirarse definitivamente del negocio”, contó José Díaz, de la comisión interna de la autopartista.

   Recién para el martes el Ministerio de Trabajo citó formalmente a los empresarios a una audiencia, y les advirtió que ante la incomparecencia podría usarse la fuerza pública.

   En ese marco, y con la empresa en retirada, los delegados apuntaron ahora a que “el gobierno se haga cargo de la fábrica y la ponga en marcha”, y sostuvieron: “El acuerdo se había alcanzado porque el gobierno aportaba un importante apoyo financiero, así que ahora pediremos que ese dinero vaya a parar a la puesta en marcha de la planta. El martes iremos a la nueva audiencia en Trabajo, pero esta vez pediremos formalmente que sea el gobierno quien se haga cargo de la continuidad de la fuente laboral”, ratificó Leandro Del Greco.

   Por su parte, la viceministra de Trabajo de Santa Fe, Nora Ramírez, quien participó activamente en los últimos cinco días de negociaciones que se mantuvieron en Buenos Aires, calificó la situación como “absolutamente dolorosa para la gente, porque se ha entrado en un juego que distorsiona cualquier tipo de relación”.

   “Pensamos —añadió— que esto tiene que revertirse en algún momento. Hemos pedido que se cite a los empresarios bajo apercibimiento de ley, porque no pueden salirse sin dar aviso y en forma injustificada”. Desde el lunes y hasta anteanoche los delegados gremiales, con la mediación del Ministerio de Trabajo, habían logrado consensuar con la patronal una propuesta que, según se adelantó, contemplaba los principales reclamos obreros y preveía la reapertura de la planta.

   Imprevistamente, la empresa volvió a patear el tablero y no asistió a rubricar este preacuerdo, sumiendo en la más honda preocupación a las 900 familias que dependen de ella.

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