“Pareciera que la Justicia está esperando que haya un muerto para actuar”

“Pareciera que la Justicia está esperando que haya un muerto para actuar”
Expresó el gerente general de la Caja Popular de Ahorros, Luis Gómez Salas, debido a que existen más de 30 denuncias de empleados de la institución que sufrieron aprietes, escraches, difamaciones. Indicó que el conflicto con la Asociación Bancaria es político. “Los empleados de la Caja queremos que nos dejen trabajar en paz”
La situación en la Caja Popular de Ahorros de Tucumán es compleja. Los incidentes del martes pasado sobrepasaron todo tipo de límites.

Hubo heridos y destrozos entre militantes de la Asociación Bancaria y la policía, luego de que las fuerzas de seguridad reprimieran a los manifestantes. El conflicto entre la Bancaria y la Caja no es nuevo. En este sentido es que dialogamos con el gerente general de la Caja Popular, Luis Gómez Salas.

"La situación está tensa, con mucha preocupación de la gente que hace años trabaja acá. La gente de la Bancaria en vez de defender a los trabajadores defiende sus propios intereses. Veo esto con mucha preocupación, porque no tenemos espacio para generar propuestas estratégicas en el futuro de la Caja", destacó.

En este sentido Gómez Salas, quien trabaja en la entidad crediticia hace más de tres décadas y ahora ocupa un cargo jerárquico precisó que "la Caja está dejando más de 50 millones de pesos al año al Siprosa, colabora con la cultura, con el deporte, subsidia distintos comedores infantiles, es decir, la Caja está trabajando con la credibilidad que el pueblo le da a la institución y este tipo de hechos lo que hace es generar cierta desconfianza. Me refiero a los hechos inusitados por muchachos de La Bancaria y algunas personas que no son parte del gremio. Entraron en grupos de a dos o tres, luego se juntaron 80 personas, amenazaron gente, cajeros, luego los destrozos. Cuando la policía pidió que se fueran, reaccionaron como muestran los videos, rompiendo la entrada, el sector del Telekino, computadoras y mobiliario de las oficinas que se encuentran en planta baja por calle San Martín. Luego afuera se produjo un enfrentamiento lamentable con la policía".

"Estamos cansados"

"Los empleados de la Caja estamos cansados de estas cosas, queremos trabajar en paz y poner todos nuestros esfuerzos para que la Caja sea una herramienta financiera que le sirva al pueblo de Tucumán", resaltó.

Sin delegados

En agosto del año pasado se cumplió el mandato de los delegados gremiales internos al momento de una nueva elección, "a pesar de que se hicieron presentaciones en Trabajo y la Justicia, el gremio no permitió que se realicen las elecciones, entonces un grupo de compañeros armaron una comisión gremial interna e hicieron elecciones internas y hoy están trabajando con sectores de la intervención. Esto ocurre porque la mayoría de los trabajadores de la Caja no quiere este tipo de dirigentes, está cansada del apriete".

Respecto al paro convocado por la Bancaria a nivel nacional, dijo que "ese paro es una metáfora de lo que está pasando porque no tienen nada que reclamarle a la Caja y si hubiera algo se lo hace en mesas de negociaciones y se trata de buscar acuerdos para que la paz social y la democracia se profundice y no poner en peligro a los trabajadores y a las personas que realizan trámites".

"Es un conflicto político"

Gómez Salas precisó que "hay dirigentes políticos opositores a nivel nacional y provincial que apoyan a La Bancaria. Se anotan en atacar a las instituciones, a la democracia porque sino tomemos los pasos correspondientes cuando se efectúan reclamos. En este caso no hay intención de nada. Lo único que quieran es hacer desmanes".

"Necesitamos que

la justicia actúe"

El gerente resaltó que "actualmente hay más de 30 denuncias de empleados de la Caja Popular que fueron maltratadas, difamadas, de la peor manera. Si la justicia actuara esto se para. No se puede estar difamando todos los días a la gente. El martes difamaron a un abogado. El año pasado golpearon brutalmente al gerente comercial (Néstor González), difaman al interventor, a mi me hicieron cuatro escraches el año pasado y en uno de ellos fueron a mi casa, estaba mi mujer y mi nieto que por dos horas fueron rehenes. ¿Qué está esperando la Justicia que haya un muerto? Por eso la justicia debe actuar con celeridad".

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