Paritarias: será muy tirante la negociación con los gremios

Los gremios pierden la paciencia porque no los llaman, y a medida que pasan los días suben las pretensiones y amenazan con paros.
Como siempre, la negociación salarial de la provincia de Buenos Aires sirve como piso para muchos otros acuerdos, estatales y privados. Por eso se aguarda con ansiedad la apertura de las paritarias bonaerenses. Sin embargo, Daniel Scioli esperará las resoluciones del Gobierno nacional antes de llamar a los gremios para hablar de sueldos.

En el kirchnerismo pugnarían dos posturas, y en la resolución de esa interna está el primer eslabón de la cadena. La presidenta Cristina Fernández, en definitiva quien bajará el martillo de las paritarias nacionales, abonaría la teoría del ministro de Economía, Axel Kicillof, para quien el aumento no debería estirarse más el 25 por ciento, de una sola vez y para todo el año. Incluso el Gobierno abriría las negociaciones con un ofrecimiento del 20 por ciento, para estirarse hasta 25, no más. Ante la segura negativa sindical, el kirchnerismo volvería a cerrar las paritarias por decreto, como lo hizo en 2013.

En cambio, otro sector del Gobierno abona la propuesta del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, quien dice que la mejor salida sería ofrecer ahora una suma fija (se habla de 2.000 pesos), descomprimir la tensión, y después sentarse a la mesa de paritarias para hablar de todos los temas, incluso el salarial. De esta forma, estiman, las conversaciones podrían estirarse dos o tres meses, para luego cerrar con un porcentaje de aumento donde se incluya la suma fija otorgada con el sueldo de febrero.

Frente Gremial Docentes

El Frente Gremial Docente Bonaerense (FGDB) exigió al gobierno de Daniel Scioli “la urgente convocatoria a paritarias para discutir aumentos de salarios y condiciones de trabajo” y advirtieron que "sin diálogo, hay conflicto".

El reclamo fue dado a conocer ayer al mediodía, a través de un comunicado oficial, al término de una reunión que celebraron los directivos de Suteba, FEB, UDA, AMET y los educadores de escuelas privadas de SADOP que integran el Frente Gremial.

Los gremialistas mencionaron como problemas a atender "la falta en tiempo y forma del pago del salario y de las asignaciones familiares, la parálisis en el área de infraestructura, las irregularidades en las prestaciones del IOMA -la obra social -, el congelamiento de cargos docentes".

Un problema para Scioli

“Nosotros vamos a esperar que el Gobierno nacional fije un piso, y después comenzaremos a charlar de salarios con los gremios”, coinciden los ministros bonaerenses involucrados en los acuerdos paritarios. Los funcionarios de Scioli prefieren ir con pies de plomo antes de adelantar alguna jugada, y justifican la dilación en el llamado a los representantes de los trabajadores en la demora del Ejecutivo central.

“Nunca nosotros hablamos de porcentaje, ni lo haremos hasta que no lo haga Nación; las cifras mencionadas por ahí corren por cuenta de los gremios”, fue la respuesta de un funcionario a la prensa ante distintas versiones de una conversación previa entre el gobierno provincial y UPCN, con un piso de 17 por ciento y un máximo de 25. Los demás gremios sospechan que la organización conducida por Carlos Quintana (de excelente relación con Scioli) cerraría en el 25, cuando todo el resto exige más.

El mandatario bonaerense se ha comunicado con otros gobernadores sumidos en la misma preocupación. Entre todos se encaminan hacia un acuerdo tácito para que ninguno quede desfasado respecto de los demás en cuanto a las remuneraciones de bolsillo.

De ello también se habló en la reunión entre ministros de Economía provinciales desarrollada el viernes 31 de enero. Allí compartieron impresiones sobre la negociación en ciernes y la incertidumbre de cómo se iban a afrontar los costos de un aumento por fuera de los pronósticos que calcularon cuando elaboraron los respectivos presupuestos. Porque aunque no haya pauta salarial consignada en la Ley de Leyes, todos sabían que habría paritarias. En noviembre y diciembre las perspectivas de aumento no superaban demasiado el 20 por ciento, cifra agotada en pocos días, devaluación e inflación mediante.

Ese mismo día, el jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Capitanich, recibió a su par bonaerense, Alberto Pérez, y a la ministra de Economía provincial, Silvina Batakis. La reunión se mantuvo en secreto y sólo se supo que el funcionario nacional pidió paciencia y no largar nada hasta que ellos no resolvieran los primeros pasos, esta misma semana.

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