El paro que se cumplió ayer alteró el movimiento habitual de la ciudad

El paro que se cumplió ayer alteró el movimiento habitual de la ciudad

Lo que más se sintió fue la falta total de transporte público de pasajeros que a mucha gente le condicionó la posibilidad de ir a trabajar. Taxis y remises salieron a las calles para brindar sus servicios.

El paro general al que, en reclamo de paritarias libres y por la derogación del impuesto a las ganancias que se aplica a los trabajadores convocaron para ayer tres de las cinco centrales obreras del país (la CGT que lidera Hugo Moyano, la CTA que encabeza Pablo Micheli y la CGT que tiene como referente a Luis Barrionuevo) modificó parcialmente el movimiento habitual de Mar del Plata y Batán.

El acatamiento total a la medida de fuerza por parte de la UTA, hizo que, al no circular los micros, la gente tuviera dificultades para concurrir a sus lugares de trabajo.

En el caso de los empleados de comercio, muchos de los que habitualmente utilizan ese medio de transporte tuvieron que hacer viajes en taxis y remises que, en la mayoría de los casos, fueron solventados por los patrones. No ocurrió lo mismo con el personal de organismos oficiales como PAMI, ARBA, AFIP, el Registro Provincial de las Personas y la Anses en los que, si bien las puertas estuvieron abiertas, se registró un importante ausentismo de personal y escasa concurrencia de público. En cuanto a los comercios gastronómicos, a pesar de que la Uthgra respaldó la medida de fuerza, hubo muchos que decidieron trabajar. A la tarde, una buena parte de los comercios que por la mañana abrieron sus puertas resolvieron cerrarlas antes del horario en que lo hacen habitualmente en esta época del año.

Acatamiento parcial

A raíz de la adhesión del Sindicato de Choferes de Camiones, no se llevó a cabo la recolección domiciliaria de residuos ni se distribuyeron combustibles; el transporte de caudales fue otro de los servicios que no se cumplió.

Los bancos estuvieron abiertos, pero la concurrencia de clientes fue bastante inferior a la habitual.

Los afiliados a la Asociación Empleados del Estado (ATE) cumplieron la segunda jornada de un paro de 48 horas, lo cual, entre otros ámbitos, resintió la atención en los hospitales públicos, adonde sólo se atendieron emergencias. La administración municipal no atendió al público y en el Departamento Judicial Mar del Plata tampoco hubo actividad al igual que en las escuelas públicas, en este caso a raíz de la adhesión de los auxiliares de la educación. Las estaciones de servicio, si bien no recibieron combustibles, atendieron normalmente;

En cuanto a la Asociación de Empleados de Casinos fue otro de los gremios que adhirieron a la medida de fuerza decretada por las tres centrales obreras opositoras al gobierno.

A media mañana, en Avda. Luro e Hipólito Yrigoyen hubo una manifestación del Partido Obrero y del MAS; paralelamente representantes de organizaciones sociales (entre ellas Fogoneros) interrumpieron el tránsito en ambas manos de la Autovía 2, adonde, a metros del ingreso a la Base Aérea Militar Mar del Plata, procedieron a quemar cubiertas.

Distintas formas de llegar al trabajo

Ante la falta de transporte público, y al no vivir demasiado alejados de sus lugares de trabajo, hubo quienes, como lo hacen otros días, decidieron caminar para poder hacer frente a sus obligaciones laborales; otros, en cambio, acordaron con compañeros que habían resuelto utilizar sus autos particulares para que los pasaran a buscar a domicilio; como se expuso antes, hubo quienes apelaron al servicio de taxis y remises pagando sumas que, en un gran porcentaje de casos, decidieron solventar sus patrones. Y también estuvieron los que normalmente utilizan sus automóviles para ir a trabajar.

Karina Silvana, empleada de un negocio que comercializa peluches en la zona céntrica, afirmó: "Vivo a 30 cuadras; en mi caso fue la propia dueña del comercio la que decidió ir a buscarme hasta mi casa adonde me llevará de regreso una vez que concluya la jornada laboral". Nadya, que trabaja en un negocio de indumentaria femenina, afirmó: "Vine en remís; el dueño me manifestó que no me preocupara ya que me va a reintegrar lo que pagué".

Yago Ibarra, empleado de una concesionaria de automotores, sostuvo: "Normalmente vengo a trabajar en colectivo; hoy, como no hay transporte, me trajo un compañero que vive cerca de mi casa".

Jorge Pérez, empleado de un café céntrico, dijo por su parte: "Vivo en el barrio Santa Mónica; debido al paro, para evitar que tuviera que tomar un taxi o un remís que me hubiese costado unos 50 pesos, hoy me trajo el dueño".-

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