Un paro de la UTA dejó a la ciudad 17 horas sin micros

Un paro de la UTA dejó a la ciudad 17 horas sin micros

La causa de la protesta fue una interna gremial. La gente, resignada.

Fueron 17 horas sin un solo colectivo en la calle. Los choferes de Indalo decidieron parar el servicio a las cinco de la tarde del miércoles y hacia las 21 ya no circulaba ninguno. Recién ayer después de las 13 comenzó a restablecerse y hacia las 14 empezó a funcionar normalmente.

El ánimo en la gente que se quedó sin movilidad ya no era de enfado, el sentimiento generalizado fue resignación. El enojo es constante con el servicio, pero en las últimas horas en las paradas, en los barrios y en las calles fue resignación, después de un año en el que se vivieron siete paros sorpresivos, uno de ellos que se extendió por 40 horas en el mes de marzo.

El motivo de la protesta, dijeron desde la UTA, fue una pelea que llegó a las piñas entre un empleado recién jubilado que fue a reclamar por errores en la última liquidación, su hijo y el gerente de la empresa, Rubén Mansilla. “Eso fue la gota que rebalsó el vaso”, dijo el secretario adjunto de la UTA, Nelson Maljasian.

“El problema es que de todos los puntos que la empresa prometió resolver en la conciliación obligatoria no se cumplieron”, dijo el representante de la UTA, quien recordó que el miércoles se terminaron los 15 días de la conciliación.

El hecho concreto que nadie pudo desmentir -verdadero origen de la medida de fuerza- fue una interna gremial que se vive desde hace un tiempo en la UTA y que responde a que en menos de un mes se realizarán las elecciones, en donde se presentará Rubén Flores, secretario general desde hace varios años, y Néstor Belmúdez, delegado actual de los trabajadores quien pretende despojar a Flores de su lugar.

Si bien Flores siempre fue el representante de los trabajadores, la relación con Indalo se mantuvo en buenos términos en los años de concesión, pero la llegada de Autobuses Santa Fe cambió las relaciones y apareció en escena otro nombre que parece tener mejores relaciones con la nueva gerencia.

Ante este panorama, la firma decidió cerrar las puertas de la empresa. “No están dadas las condiciones, queremos resguardar un poco la seguridad de los trabajadores, la integridad física de las personas y el patrimonio de la empresa”, resumió Rubén Mansilla, gerente de Indalo.

La Municipalidad ya aplicó multas por $2 millones

NEUQUÉN

La Municipalidad lleva aplicadas una docena de multas a la empresa Indalo por incumplimientos o deficiencias en el servicio y esas penas ya alcanzan a los dos millones de pesos, según confirmó el subsecretario de Servicios Públicos Concesionados, Fernando Palladino.

El director de Transporte se hizo presente ayer a las 6 de la mañana en la base de la empresa, donde constató la no prestación del servicio. En función de eso, se decidió aplicar una nueva multa. “Veremos qué decisión tomará la empresa y qué descargo hará a partir de esta situación”, aseguró Palladino.

En tanto, el subsecretario de Trabajo de la provincia, Ernesto Seguel, aseguró que el problema quedó solucionado, luego de una reunión que mantuvo con las partes.

El funcionario explicó que se acordó la creación de una comisión técnica entre la Municipalidad y la empresa para monitorear el funcionamiento del sistema y corregir los problemas que se consideren necesarios.

“Nosotros nos vamos a ocupar de la cuestión laboral”, dijo Seguel.

Por otra parte, el gremio se comprometió ante los funcionarios municipales y provinciales en no llevar a cabo medidas de fuerza mientras no se agoten las vías de negociación. De esta manera, se intenta que no se resienta el servicio como ocurrió ayer y el miércoles, que afectó a unos 80.000 usuarios de colectivos.

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