PARO: Moyano llenó la Plaza de Mayo y acusó a Cristina de actuar con "una soberbia abrumadora"

PARO: Moyano llenó la Plaza de Mayo y acusó a Cristina de actuar con "una soberbia abrumadora"
Un día después que la presidente, Cristina Fernández, defendiera el sistema actual del impuesto a las Ganancias, principal reclamo de la Confederación General del Trabajo (CGT), miles de trabajadores marcharon hacia la Plaza de Mayo, para exigir el aumento del mínimo no imponible y la universalización de las asignaciones familiares "para todos", como rezaban los carteles del Sindicato de Camioneros.
Durante el acto, además, Moyano denunció la quita de fondos de

las obras sociales y exhibió un recibo de un camionero para mostrar los descuentos por el impuesto a las ganancias con números diferentes a los de la presidenta Kirchner, a quien acusó de estar "mal informada", y aseguró que "hay alrededor de dos millones de trabajadores que le descuentan el mínimo no imponible".

"No pierde nada, señora Presidenta, con dialogar, eso demuestra grandeza. Espero que con esa capacidad e inteligencia que demuestra tener, se dé cuenta que no puede seguir con esa soberbia abrumadora", disparó.

Una Plaza de Mayo llena dio ayer marco a una embestida casi directa del secretario general de la CGT, Hugo Moyano, contra la presidenta Cristina Kirchner, a quien tildó de "soberbia" y acusó de actuar "como en una dictadura", lejos de los valores "nacionales y populares" del peronismo.

De espaldas a la Casa Rosada y ante unos 50 mil trabajadores camioneros y de otros gremios aliados a su conducción, Moyano advirtió que "hay algunos que piensan que pueden sustituir a Perón y Eva Perón y eso es lo máximo de la locura", y remarcó que el peronismo "no es verso ni chamuyo sino cosas concretas".

"Cómo podemos creer que se convoque a toda la sociedad si se dice que son peronistas y no nos convocan a nosotros. La esencia del peronismo son los trabajadores, y el que niega a los trabajadores está negando al peronismo", remarcó Moyano sobre un escenario montado a la altura de la Pirámide de Mayo.

El líder camionero fue el único orador del acto convocado en el marco de la jornada de paro nacional del gremio de camioneros y otros gremios aliados en la CGT en reclamo de la suba del mínimo no imponible al impuesto a las ganancias y la universalización de las asignaciones familiares.

El discurso renovó las reinvidicaciones que viene reclamando todo el movimiento obrero, pero tuvo cuestionamientos directos hacia la Presidenta.

Sobre el cierre de una multitudinaria movilización que arrancó temprano en las principales vías del microcentro porteño, Moyano rechazó que la protesta tenga ánimo "destituyente", sostuvo que la Presidenta "no se va a ir hasta que termine su mandato", pero descontó que él va a "renovar" su periodo de gestión en la CGT en julio próximo, a pesar del intento opositor de desplazarlo.

"No lo hago por una ambición personal de querer perpetuarme en el cargo. Lo hago porque no podemos aceptar que se apoderen de la CGT un grupo de dirigentes que van a pasar a ser una especie de ministros del Ejecutivo para recibir órdenes", sostuvo el líder camionero en un duro mensaje al sector de 19 gremios que impulsan al metalúrgico Antonio Caló para la sucesión.

En este camino, reclamó a la presidenta Kirchner que "abandone la soberbia abrumadora" y obre con "humildad" para aceptar el diálogo con el movimiento obrero a fin de "intercambiar opiniones" y buscar "soluciones no impuestas sino compartidas".

"Hemos superado los gobiernos militares, civiles, de dictadura financiera y vamos a seguir superándolos. Nadie tiene el poder para destruir al movimiento obrero porque es como querer destruir al peronismo y el peronismo jamás será destruido en este país", lanzó Moyano en uno de los pasajes más celebrados por la multitud.

En un abierto desafío, el ex aliado del matrimonio Kirchner acusó a la Casa Rosada de actuar "como una dictadura" que "impone

sin consultar a nadie", denunció "presiones y amenazas a trabajadores" de parte del oficialismo para que "se alejen" de su conducción y sostuvo que el Gobierno "ya dejo de ser bastante nacional y popular".

"Acá pareciera que estamos en el mejor momento de la situación de Suiza. Es cierto que no tenemos los problemas de 2002 pero se avecinan problemas y estamos dispuestos a colaborar, pero lo que no nos gusta es que se hace todo por imposición como si fuera una dictadura, sin consultar con nadie", comparó Moyano, y agregó:

"Se dicen peronistas algunos, y me salieron a atacar. Este proyecto que ya dejó de ser bastante nacional y popular".

Durante el acto, además, Moyano denunció la quita de fondos de, las obras sociales y exhibió un recibo de un camionero para mostrar los descuentos por el impuesto a las ganancias con números diferentes a los de la presidenta Kirchner, a quien acusó de estar "mal informada", y aseguró que "hay alrededor de dos millones de trabajadores que le descuentan el mínimo no imponible".

"No pierde nada, señora Presidenta, con dialogar, eso demuestra grandeza. Espero que con esa capacidad e inteligencia que demuestra tener, se dé cuenta que no puede seguir con esa soberbia abrumadora", disparó.

Moyano citó varias frases de Perón convocando a la unidad nacional tras asumir su tercera Presidencia, remarcó que "muchos no entendieron que para un argentino no hay nada mejor que otro argentino", señaló que "no puede una sola persona arreglar un país" y destacó el histórico encuentro que mantuvieron el general y el líder radical Ricardo Balbín.

En este contexto, denunció que a partir de las condiciones internacionales favorables "se tendría que haber terminado el hambre y la pobreza extrema en el país y los trabajadores estarían mucho mejor de lo que están", pero sostuvo que "eso es algo que no se dice, sino que está el verso de los pronósticos y los cálculos que nadie entiende".

En una marcha dominada por los Camioneros pero en la que también se destacaron los peones rurales de la UATRE, los Portuarios y gremios como UPSA, URGARA y los Motoqueros, Moyano reclammó que "se nacionalice el Banco Hipotecario para que los trabajadores puedan tener un crédito para sus viviendas" y aseguró que "hay suficiente dinero para dar aumento a los jubilados para que tengan un salario digno".

Finalmente, le apuntó contra el Ministerio de Trabajo, al afirmar que "no tiene autoridad moral" para denunciar y multar a la CGT por sus protestas contra el Gobierno, porque según denunció: "Ha convalidado fraudes en organizaciones gremiales" en alusión solapada a la interna en la CTA y "tiene más de 3 mil empleados con contratos basura".

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