Paro en La Serenísima en reclamo de mejora salarial

Paro en La Serenísima en reclamo de mejora salarial
Piden que todos los trabajadores cobren el “ítem de comida”, que equivale a unos 1.000 pesos. Aseguran que sólo lo cobran 100 de los 1.600 empelados que tiene la firma en el distrito. Denuncian la “desigualdad” en el trato. Al cierre de esta edición, mantenían la medida de fuerza.
En diciembre de 2011, la empresa La Serenísima firmó un acuerdo con el Ministerio de Trabajo de la Nación por el que se comprometía a regularizar, en no más de 120 días, el pago por el “ítem de comida” a todos los integrantes de la empresa, lo que equivale a unos 1.000 pesos en promedio. Aunque pasaron casi dos años, la compañía todavía no cumplió. Por eso, los trabajadores de las sedes de Longchamps y del Parque Industrial de Burzaco decidieron abrir una asamblea permanente con cese de actividades, que al cierre de esta edición todavía no había sido levantada.

De los 1.600 empleados que tiene la firma en Almirante Brown, sólo unos 100 cobran la asignación, lo que constituye “una violación al artículo 14 bis de la Constitución Nacional que indica que a igual trabajo le corresponde igual remuneración”, recalcó Cristian Oliva, que además de concejal del Frente para la Victoria (FpV) local es secretario adjunto de Asociación Trabajadores Industria Lechera República Argentina (Atilra) Capital Federal.

Ese gremio decidió que desde el martes a las 22 se frenaran las actividades en las dos plantas que la empresa tiene en el distrito, que también involucró a Danone S.A, Graham Packagin, que provee material para los envases; y Ludicom SRL, encargada de seguridad en las bases. Cada cuatro horas los delegados se comunicaban con el resto de los que mantenían la medida de fuerza, pero ni La Serenísima ni el Ministerio se habían comunicado, al cierre de esta edición.

“No queremos creer que porque es una empresa tan grande tiene la impunidad de avasallar el derecho de los trabajadores”, enfatizó el dirigente, en diálogo con LA TERCERA.

Un “giro político” en la relación con los empleados

Para Oliva, no es sorprendente que cada vez que asume un nuevo gerente o director haya modificaciones en el vínculo con la gente, pero junto a sus compañeros decidieron no dar marcha atrás en un ítem: “Antes nos hacían cumplir con nuestras obligaciones, primero, para darnos la mitad de lo que merecíamos. Ahora, primero están los derechos”, enunció el también integrante de la Juventud Sindical que encabeza Facundo Moyano.

Lo que sorprendió al referente y sus pares es la insistencia en no dar explicaciones de la empresa, además de no cumplir con su palabra. Para el dirigente, “hubo un giro político” en las decisiones de la colosal compañía. “Sabemos que es materia prima muy importante para el país pero esto nos perjudica como trabajadores”, recalcó.

“Son empresas enormes y monopolizan el sector lácteo. Son formadoras de precios. La excusa es que no logran vender lo que se pospusieron”, por eso deciden no invertir en los salarios”.

“Entendemos que es un producto muy importante para el pueblo pero no vamos a negociar con el derecho de los trabajadores”, enfatizó el hombre del sindicato encabezado por Domingo Vilche.

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