El paro se sintió con fuerza y frustró la sesión de Diputados

Todos los gremios nucleados en la Intersindical se manifestaron ayer por el desacuerdo frente a la pauta salarial ofrecida por el Gobierno, amenazando con paros de 48 horas si no hay respuestas la próxima semana.
La movilización contó con una amplia participación y alto acatamiento de los sectores estatales, según afirmaron los sindicalistas e incluso los trabajadores de Coopeplus se sumaron al pedido de la firma del ansiado convenio.

Desde las 10 y con bombos y pancartas, según estimaron los organizadores, más de mil personas de ATE Santa Rosa y General Pico; del Ministerio de Producción; CTA; Sipos; SOEM; UPCN; Viales; personal de Vialidad; Contaduría General; Rentas y Personal de la Provincia; profesionales de la Salud; Luz y Fuerza y contratados se unieron en el reclamo, por la mejora de la oferta realizada por el Gobierno del 19 por ciento, además de problemas puntuales que acusa cada sector.

Media hora después de la convocatoria, la columna de manifestantes enfiló hacia Casa de Gobierno y en la esquina de 25 de Mayo y San Martín, los aguardaban trabajadores del Registro Civil que se unieron al reclamo. Posteriormente, los asistentes pararon frente a la Secretaría de Turismo; donde se le exigió al secretario Santiago Amsé, la reincorporación de los "compañeros despedidos y el fin del trabajo en negro".

Allí, en la rotonda que accede a Casa de Gobierno, los esperaba un conjunto de representantes del Plan Madres, que también adhirió a los participantes. Una vez frente en la sede gubernamental, los sindicalistas Ceferino Riela del Sitraj, Julio Acosta por LyF y Aldo Bafundo como representante de APEL, fueron los oradores del acto.

Todos hicieron alusión a los reclamos generales, afirmaron que no abandonarán la lucha y repudiaron que "a los trabajadores nos tiren a la cabeza la crisis que se viene". El más "belicoso" fue Riela, cuando en su turno de hablar, lanzó la frase "que derrumben el Megaestadio y que con esos ladrillos construyan casas". Sorprendió la presencia del docente de la corriente opositora Fuentealba de General Pico, Federico Rosso; quien expresó que "soy docente de UTELPa y milito en CTA, pero no soy carnero". Por último, Julio Acosta pidió un minuto de silencio para conmemorar la próxima fecha que recordará la última dictadura militar vivida en el país y finalmente, entonaron el Himno Nacional para dar por finalizado el acto.

Acatamiento.

Según las declaraciones de los sindicalistas, el seguimiento del paro fue alto en diversos sectores de la provincia. En el ámbito de la Ciudad Judicial se especuló con una participación del 70 por ciento del personal. También se supo que la sesión de la Cámara de Diputados quedaba suspendida por la medida decretada y la adhesión del personal.

Un representante de ATE, previa movilización, aseguró que "han parado hospitales, escuelas, municipios y es muy grande la adhesión en Casa de Gobierno, en todos los centros de Salud y en los organismos descentralizados. Se está formando una marcha importante, se están concentrando los compañeros y está llegando gente del Instituto (de Seguridad Social) que ha recibido presiones y amenazas por parte de los gerentes, para no dejar salir a los compañeros". Agregó que también hubo presión en algunas reparticiones de Casa de Gobierno, "como en Contaduría y en Personal, para que los compañeros no salieran, lo mismo que los contratados de la Municipalidad".

Ricardo Araujo.

El secretario adjunto de ATE, Ricardo Araujo, anunció antes de la movilización que "el paro es muy importante en toda la provincia y en todos los sectores". Opinó sobre los comentarios expresados ayer por el ministro coordinador de Gabinete, Ariel Rauschenberger, sobre una supuesta inflexibilidad de parte de los estatales de continuar el diálogo, que no fue aceptado. Araujo contestó que "nosotros nos quedamos hasta último momento, el ministro no dice toda la verdad. Escuchamos toda la propuesta del Gobierno, no la aceptamos e hicimos una contrapropuesta para que el 19 por ciento se integrara todo en el primer semestre y dejáramos abierto el segundo. Nosotros no podíamos aceptar una propuesta que cerraba hasta octubre, cuando ni siquiera los propios ministros pueden decir qué va a pasar después de julio; por lo tanto nuestra propuesta no fue aceptada y ahí se terminó la discusión. Lo que sí es cierto -resaltó- es que llevábamos preparado el documento para anunciar la medida de fuerza, pero no lo es que nos retiramos sin discutir".

Sobre los últimos comentarios desde Utelpa, que afirmaban sentirse "incómodos" frente a la Intersindical, el gremialista señaló que "los compañeros tienen que entender que los que nos une son aspectos de los trabajadores y todos tenemos diferencias, todos somos distintos y se trata de ser solidarios, no de sentirse cómodos. Yo creo que las compañeras tienen que reflexionar sobre lo que han hecho porque han dividido y esa división la usó el Gobierno. A ellas no las benefició porque no sacaron nada distinto a lo que sacamos nosotros".

Aldo Bafundo.

El titular de APEL también rescató "la gran participación de la gente acompañando a la Intersindical y demostrando que más allá de las diferencias que pueda haber con otras organizaciones gremiales, lo nuestro ha tomado una gran forma de cuerpo y creemos que está evidenciado ahora frente a la plaza".

Sobre las palabras de Rauschenberger, el legislativo planteó que "en ningún momento hubo un ofrecimiento del blanqueo de las sumas en negro, sino hubiésemos analizado la situación de otra manera, las bases mismas nos pidieron que haya una suma importante".

Con respecto al "malestar" del gremio docente, se mostró más conciliador que Araujo y afirmó "que la unión es la principal herramienta para lograr los objetivos y las puertas de la Mesa Intersindical siempre están abiertas".

Cesanteadas, presentes

El grupo de trabajadoras de la cocina del Hospital Lucio Molas, que fue cesanteado en septiembre del año pasado, estuvo presente en la manifestación de la Mesa Intersindical. Apoyando a la Seccional de ATE, Marina Weigun expresó a LA ARENA que "estamos acompañando al gremio porque siempre nos apoyaron y sabemos que la asamblea de los Profesionales de la Salud pidió, entre otras cuestiones, nuestra reincorporación".

La última acción de las cesanteadas fue el envío de cartas documento al gobernador Oscar Jorge, en el mes de febrero de este año. Weigun respondió que hasta ahora no habían tenido respuesta y siguen reclamando su reincorporación al trabajo.

Las ex empleadas, que se desempeñaron cuatro años en el sector de la cocina del nosocomio sin contrato y con pagos en negro, denunciaron la ilegalidad de su situación y fueron cesanteadas en el mes de septiembre de 2011.

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