"El paro fue total a pesar de los aprietes de Clarín y La Nación"

El titular del sindicato de vendedores de diarios denunció que ambas empresas ofrecieron dinero para que se abrieran los kioscos.

La lucha de los canillitas contra Clarín y La Nación cumplió ayer un nuevo episodio con la huelga realizada por el Sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas (Sivendia) en reclamo de la apertura de las paritarias para el sector y del 40% del precio de tapa de los periódicos.

Por este reclamo, ayer no se vendieron diarios ni revistas en los más de 5500 puestos distribuidos en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano Bonaerense y sólo hubo un sistema de emergencia dispuesto por las empresas que editan los diarios Clarín y La Nación en algunos puntos de la Ciudad en los que regalaron los ejemplares como un intento de paliar el efecto de la medida de fuerza.

El paro fue dispuesto en una masiva asamblea luego de que las patronales de diarios, encabezadas por la Asociación de Editores de Buenos Aires  (AEDBA), no concurrieran a cinco llamados del Ministerio de Trabajo para dar inicio a las negociaciones paritarias. El gremio decidió no trabajar durante los feriados del año hasta tanto las empresas se sienten a negociar.

Para el secretario general del gremio, el diputado nacional Omar Plaini, el acatamiento del paro fue total y destacó la "gran indignación de los trabajadores por el intento de Clarín y La Nación de fracturar la huelga".

"El análisis que hacemos del paro es de un acatamiento total. Clarín y La Nación trataron de romper la huelga poniendo mano de obra informal por un día, La Nación contrató 100 camionetas y Clarín otras 100 y 500 remises, pero fue un desastre. Hicieron una edición de emergencia, imprimieron el 10% de su tirada habitual, pero dejaban las pilas de diarios tiradas en las estaciones de servicio y estaciones de trenes. La gente nos apoyó totalmente porque en muchos de esos puestos informales rechazó los ejemplares que les ofrecían", indicó el dirigente.

–¿Por qué decidieron tomar esta medida de fuerza?

-Una vez más desde AEDBA demostraron prepotencia. Fueron citados cinco veces y se negaron sistemáticamente a concurrir al Ministerio de Trabajo para discutir la paritaria. No reconocen la autoridad de aplicación ni las leyes nacionales e internacionales, por lo que el ministerio los puede sancionar y llamar por la fuerza pública. Han violado todas las normas desde el primer llamado, en noviembre de 2014. Entonces, hasta tanto las cámaras no se sienten a acatar la disposición del Ministerio de Trabajo, la asamblea decidió no trabajar más los feriados. Es la única forma que encontramos de pelear contra esta gente prepotente y soberbia.

-¿Cómo llegaron a este conflicto?

-El ingreso del canillita siempre estuvo atado al precio del diario. Eso se comenzó a modificar cuando avanzaron sobre nuestros derechos: empezaron a editar los diarios el 7 de noviembre y el viernes santo; después fueron por la desregulación de la actividad, para tener un doble régimen y poder vender en estaciones de servicio y otros lugares. Como no les alcanzó, a comienzos de 2001 Clarín y La Nación nos rebajaron ocho puntos del precio de tapa arbitrariamente. Recuperamos el antiguo 40% del precio de tapa en muchos diarios, como Tiempo Argentino, Crónica, BAE, menos en Clarín, La Nación y Perfil.

-¿La apertura de la negociación paritaria tiene también la intención de ampliar la actividad en los puestos a la venta de otros productos y brindar otros servicios?

-Queremos ampliarnos, reconvertir la actividad, siempre sobre el eje de diarios y revistas. Pero queremos condiciones dignas de trabajo. No puede ser que tengamos que luchar con un grupo monopólico que quiere ponernos de rodillas. Quienes se jactan de ser defensores de la democracia, no respetan los derechos de los trabajadores. De hecho han trabado la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

-En estos días denunciaron intentos de intimidación de trabajadores para que no se plegaran al paro.

-Lo que han hecho es de una canallada soberbia. En la semana intentaron una cosa muy espuria: mandaron una nota en los paquetes de diarios ofreciendo una compensación especial a los canillitas si trabajaban durante el día del paro. Intentaron quebrar la huelga con una compensación. Eso muestra que el problema no es económico sino de demostración de poder. Hace 16 años que estamos en esta pelea y nuestra dignidad no se negocia.

-¿En los últimos años lograron revertir muchos de estos derechos perdidos?

-Empezamos a recuperarnos. En 2006, cuando llegamos al gremio, no sólo peleamos por la reincorporación del 20% sino también los feriados del 7 de noviembre y el viernes santo. Eso se revirtió. También la modificación que hizo la presidenta Cristina Fernández del decreto 1025 de 2001 nos devolvió la tutela laboral y el Ministerio de Trabajo creó una comisión para regular los derechos de los trabajadores. Todo esto, Clarín, La Nación y Perfil lo quieren violar sistemáticamente. Estas editoriales pretenden instalar el criterio de que esta actividad es comercial, de un grupo de cuentapropistas, cuando nosotros tenemos el Estatuto del canillita desde 1945. Nosotros decimos que nuestra dignidad no se negocia. Vamos a seguir peleando hasta que se sienten a negociar las condiciones laborales con nosotros. «

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