Un paro de transporte y sindicatos opositores por Ganancias paraliza al país

Un paro de transporte y sindicatos opositores por Ganancias paraliza al país

La efervescencia sindical a horas de la huelga contra la quita salarial por Ganancias se elevó vía fricciones. Tal fenómeno no solo abarca a los mentores de la huelga, los gremios del Transporte, sino que tuvo repercusiones en la CGT de Hugo Moyano, la que comanda Antonio Caló y la Azul y Blanca de Luis Barrionuevo, amén de las organizaciones de Izquierda que se sumarán con piquetes y marchas a la protesta. 

El desafío que lanzó el domingo Pablo Micheli, para ir por un paro de 36 horas, tuvo un guante de poder en alza desde Azopardo, ya que Pablo Moyano elevó la apuesta. Disparando contra el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el Gobierno calificándolos de “provocadores seriales” el hijo de Hugo reseñó que proporcionalmente a la falta de respuestas “el reclamo seguirá creciendo” y descalificó a la central del metalúrgicos al definirlos como “chupamedias” del Ejecutivo. La UTA acusó el golpe de la gestión del Gobierno ante los empresarios de su sector y denunció “presiones” acotando que esa actitud “puede traer más problemas que soluciones”, tal cual lo había deslizado durante todo el fin de semana.

Hugo Yasky, jefe de la CTA de los Trabajadores, retomó la senda en cuanto a que en 2014 por primera vez en la década ganada la inflación le había ganado a los salarios y refirió que “Kicillof está equivocado” al destacar que el nivel del mínimo no imponible no necesita correcciones.

En la central más afín a la Casa Rosada el debate puertas adentro continuó. La reunión del Consejo Directivo del viernes no alcanzó para apaciguar algunas diferencias entre los que sostienen la necesidad de defender al modelo económico y por ende al Ejecutivo y los que ponderan que “no se le puede sacar el cuerpo” a la protesta contra el “impuesto al sueldo”.

La mirada que alguna vez robusteció el kirchnerismo para establecer que las diferencias entre las centrales obreras solo se aprecia en la “identidad” de sus líderes y no en el contexto del proceder, volvió también a cobrar vigencia. Malestares varios provocó la afirmación del ministro de Trabajo Carlos Tomada en cuanto a que “sólo el 8% de los trabajadores registrados” sufren los descuentos de la Afip en sus recibos de sueldo.

La certeza de que no habría soluciones oficiales de último momento, en cuanto a que el Gobierno no tiene moneda de cambio para cambiar radicalmente el sistema tribtuario, era la apreciación de los dirigentes sindicales más veteranos. Al mismo tiempo, la mayoría coincidió también, con premura, en augurar que la de hoy será una jornada sin incidentes, con reclamo, pero en paz.

Moyano acusa al Gobierno de provocación

Pablo Moyano le respondió al Gobierno que el 80% de los 220 mil camioneros registrados tributa Ganancias desde su salario y advirtió que “si continúan las provocaciones, sin respuesta a nuestros reclamos las medidas de fuerza se irán incrementando”. El secretario gremial del sindicato de choferes salió al cruce de las afirmaciones del ministro de Economía Axel Kicillof sobre el nivel del mínimo no imponible. “Son provocadores seriales siempre que hay una medida de fuerzas. No aceptan ni escuchan un reclamo legítimo”, desafió el hijo del secretario general de la CGT Azopardo. Pablo Moyano destacó que hay 25 organizaciones gremiales convocando a la huelga y que existen sindicatos, dentro de la CGT que lidera Antonio Caló, “donde los secretarios generales no adhieren pero sí lo hacen sus trabajadores”.

Con respecto a los camioneros que tributan el denominado “impuesto al sueldo”, el dirigente consideró que se trata de los trabajadores que cumplen recorridos de larga distancia. “Con lo cual la situación es más injusta ya que pasan menos tiempo con sus familias” y acotó que “con Ganancias no han comido el último aumento de salario”.

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