El paro del transporte se sintió con fuerza y amenazan con una huelga general

El paro del transporte se sintió con fuerza y amenazan con una huelga general

De 4 a 7 no hubo trenes, subtes ni colectivos. También afectó a usuarios de micros y Aeroparque. El subte C recién comenzó a circular pasadas las 10, con fuertes demoras. Los gremios ya hablan de intensificar la protesta.

La protesta de 20 sindicatos contra el impuesto a las Ganancias y en reclamo de un plus de fin de año paralizó durante la madrugada el funcionamiento del transporte. Y si bien la protesta terminó a las 7, tal como estaba anunciado, la situación recién comenzó a normalizarse a media mañana, pero con fuertes demoras en trenes y subtes.

El caso más llamativo fue la línea C de subtes que recién a las 10 comenzó a circular, pero con trenes abarrotados de pasajeros. La medida de fuerza afectó el servicio de trenes, colectivos, subtes y también los vuelos. A esos problemas se sumó el apagón que afectó a gran parte de la Ciudad pasadas las 9. Tras el paro, dirigentes gremiales comenzaron a hablar de realizar una huelga general como próximo paso.

Los reclamos arrancaron a las 4 de la mañana. Entre  esa hora y  las 7 se realizaron asambleas en los puestos de trabajo. Después, cada gremio retomó su actividad, y los servicios se fueron normalizando en forma lenta. Los primeros en reacomodarse fueron los colectivos, pero trenes y subtes circularon con demoras hasta pasadas las 10. De hecho, poco después de las 8, aún no se había restablecido el servicio de las líneas B y C de subtes.

Esta última fue la más complicada: a las 10 de la mañana en Constitución había gente haciendo cola frente a las estaciones, que seguían con sus rejas cerradas. Hubo forcejeos y los pasajeros increparon a los delegados gremiales. La situación se descomprimió cuando se reanudó el servicio, pero a media mañana se cumplía con fuertes demoras. Según explicaron desde Metrovías, "por falta de maquinistas, que se adhirieron a la protesta o no pudieron llegar desde sus casas, circularon solo 5 de las 8 formaciones que tiene el servicio" y eso provocó las demoras.

La medida de fuerza terminó por complicar también al tránsito. Desde el sur, a las 5 el tránsito por puente Pueyrredon ya era de hora pico y se acumulaban filas en las combis. Un panorama similar se veía en otras autopistas de acceso, con demoras sobre el Acceso Oeste y la General Paz, porque más gente optó por llegar en sus autos al Centro. Y todo se complicó más pasadas las 9 cuando por el apagón salieron de servicio 270 semáforos. La 9 de Julio era un mar de autos y Libertador también tuvo serios problemas.

En las líneas de trenes, por ejemplo, los maquinistas fueron a buscar las formaciones luego de las asambleas. Hasta que llegaron en su totalidad y pusiaeron en funcionamiento las maquinarias, el servicio se iba normalizando recién entre las 9 y las 10 de la mañana, dependiendo del gremio. Omar Maturano, de la Fraternidad, explicó ayer que “la prestación quedará normalizada alrededor de las 9”.

Retiro. Asamblea en uno de los andenes de la estación. /Gustavo Ortiz

“Las personas que entren a trabajar desde las 7 a las 9 van a tener problemas con el transporte”, había avisado ayer Juan Carlos Schmid, secretario general del sindicato de Bragado y Balizamiento y titular de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), uno de los voceros de la protesta, junto con Pablo Moyano (Camioneros) y Omar Maturano.

En las empresas de trenes y de colectivos había preocupación ayer por la medida de fuerza, pero dejaron la negociación en manos del Gobierno nacional. 

Según ejecutivos de líneas que recorren la ciudad de Buenos Aires y el conurbano, que pidieron no ser mencionados, hubo diálogo cerca del ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, con Roberto Fernández, secretario de la UTA, el sindicato de los choferes, para que la protesta no genere una situación caótica. El sindicalista le aseguró ayer a la agencia DyN que el “servicio de colectivos se normalizará a las 7”. Efectivamente comenzaron a circular a esa hora, muy cargados de pasajeros y con las demoras propias del mayor flujo de autos en las calles.

Aeroparque. El tránsito aéreo también fue alcanzado esta mañana por el paro nacional de transporte. /Gustavo Ortiz

Los sindicalistas esperaban que la Presidenta hiciera algún anuncio sobre Ganancias antes de ayer, pero esa expectativa no se plasmó. Cristina Fernández reclamó “comprensión a los trabajadores” y argumentó que, en otros países, se está discutiendo “congelar salarios por tres años y una flexibilización laboral”

El tema se discutirá en las asambleas de los 20 sindicatos que protestarán hoy. También se reclamará por un plus salarial de $4.000 que compense los efectos de la inflación durante este año.

El pedido de un bono de fin de año también está en las provincias: los docentes riojanos reclaman $ 3.000 y los estatales fueguinos también solicitaron una compensación por la inflación.

En el sindicalismo alineado con Hugo Moyano criticaron ayer a la Presidenta. “El gasto social que ella menciona ¿lo tienen que sostener los trabajadores nada más?”, se interrogaron. Los gremios del transporte “seguramente iremos a un paro general si no hay diálogo porque alguien nos tiene que escuchar”, advirtieron en la CGT opositora.

El pago del próximo aguinaldo también engrosará las arcas estatales. El Gobierno tuvo pedidos del sindicalismo oficialista para que exceptuara Ganancias al primer medio aguinaldo, a mediados de año, pero el Poder Ejecutivo no quiso. 

En la oposición, el Frente Renovador anunció la semana pasada que pedirá amparos judiciales para que el impuesto no se aplique en diciembre, ya que se “cumplieron los metas de recaudación”, según los legisladores alineados con Sergio Massa.

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