Un paro tras las vacaciones

Un paro tras las vacaciones

Los dirigentes de la CGT y la CTA disidentes reiteraron que harán una huelga y una movilización para reclamar cambios en Ganancias. Moyano dijo que no definieron el día de la medida porque “todavía hay muchos gremios de vacaciones”.

La centrales sindicales disidentes que conducen Hugo Moyano (CGT) y Pablo Micheli (CTA) confirmaron un paro general para la primera quincena de agosto y una movilización para apoyar la iniciativa opositora de tratar una reforma del Impuesto a las Ganancias. “La única revolución que está realizando la Presidenta es una revolución recaudadora”, tronó Moyano en alusión a su reclamo de que se elimine el impuesto. Mientras, la CGT liderada por Antonio Caló y la CTA encabezada por Hugo Yasky tuvieron reuniones la semana pasada con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en las que plantearon una suba del mínimo no imponible de Ganancias o bien un cambio de las escalas del tributo. El diputado del FpV Héctor Recalde les pidió tener “conciencia de la importancia que tuvo el kirchnerismo para los trabajadores”.

La medida de fuerza los gremios opositores la vienen anunciando hace tiempo. Al principio, Moyano, Luis Barrionuevo y Micheli hablaban de un paro general “después del Mundial”. En estas semanas, fueron precisando la fecha hacia agosto, y ahora, hacia la primera quincena del mes. Los dirigentes gremiales compartieron un acto en Córdoba el sábado y confirmaron la medida de fuerza durante la celebración del Día del Trabajador Electricista y del 70º aniversario del Sindicato Luz y Fuerza provincial. Moyano aclaró que aún no le ponía fecha al paro general porque “todavía hay muchos gremios que están de vacaciones”.

Moyano consideró que la no actualización del mínimo no imponible de Ganancias “es una de las más grandes injusticias que está cometiendo este Gobierno”. “Muchos compañeros se quedaron sin el medio aguinaldo entre junio y julio por la aplicación de Ganancias”, afirmó. A partir de un decreto presidencial, el mínimo no imponible está fijo en los 15 mil pesos. Esto impacta sobre los sindicatos de salarios más altos, como los petroleros (con un promedio salarial del 40 mil pesos, el ciento por ciento están afectados), camioneros (85 por ciento tributa), pero tiene una incidencia mucho menor en el gremio de Gastronómicos (10 por ciento paga el impuesto), que conduce Barrionuevo o en el gremio de Micheli, ATE (un 15 por ciento se ve alcanzado).

“Con ganancias y la inflación, los trabajadores nos quedamos sin aguinaldo”, sostuvo Micheli, no obstante. “Cada vez que los diputados se reúnen para tratar Ganancias, el oficialismo se retira, inclusive los legisladores sindicales, en obediencia debida al Frente para la Victoria”, fustigó Micheli. “Tenemos ocho millones de trabajadores precarizados”, afirmó el dirigente de la CTA opositora. Moyano no recogió el guante y siguió hablando del impuesto a las Ganancias: estimó que “no se puede discriminar a los trabajadores que ganan más”.

“El aguinaldo y el salario familiar son una conquista de los gobiernos peronistas y deben pagarse a todos los trabajadores. Hoy este Gobierno le ha quitado ese derecho a los trabajadores después de muchos años de vigencia”, consideró el dirigente camionero. “La semana próxima o la otra, aquellos que pertenecen al movimiento obrero en el Congreso convocarán a todos los bloques a discutir Ganancias. Para esa oportunidad, estamos pensando en una movilización en Buenos Aires para acompañar el reclamo”, advirtió Micheli.

El titular de Luz y Fuerza, Gabriel Suárez, planteó su adhesión a una movilización en Buenos Aires en rechazo al impuesto a las Ganancias. Suárez también reclamó un aumento “de emergencia” a los jubilados y la apertura de la mesa del salario mínimo.

La CGT de Caló y la CTA de Yasky dejaron la semana pasada sus planteos al Gobierno, que todavía no respondió. Al igual que otros dirigentes del sector, el titular de UPCN, Andrés Rodríguez, habló de la posibilidad de “medidas de acción directa”. Desde el oficialismo, el diputado Héctor Recalde advirtió que “hay algunos dirigentes sindicales que tienen alguna posición política partidaria opositora”. El abogado laboralista dijo que “la metodología tiene que establecer un orden de prioridades, sobre todo en un momento complejo como éste, y el orden de prioridades comienza por sostener la necesidad de los trabajadores más rezagados”. El diputado dijo estar “confiado en que los dirigentes sindicales tienen conciencia de la importancia que tuvo este modelo de gobierno para los trabajadores y para las organizaciones gremiales y no tengan que llegar a tomar una medida de fuerza”.

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