Patagonia rebelde: Ávila prometió “un país en llamas, sin gas y sin petróleo”

Patagonia rebelde: Ávila prometió “un país en llamas, sin gas y sin petróleo”

El líder sindical habló ante una multitud de 20 mil personas. En su mensaje a Nación dijo que “tienen 5 días para resolver el problema”.

Ante más de 20 mil trabajadores en la asamblea general del Sindicato del Petróleo y el Gas Privado del Chubut, su secretario general, Jorge Ávila, advirtió frente a la crisis del sector que “si no arreglan el problema en cinco días, tendrán una Patagonia Rebelde y un país en llamas, sin gas y sin petróleo”. Así marcó la cancha antes de la cumbre del lunes en Buenos Aires entre Nación, el gobernador Mario Das Neves, sindicatos y operadoras. La crisis podría derivar en 5.000 despidos.

El martes en reuniones con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, se decidió un cuarto intermedio. La ambición es cerrar un barril de petróleo de exportación cercano a los 54,90 dólares, valor que ya se definió para el crudo interno que se extrae en la Cuenca del Golfo San Jorge.

La asamblea se realizó fuera de la sede sindical, Callao y Constituyentes del barrio Pueyrredón de Comodoro Rivadavia. Estuvieron los intendentes de esa ciudad, Carlos Linares y de Sarmiento, Ricardo Britapaja; los titulares de los sindicatos de Jerárquicos, José Lugdar; de Petroleros de Santa Cruz, Claudio Vidal; de la UOCRA, Raúl Silva y de Camioneros, el también diputado nacional por Chubut Somos Todos, Jorge Taboada.

El que abrió el acto ante la multitud fue Llugdar. “A fin de 2014 ya veíamos que esto se nos venía encima. O nos salvamos todos o no se salva nadie. Esto recién empieza”. Luego, el secretario general de Petroleros Privados de Santa Cruz, Claudio Vidal, dijo que “es una situación crítica pero nadie nos va a poder sacar de los yacimientos. Si hay despidos no hay petróleo para nadie”.

A su turno, Taboada, destacó que las cartas están echadas sobre la mesa. “Ningún dirigente puede decir que no sabe lo que está pasando. La Federación de Camioneros está dispuesta a defender los empleos. Esta pelea la vamos a dar todos juntos. El Ejecutivo debe entender que con la unión de trabajadores no se puede”.

El secretario general de la seccional local de la UOCRA, Raúl Silva, sostuvo que “esto es histórico. Tuvimos bajas que nos han querido hacer las operadoras, por eso también vamos a estar en el reclamo”.

Finalmente, el “Loma” Ávila pidió a los presentes que “levanten las banderas para mostrarle a los porteños que acá está la Patagonia rebelde”. El líder graficó que “no hay ñoquis en la actividad petrolera y pese a la crisis el Sindicato no abandonará la discusión por una nueva pauta salarial. No nos vamos a quedar sin defender nuestro trabajo. No entregaremos nada. Somos pacíficos, pero no se metan con nuestros intereses; no se metan con las familias porque si no nos encontrarán a todos unidos”.

Fue duro al cuestionar al ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren. “Los CEOS tienen la obligación de ser ministros y para eso necesitan tener sensibilidad social. No le tenemos miedo a la importación pero no vamos a permitir nunca más un año 1998. No amenazamos ni le faltamos el respeto a nadie, pero le pedimos al CEO Aranguren que se convierta en ministro”.

“No tenemos miedo a la importación o si el petróleo sigue quedando en Chubut, no le vamos a permitir que se lo sigan llevando regalado a cuesta de los trabajadores. No le vamos a permitir que el pueblo trabajador siga de rodillas peleando por un subsidio porque esto no es una actividad pública: es un pueblo con 30 mil trabajadores ligados a la producción. Si morimos, morimos de pie pero nunca más de rodillas. No somos enemigos del Gobierno pero queremos a todos los trabajadores adentro”.

Además se refirió al acompañamiento para Neuquén: “No somos egoístas y no le vamos a dar la espalda a Neuquén. Vaca Muerta no es de Neuquén nomás, sino de todos los argentinos. Vamos a seguir luchando porque en algún momento van a necesitar de nosotros para que siga siendo el mejor yacimiento no convencional del país y uno de los más importantes del mundo”.

En su encendido discurso, el secretario general puntualizó: “Si en cinco días no arreglan nada habrá un paro general. Comodoro quedará paralizado. No es una amenaza pero muchos dicen que si los cambios son con desocupación, lo único que irán a cambiar son las anticipaciones de las elecciones”.

“Algunos medios capitalinos del gobierno saldrán a decir que somos golpistas pero se equivocan, somos defensores de una ciudad, una región de la cual se han llevado 8 mil millones de dólares y que ahora las operadoras y gobierno nacional tienen que meter la mano. No sólo llevamos el problema sino también la solución”, reafirmó Ávila.

“Después de la reunión nos llamaron y nos pidieron que suspendamos esta asamblea. Nos extendieron cinco días más la conciliación obligatoria y debatimos hasta medianoche para acatar, pero les dejamos en claro que tienen cinco días para resolver esto”. Todo en medio de fervorosos aplausos.

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