Paty cerró la planta de Martínez y los obreros ocuparon el predio

Paty cerró la planta de Martínez y los obreros ocuparon el predio

Crisis en la industria frigorífica La empresa, que pagaba un alto alquiler, decidió llevar la producción a Santa Fe.

Hace tiempo que se sabía que la dueña de la icónica hamburguesa Paty había decidido mudarse. Era cuestión de meses. Pero en las últimas semanas la empresa comenzó a llamar uno por uno de los 197 empleados de la planta de Martínez para tentarlos con que fueran a vivir a San Jorge, provincia de Santa Fe donde trasladaría la producción. Les ofrecían incentivos o un retiro voluntario con una gratificación especial.

Desde ese momento comenzaron a vivirse horas agitadas dentro de la fábrica. Y el último domingo, en pleno partido entre Argentina y Bosnia, unos 150 guardias de seguridad privada rodearon el predio industrial ubicado en Fondo de la Legua al 1600 en Martínez, una de las zonas más cotizadas al norte de la Capital Federal.

Enterados, los delegados corrieron la voz y ayer en una asamblea un grupo decidió la toma. Alrededor de 60 personas ingresaron al edificio.

Hasta el cierre de esta edición las instalaciones seguían ocupadas. Y, pese a que debía intervenir el ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, tampoco hubo ningún tipo de comunicación oficial.

Paty lidera el negocio de las hamburguesas y pertenece al coloso brasileño BRF que en la Argentina no solo posee a Quickfood que engloba a estas hamburguesas y varios frigoríficos.

BRF también es dueño de Dánica y de Avex, otro gigante en la producción de carne de pollo.

Quickfood alquilaba la planta de Martínez al ex propietario de la firma, la familia Bameule. Se trata del único activo industrial que no les pertenece.

Por cierto, esta mudanza se inscribe en la situación particularmente ruinosa que vive el sector frigorífico, con cierres de plantas y unos 20.000 obreros en la calle.

La producción de Martínez irá a San Jorge donde BRF concentrará todas las operaciones de carne vacuna a nivel nacional.

“A partir de este proceso, la compañía busca asegurar lasustentabilidad de su negocio ”, señaló ayer la firma a la Bolsa de Comercio al denunciar que quienes tomaron el predio “forzaron los accesos”.

Según los delegados de la Comisión Interna la empresa prevé muy pocos traslados a Santa Fe. “El grueso será despedido.

Nos ofrecieron traslados potenciales que quedarán sujetos a evaluaciones y puestos vacantes en la planta de San Jorge”, señalaron.

Quickfood a su vez prometió inversiones en obras para ampliar la planta de San Jorge, mejorar la capacidad energética de la zona y compra de equipos. En Martínez producen en promedio 1.000 toneladas de hamburguesas por mes, mientras que en San Jorge el volumen promedio es de 2.000 toneladas y las llevarían a 2.500 toneladas mensuales.

Afirman, además, que diseñaron otro modelo logístico con un flamante centro de distribución en la provincia de Córdoba.

Para los obreros no alcanza. Anoche creían haber perdido definitivamente su trabajo. “De acá no nos movemos”, dijo el delegado David Soria. La empresa dijo estar abierta al diálogo.

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