Una pelea a los tiros en el puerto

Una pelea a los tiros en el puerto
El enfrentamiento se produjo durante la realización de las elecciones en el gremio y se dispararon armas de fuego. Hubo al menos tres heridos de bala. La pelea dejó al borde de la ruptura la alianza entre los líderes de la CGT y la CTA opositoras.

La disputa gremial en el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) desató un duro enfrentamiento entre dos facciones, que incluyó armas de fuego y que terminó con al menos tres heridos de bala. El Movimiento Estibadores Portuarios de Pie, enrolado en la CTA opositora, cortó ayer por la mañana la avenida Ramón Castillo, en el Puerto de Buenos Aires, “para denunciar las elecciones fraudulentas” en el SUPA, cuando –según afirmaron– el dirigente moyanista Juan Pedro Corvalán “mandó una patota de barrabravas armados a atacar a los trabajadores”. “Corvalán es para los trabajadores portuarios lo que José Pedraza para los ferroviarios”, afirmó a través de un comunicado la CTA que conduce Pablo Micheli. “No hay dos grupos en disputa, ya que no hay trabajadores de la CTA. El incidente tuvo el objetivo político de impedir que el gremio tenga continuidad institucional”, replicó Corvalán, acusó a la CTA por los disparos y dijo que los acusaría penalmente. La pulseada entre los portuarios puso al borde de la ruptura la alianza sindical que la CTA de Micheli y la CGT del Hugo Moyano pactaron para enfrentar al gobierno nacional con sus reclamos. Por la mañana, los estibadores que responden al dirigente Pablo Montiel, integrantes de la impugnada lista Roja y Negra del SUPA, y otras agrupaciones portuarias en la CTA opositora cortaron la avenida Castillo, dentro del puerto porteño y bloquearon el acceso a la Autopista Illia para denunciar “fraude” en las elecciones en el SUPA, que dirige Corvalán y cuya lista única lo postulaba en las elecciones de ayer para un nuevo mandato, de cuatro años, al frente del gremio. “Por eso mandó una patota de barrabravas armados a atacar a los trabajadores que desde hace más de veinte años vienen luchando, ayer contra la privatización y entrega del Puerto de Buenos Aires y hoy por recuperar el sindicato para los trabajadores”, afirmó Carlos Chile, dirigente de la CTA porteña alineada con Micheli.

La refriega que comenzó a palazos y piedrazos terminó con disparos de balas que dejaron –según Chile– “decenas de heridos, varios de ellos de extrema gravedad”. “Hubo 17 compañeros hospitalizados, uno de ellos de los estibadores que responden a Montiel, con un disparo en un brazo y otros dos compañeros de la lista Roja y Negra, uno con una balazo en la pierna y otro en la mano”, detalló Chile a Página/12. Allí, también resultó herido, con un golpe cortante en la cabeza, el camarógrafo Daniel Trucco, que cubría la protesta para el canal de noticias C5N.

“Corvalán es el Pedraza de los portuarios”, afirmó la CTA de Micheli a través de un comunicado. “Esta situación ya lleva mucho tiempo, con amenazas y despidos de trabajadores que se oponen a Corvalán, algunas de características mafiosas, como llamadas telefónicas a sus familias para intimidarlas”, continuó Chile, que repudió “estos métodos nefastos que, ya está demostrado, los trabajadores no vamos a aceptar”.

Chile también ratificó que el ataque provino de “una patota” que asoció con barrabravas de Independiente “porque llevaban indumentaria deportiva con los colores y escudos de ese club”. Pero descartó que éstos estuvieran directamente asociados con Moyano, a quien señalan con buenos vínculos con un sector de los barras del club de Avellaneda.

En tanto, los diputados radicales Ricardo Gil Lavedra, Ricardo Alfonsín y Manuel Garrido se presentaron ante el juzgado que entiende en la causa por los heridos. “Los portuarios nos detallaron que existieron agresiones con palos, piedras y hasta hubo armas de fuego, y compararon el caso con el de Mariano Ferreyra en Constitución”, sostuvo Alfonsín.

Corvalán salió a defenderse. “Esos grupos violentos se apostaron en las intersecciones de Ramón Castillo y Prefectura Naval, quemaron gomas e ingresaron al predio donde se realizaban las elecciones para impedir que los estibadores de las terminales porteñas pudiesen votar”, sostuvo el dirigente del SUPA y explicó luego “se retiraron ante los reclamos de los trabajadores y la llegada de la Policía Federal y la Prefectura Naval, que finalmente los desalojó”. Corvalán también acusó a los sindicalistas opositores por los disparos y afirmó que realizará una denuncia penal contra los dirigentes de la CTA de Micheli.

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