Las dos CGT se pelean por cuánto debería subir el salario mínimo

Moyano exigió un alza del 30% y sus rivales, del 25%; quieren actualizar el seguro de desempleo

Por Nicolas Balinotti |

El debate sobre el aumento del salario mínimo avivó el enfrentamiento interno entre la CGT de Hugo Moyano y la de sus opositores, quienes avanzan en el armado de una nueva central.

Habilitado a concurrir al Consejo del Salario a pesar de no haber sido aún notificado por el Gobierno, el camionero avisó que reclamará subir el salario mínimo, vital y móvil de 2300 a 3000 pesos, lo que significaría un alza del 30%.

Desde la vereda de enfrente, el albañil Gerardo Martínez, uno de los referentes del antimoyanismo, advirtió que su sector pedirá un aumento del 25%. Y adelantó que intentarán incluir en el debate una actualización del seguro de desempleo, que no se actualiza desde marzo de 2006.

"El seguro de desempleo es una importante malla de contención social y no se toca desde hace mucho tiempo", consideró ayer el jefe de la Uocra.

Tal vez no se concrete el aumento exigido por ninguno de los sectores. "Cristina nos pidió bajar un poco el perfil del Consejo del Salario", confesó ayer un ex moyanista que ahora frecuenta el sector opositor.

La citación a negociar el salario mínimo será entre agosto y septiembre, una vez que se terminen de cerrar todas las paritarias. Así lo informó el lunes pasado la Presidenta. Participarán del debate representantes del Estado, las cámaras empresarias y miembros de las centrales obreras.

Por la CGT se mantendrá el listado de consejeros de 2011. Es decir, se sentarán a la misma mesa Moyano, sus rivales y el Gobierno.

Los opositores a Moyano se reunieron en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) para avanzar en la organización de la elección de autoridades del 3 de octubre, cuando podría ser consagrado como jefe del sector Antonio Caló si es que decide mantener su candidatura.

Pero tras la llamativa ausencia de Caló a la cita del lunes pasado con Cristina Kirchner, en el antimoyanismo comenzaron a hervir otras hipótesis. Un plan alternativo sería impulsar a Gerardo Martínez, que ya cuenta con el respaldo de algunos de "los Gordos" (representantes de los grandes gremios) y de dos dirigentes gremiales vinculados al Estado.

"No hay una definición de nombres, estamos recién armando una nueva CGT", le puso una pausa Héctor Daer a la candidatura de Caló. El mensaje fue anoche, tras la cumbre en la UOM.

Participó del encuentro de ayer junto con los antimoyanistas un viejo aliado del camionero, como lo era el textil Jorge Lobais.

"No puedo confrontar con el Gobierno. Estoy en permanente contacto con Débora Giorgi [ministra de Industria] y Guillermo Moreno [secretario de Comercio Interior], y no me presionaron para pasarme. Coincido con los reclamos de Moyano, pero no con sus formas", dijo Lobais para explicar su metamorfosis.

Se diferenció, también, Horacio Ghillini, que supo integrar el círculo íntimo del moyanismo. "Si Hugo quiere hacer política que recurra a las 62 Organizaciones Peronistas o a la Corriente Sindical, pero que no incluya a toda la CGT", se quejó el docente..

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