Un peón mandado a embarrar la cancha

Un peón mandado a embarrar la cancha

El jefe del gremio de los trabajadores rurales decidió no asistir al congreso cegetista del próximo lunes. Amenazó con impugnarlo.

Embanderado con el macrismo, Gerónimo “Momo” Venegas conspira contra la unificación de la CGT. El jefe de los peones rurales encabezó un encuentro de los llamados 66 gremios confederados en el que decidieron no participar del congreso unificador de la central sindical del próximo lunes 22 de agosto. El propio Venegas amenazó con impugnar “por nulo” el congreso ante el Ministerio de Trabajo si como está previsto se consagra un triunvirato al frente de la CGT, con un representante de cada una de las tres principales corrientes en la que está fraccionada. El “Momo” insiste que el estatuto prevé un solo secretario general, el cargo para el que se postula acompañado de los gremios más cercanos al gobierno del presidente Mauricio Macri.

“La convocatoria realizada y la propia naturaleza del Congreso de la CGT son absolutamente nulos. Este espacio, por lo mismo, no participará y, de forma inmediata, lo impugnará ante el Ministerio de Trabajo de la Nación, la autoridad de aplicación”, aseguró Venegas. El jefe del gremios de los peones rurales (UATRE) y de las 62 Organizaciones Peronistas, ya se había enfrentado con sus ex socios de la CGT moyanista en su intento de frenar los cuestionamientos al gobierno de Cambiemos. Eso mismo sucedió con la movilización cegetista a favor de la ley para impedir los despidos y que Macri vetó.

A Venegas tampoco le cayó en gracia que el bendecido por Hugo Moyano para representar a la CGT Azopardo en el triunvirato haya sido Juan Carlos Schmid, que conduce la poderosa Confederación de Trabajadores del Transporte y es uno gremialistas que mas cuestiona las políticas socioeconómicas del macrismo.

Por eso Venegas construyó su autoproclamada candidatura a secretario general de la CGT, con el apego al estatuto cegetista como bandera: “la decisión del plenario de no participar en el Congreso se basó en la imposibilidad de legitimar la convocatoria y autorizar la modificación del Estatuto de la central obrera”, sostuvo el Momo y anunció el envió de una carta documento a la CGT y al ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

Tampoco participará del congreso unificador de la CGT el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA), que conduce el jefe de los peones de taxis Omar Viviani –de excelente relación personal con el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich– que postula para la secretaría general de la CGT al ferroviario Sergio Sasia. Este sector, sin embargo, no se plegaría a la impugnación del Congreso.

Las tres fracciones cegetistas que impulsan la unificación de la central sindical intentaron negociaciones para evitar el boicot del Vengas, pero ninguna de ellas logró prosperar. El encuentro de la CGT del lunes en la sede de Obras Sanitarias prevé dos etapas. Un congreso extraordinario para modificar transitoriamente el estatuto de la CGT, como ya se realizó en otros procesos similares. Y un congreso ordinario que consagraría al triunvirato de conducción: Schmid de Dragado y Balizamiento (por el moyanismo); el diputado massista Héctor Daer de Sanidad (por la CGT Alsina que conducía el metalúrgico Antonio Caló) y Carlos Acuña de estaciones de servicios (por la barrionuevista CGT Azul y Blanca también encolumnada con el massismo).

Este esquema le daría un sesgo renovador a la nueva conducción colegiada de la CGT. Por eso también había tratativas de último momento para sumar a puestos de la futura conducción de la central sindical a la Corriente Federal, el sector más combativo que encabeza el bancario Sergio Palazzo, que irá a dar el debate en el congreso cegetista.

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