No hay peor sensación que la incertidumbre

No hay peor sensación que la incertidumbre

Los despidos que ya dispuso el gobierno de Macri en Buenos Aires generan angustia entre los empleados de las oficinas nacionales en Rosario identificados con el kirchnerismo. "Nos quieren borrar del mapa, pero esto no son los '90", advierten.

Prima la incertidumbre en un gran número de los trabajadores de las dependencias nacionales que funcionan en Rosario y la región. Tras la decisión intempestiva del presidente Mauricio Macri de despedir a miles de empleados estatales en Buenos Aires, un mapeo por las oficinas de la ciudad y alrededores se divide entre la angustia y la indefinición sobre las continuidades laborales. En algunas reparticiones, la comunicación llegó desde la Nación en forma precisa y con la garantía de trabajo, pero en otros casos los trabajadores aún no recibieron indicaciones y se encuentran en estado de alerta y asamblea permanente.

Una de las situaciones más acuciantes se vive en el Ministerio de Desarrollo Social que funciona en San Lorenzo al 1000. Es una oficina clave, que precisa una conducción clara. De acá parte el reparto de planes sociales y el apoyo a cooperativas y emprendimientos, las pensiones sociales, las jubilaciones por discapacidad y los programas de economía solidaria. Trabajan unas 50 personas, de las cuales ninguna renovó su contrato y "nadie se presentó para darles indicaciones, están a la espera, están como acéfalos y no tienen firma", explicó Ana Paula Milo, última articuladora del Centro de Referencia Rosario de la cartera nacional hasta el 10 de diciembre, cuando su cargo caducó porque era "netamente político" y ella no quería "ser funcionaria del nuevo presidente". En estado "pacífico", los trabajadores cumplen con su horario, pero los apremia una "incertidumbre terrible", ya que "les dijeron que iban a renovar por seis meses, pero nadie mandó los contratos".

Todos están en la condición de contratados, algunos incluso desde hace 20 años, "antes del kirchnerismo", según Milo, actual concejala del Frente Para la Victoria en Granadero Baigorria. La información, "totalmente informal", la reciben a través de los contactos que los delegados de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) mantienen con sus referentes nacionales. "Están en asamblea permanente. Llegado el caso van a hacer una medida de fuerza", advirtió la ex delegada del área.

No es mucho mejor la situación en Anses. La Administración Nacional de la Seguridad Social tiene un "99 por ciento" de sus empleados en planta permanente, pero se encuentra "a la espera de novedades", indicaron. "Ni nos llamaron hasta ahora, nada", resumió Fabio Gentili, titular de la delegación Zona Norte. En los últimos días se desafectó a Martín Gainza, quien hacía las veces de jefe de la Regional Litoral, y en su lugar se designó a Gabriela Bonesso, que se desempeñaba como coordinadora operativa bajo la anterior gestión. "Hay preocupación", admitió Gentili y reveló que percibe cierta "inquina" hacia los empleados que tienen una militancia política expresa. "Quieren hacer desaparecer al kirchnerismo, pero la gente va a resistir el avasallamiento de derechos. Les guste o no les guste, está Cristina, esto no es los '90", denunció el ex concejal de Rosario y referente de la agrupación Peronismo Militante.

Por el momento, "no pasó nada" en ninguna de las oficinas de Anses, pero se vive "la peor de las incertidumbres", según Gentili. "No sabés que va a pasar con vos, con tus compañeros. Aparte acá todo el mundo tiene un escritorio, ese verso de los ñoquis no existe", desmintió.

La Gerencia de Empleo también es un punto de vital trascendencia en la llegada de la Nación a la región, porque articula todos los programas del Ministerio de Trabajo. Por el momento, su titular continúa siendo Cristian Recchio, como lo fue durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Trabajan unas 30 personas en la cartera y los contratos que vencieron en diciembre se renovaron por 90 días, hasta el 31 de marzo. "Me dijeron que seguía todo igual, pero viste cómo es esto", apuntó el ex candidato a senador del FpV a Rosario/12. Recchio dialogó con el nuevo secretario de Empleo nacional, Miguel Angel Ponte, ex directivo de Techint, quien se comprometió a mantener la fuente laboral de todos los empleados, ya sean de planta, contratados e ingresantes por concurso.

Pasando lista

En Pami la nueva gestión ingresó, sin medias tintas, "pidiendo listado de personal y cuánto gana cada uno", reveló una fuente de la sede zonal del organismo. Se corrieron a tres funcionarios políticos y asumió María Milva Sánchez como directora ejecutiva de la Unidad de Gestión Local (UGL) en reemplazo de Iris Caparrós.

Por otro lado, en la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC) la única novedad es que el organismo quedó bajo la órbita del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), que Macri creó por decreto al suprimir la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) y la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y las Tecnologías (Aftic). "Seguimos trabajando con la misma modalidad, no echaron a nadie", reveló uno de los 20 trabajadores locales de la dependencia. El mismo escenario se vive en la Delegación del Ministerio de Trabajo: "Normal, nada nuevo por ahora", dijo una fuente allí consultada. En esa oficina cumplen labores unos 50 empleados, algunos en planta permanente y otros como contratados.

En tanto, doce trabajadores de Radio Nacional quedaron sin renovación de contratos, luego de firmar un acuerdo en diciembre que corría por los doce meses del 2016, pero que no volvió rubricado desde Buenos Aires. Es decir, lo envió la Nación, lo firmaron los empleados de Nacional Rosario y no volvió a ser confirmado. En la agencia de noticias Télam no hubo modificaciones y los seis integrantes de la corresponsalía, todos en planta permanente, vienen trabajando de manera "normal".

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