“Pepe” San Martín: “Después de la pavada que hicieron, el apoyo que recibí no tiene precio”

“Pepe” San Martín: “Después de la pavada que hicieron, el apoyo que recibí no tiene precio”
El delegado regional del ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, José "pepe" San Martín (FOTO) luego de ser ratificado en su función por Oscar Cuartango, posterior a un “malentendido”, donde intentaron intervenir la sede de avenida Luro y España, dialogó con “el Retrato…”. “Cuando me dicen que soy desobediente, que no hago caso, es porque yo le doy bola a los trabajadores”, enfatizó.
Ahora está más tranquilo, pero hace unos días no lo estaba. Porque más allá de las palabras oficiales, a José “Pepe” San Martín le quisieron intervenir la delegación regional del ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires. “Fue un malentendido”, esbozó el ministro Oscar Cuartango. “Ya pasó, ahora a mirar hacia adelante”, agregó el titular de la dependencia local.

En el medio, la ocupación de la sede de avenida Luro y España, en manos de la CGT de Pedro Fernández, que reunieron a más de 60 sindicatos de la ciudad, empresarios y dirigentes políticos, entre ellos algunos ex y actuales concejales. A “Pepe” lo bancaron y lo seguirán bancando, al menos eso quedó de manifiesto en las últimas horas.

Precisamente, San Martín encontró algo de aire fresco tras la reunión con Cuartango en La Plata (también estuvieron Fernández, Fabián Giovanniello, secretario gremial de la CGT; Carlos Irazoqui de Municipales; y Carlos Quintana) donde fue ratificado en su función. Pero el que no estuvo fue Carlos Molina, viceministro de Trabajo, el mismo que que dio el visto bueno para que dos personas (a priori coordinadores) se hicieran cargo de la delegación en tiempos donde “Pepe” estaba en Salta.

Después de esta telaraña de dimes y diretes, donde la unión de los trabajadores en pos de la continuidad de San Martín quedó remarcada, “Pepe” habló sin pelos en la lengua. En diálogo con “el Retrato…”, el excandidato a Intendente del partido de General Pueyrredón, en la última elección del 2011, expresó sus sensaciones, se mostró más fuerte que nunca y agradeció el apoyo recibido.

“Fue un sabor amargo”, reflexiona mientras piensa la respuesta siguiente. “El Ministro me dijo que fue una equivocación y por eso mismo me ratificó en el cargo”, agregó inmediatamente, sonrisa de por medio.

“No tengan ninguna duda que fue una sensación fea. Yo estaba en Salta por una cuestión personal. Estaba a más de 2.000 kilómetros de la ciudad. Encima esto vino a pasar luego de Navidad. Me vine volando para Mar del Plata, quería que me aclararan la situación. Qué había pasado. Qué estaban haciendo esas dos personas en la delegación. Porque en definitiva fueron ellos los que dijeron que venían a intervenir el Ministerio, mandados por el viceministro Molina”, relató este sábado al mediodía, en vísperas de año nuevo.

Pero también tiene algo en claro: “Este es un cargo político, yo lo sé muy bien”. Acto seguido volvió a mostrarse del lado del gobernador Daniel Scioli, quien a su entender “no estaba enterado de nada”, y la presidenta Cristina Fernández. “Voy a seguir laburando, como cada uno de mis días. Más allá de función, siempre estaré al lado de ellos dos”, enfatizó.

Apenas llegó a Mar del Plata, y en diálogo con la prensa, manifestó que la relación con Cuartango era “buena”, si bien hace algunos meses no hablaban por teléfono. Sin embargo, con Molina era “nula”. Por eso explicó que “al Viceministro lo habré visto seis veces, no más que eso”, para a continuación anexar que “con el Ministro estaba bien, pero hace tres meses que no me atendía las llamadas. Me dijo que estaba convaleciente. Yo lo entendí, no hay problemas, pero

Sus esbozos lo indujeron a agradecer el apoyo de los gremios, la CGT y los distintos políticos que, una vez enterados de la noticia, se acercaron hasta la delegación. “No tengo palabras de agradecimiento para con todas aquellas personas que se mostraron de mi lado. El acompañamiento demostró que uno no ha sido jodido. No lo olvidaré jamás. Eso me dejó muy entero. Después de la pavada que hicieron, el apoyo que recibí no tiene ni tendrá precio

No obstante, cuando la palabra “miedo” entró en la conservación, orientada a la posibilidad de perder su cargo, “Pepe” paró la pelota y se despachó sin pelos en la lengua: “¿Miedo a qué? Por ahí puedo llegar a tenerle un poquito de miedo a la muerte, pero como católico no lo tendría que tener. Gracias a Dios tengo una hermosa familia, una buena salud y puedo trabajar en cualquier lado. No nací ayer. Esto va y viene. Lo que hago lo hago a gusto, con placer, y lo único que hago es defender a la gente”.

En el final, a punto se sentarse a almorzar, San Martín se despidió así: “Cuando me dicen que soy desobediente, que no hago caso, es porque yo le doy bola a los trabajadores. Me han criticado por realizar audiencias un sábado o domingo. Hay que entender, de una buena vez, que la necesidad de un trabajador no es la misma de quien está cómodo. No tiene nada de malo y por eso mismo yo voy a seguir como siempre, al lado de ellos”.

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