Se perderían 2.500 toneladas de pescado por la medida de fuerza en el puerto

El paro de un grupo de estibadores mantiene paralizada la actividad desde hace cuatro días. Más de 50 mil cajones de pescado se acumularon en las bodegas de los buques. Los empresarios dicen que ya se perdieron mil toneladas de mercadería.
Los empresarios pesqueros advirtieron ayer que el sector corre peligro de perder 2.500 toneladas de mercadería si continúa el paro iniciado por un grupo de estibadores. La medida de fuerza, que mantiene paralizado al puerto local desde hace cuatro días, encendió una luz de alarma: ya se acumularon más de 50 mil cajones de pescado en las bodegas de los buques.

"La situación es muy mala desde lo operativo. Estamos ante un problema realmente serio porque no podemos trabajar", se quejó el presidente de Cepa (Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas), Oscar Fortunato. Como él, los empresarios se mostraron preocupados y dijeron que el impacto económico será "muy importante" para el sector. "Hoy ya estamos perdiendo mil toneladas de pescado", afirmó Fortunato.

El conflicto, que se desató el martes, sumó ayer un nuevo capítulo: los estibadores ligados al SUPA (Sindicato Unidos Portuarios Argentinos) mantuvieron cortadas las vías de acceso a las terminales 2 y 3 del puerto en reclamo de una jubilación para más de cien trabajadores. Frente a esta situación, el Consorcio Portuario Regional realizó una presentación ante la Prefectura para que se liberen los accesos y se asegure una normal circulación de la mercadería. Sin embargo, las quejas de los empresarios están a la orden del día: "La Prefectura está abriendo una vía de entrada y salida del puerto, pero es una vía artificial. Lo único que permite es que entre y salga gente para hacer alguna reparación, pero no podemos descargar pescado", explicó Fortunato.

El paro genera una importante acumulación de mercadería en los barcos. En el sector advirtieron que si el pescado no se descarga en las próximas horas, se terminará echando a perder. "La cantidad de mercadería equivale a la basura que se recolecta durante tres días en Mar del Plata", graficó Fortunato.

La medida de fuerza provoca un grave perjuicio económico para las empresas y pone en riesgo miles de toneladas de pescado fresco que continúan a bordo de embarcaciones que ingresaron al puerto en los últimos días. Los más perjudicados son los buques fresqueros que por falta de capacidad de frío están al límite de la posibilidad para mantener la carga en condiciones aptas para su posterior procesamiento y comercialización.

"Cunde el desánimo en el sector pesquero", admitió Fortunato. "Se han ido sumando temas, uno detrás de otro que generan cansancio", expresó. Y enseguida cuestionó la falta de intervención de la Prefectura ante la violación de un derecho constitucional.

El panorama se torna aún más complicado frente a la proximidad del fin de semana largo y la inactividad que trae aparejada. "Estamos cansados de trabajar así. Nadie se hace responsable de nada", dijo Fortunato. Además, aclaró que las empresas no tienen nada que ver con el paro y señaló que es un tema que debe resolver la Anses y el Ministerio de Trabajo.

En medio del conflicto, los trabajadores que llevan adelante la medida de fuerza redoblaron la apuesta: amenazaron con profundizar el plan de lucha si no reciben una respuesta favorable a su reclamo por parte de las autoridades. Los manifestantes, que piden el beneficio jubilatorio, están en edad de pasar a retiro, pero no cuentan con aportes para acceder a un ingreso acorde al que reciben en actividad.

Los empresarios, que viven estas horas con incertidumbre, salieron a cuestionar la metodología de protesta. "Entiendo que existe un derecho a manifestarse, pero no debe ir en contra de los derechos de transitar mercadería y ejercer actividades lícitas", sostuvo Fortunato. De las críticas tampoco se salvaron las autoridades: "La Prefectura no actúa como poder de policía y la fiscalía no le dio instrucciones cuando correspondía, lo hizo dos días después".

Sin pelos en la lengua, Fortunato también cuestionó con dureza a la Municipalidad por la falta de respuestas. "Hablamos con el secretario privado del intendente Pulti para hacerle llegar nuestra preocupación, pero nadie se está moviendo ni toma cartas en el asunto. La Comuna tiene una actitud pasiva", opinó.

Además, el empresario calificó como un "desastre" el ingreso al puerto y dijo que está "lleno" de arena. "El dragado tampoco se hace -se quejó-. Nos han dejado a la buena de Dios. Nos sentimos alejados de las decisiones de la Municipalidad y el Consorcio Portuario en lo que tiene que ver con la operatoria del puerto".

Como si fuera poco, el sector sumó ayer una nueva mala noticia: el SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos) anunció que bloqueará las exportaciones. El gremio advirtió que no permitirá el despacho de productos pesqueros como protesta ante la falta de una negociación salarial. A la hora de justificar la medida, desde el sindicato argumentaron que las cámaras marplatenses se mostraron reticentes a la apertura de negociaciones.

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