Petroleros ya bloquean los yacimientos y tomaron plantas

Petroleros ya bloquean los yacimientos y tomaron plantas
Otro masivo conflicto laboral, que de extenderse en el tiempo generará pérdidas millonarias a las compañías petroleras, comenzó ayer en los yacimientos del flanco norte santacruceño y podría avanzar a la Cuenca Austral.
El paro por tiempo indeterminado, con afectación de la producción y toma de instalaciones industriales, fue avalado a media mañana por más de 1.000 trabajadores afiliados al Sindicato Petrolero Santa Cruz que mantuvieron una asamblea de campo en el acceso a Cañadón Seco.

Antes, a hora muy temprana, hubo otra asamblea de centenares de operarios en Pico Truncado, quienes se anticiparon a la puesta en vigencia de las medidas de fuerza en esa zona.

En tanto, los de Las Heras preveían reunirse a la tarde, pero sus voceros adelantaron que se plegarían a la huelga, mientras que en Río Gallegos (Cuenca Austral) las posturas estaban divididas.

La mayoría de las bases ya no solo exigen el final de la recientemente prorrogada intervención del gremio por parte de la Federación Argentina de Petróleo, Gas Privado y Biocombustibles, sino que también están decididas “a romper cadenas” con esta entidad, tal como años atrás lo hicieron los sindicatos de Río Negro-Neuquén y Chubut, aunque este último aún está ligado a la misma por la cobertura de la obra social OSPEGAP.

La intervención en el sindicato santacruceño comenzó el 22 de abril, luego de conflictos internos que llevaron a la destitución de la comisión directiva que encabezaba Héctor “Chaco” Segovia, y fue prorrogada el martes de esta misma semana por los delegados congresales aliados a la Federación que se reunieron en Mar del Plata.

Varios oradores expusieron en la asamblea de Cañadón Seco e incluso muchos de ellos estuvieron enfrentados en los últimos meses, pero ahora se unieron ante una causa común, que incluye el llamado a elecciones para normalizar el sindicato.

Uno de los expositores fue Rubén Retamozo, recientemente destituido como delegado–interventor por la Federación, quien fue uno de los convocantes a la asamblea y al finalizar la misma dejó en claro que el paro con afectación de la producción era una decisión de todos sus compañeros y que la misma no tenía ninguna connotación política.

DECISION TERMINANTE

El discurso más llamativo fue el del operario Héctor Ahumada, quien pidió dejar de tener miedo y “de una vez por todas romper cadenas con Federación”, que está liderada “por un grupúsculo de dirigentes que no saben lo que es pasar frío en los yacimientos y en vez de camperas de abrigo lucen trajes y corbatas en Buenos Aires”.

Al mismo tiempo, hizo una reseña histórica de la creación de esa entidad en la década del 50 y de cómo fue avanzando en los sindicatos petroleros del interior del país, hasta que de la misma se desprendieron los que nuclean a los trabajadores de Río Negro–Neuquén y Chubut.

“Nosotros estamos para ayudar al crecimiento de la región y del país, pero sentimos que la justicia no nos defiende en los problemas legales que tienen que ver con el funcionamiento normal de un sindicato”, expresó Ahumada.

Finalmente, se aprobó a mano alzada y con fuertes gritos, el paro con afectación de la producción, incluyendo la toma de plantas deshidratadoras que se encuentran en Cañadón Seco, Pico Truncado y Las Heras. También se dejó en claro que no se iban a cortar rutas para vehículos que no tengan relación con la industria petrolera, pero se dio a entender que se impondrían piquetes en sitios estratégicos.

Al cierre de esta edición, las compañías operadoras de yacimientos habían comenzado a tomar previsiones en materia de seguridad, retirando al personal que no estaba adherido a la medida de fuerza.

En tanto, los primeros piquetes se desplazaron, inmediatamente después de la asamblea, a la planta deshidratadora de YPF y a la base de Sinopec, en Cañadón Seco.

Comentá la nota