El plan del clan Moyano para provocar malestar social de cara a las Fiestas

El plan del clan Moyano para provocar malestar social de cara a las Fiestas
De modo directo y a través de Pablo, su ladero, el camionero amenazó con no transportar combustible y vaciar las mesas navideñas. Además, respaldó la sublevación de los efectivos provinciales y pretendió vincular a la Rosada con los saqueos.
El líder de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, decidió profundizar la zozobra social. En una semana convulsionada por el acuartelamiento policial que derivó en saqueos y actos vandálicos en la mayoría de las provincias, el jefe del clan colabora junto a sus hijos a enrarecer aún más el clima de fin de año: amenazó con un paro nacional de camioneros (comandado por su primogénito, Pablo Moyano), su pirotecnia verbal de los últimos días llegó a vincular a la Rosada con los saqueos y dio expreso apoyo a la "huelga" de los uniformados. El respaldo a los agentes no es casual: su hijo (más conocido como Huguito) es el principal asesor jurídico de Salvador Baratta, referente del autodenominado Sindicato de Policías y Penitenciarios (Sin.Po.Pe.) y flamante concejal por el massismo en Lanús.

"La máxima responsabilidad (del paro policial y los saqueos) es del gobierno nacional", lanzó ayer el mandamás de la CGT Azopardo durante una celebración por el 30º aniversario del advenimiento de la democracia organizada por la Unión Cívica Radical.

Días atrás, Moyano padre había defendido la protesta de los uniformados: "Yo veía a los familiares de los policías y pensaba que debe ser casi imposible vivir con dignidad con sueldos de 4000 o 5000 pesos”, dijo, para justificar el autoacuartelamiento, cuando no sublevación, que dio lugar a serios incidentes en la mayoría de las provincias del país.

El camionero también había apoyado la "sindicalización de la policía", que está agrupada en diferentes "gremios" que carecen de personería jurídica. "No es necesario sólo por temas salariales, sino laborales. Algunos creen que esto no se puede hacer, pero en muchos países del mundo está instalado (el reconocimiento a la sindicalización de las fuerzas de seguridad) y funciona muy bien”", añadió.

Las palabras de Moyano no son inocentes: los intereses del clan familiar en este complejo proceso son más que importantes.

Ocurre que Huguito es el principal asesor legal del Sin.Po.Pe, uno de las asociaciones involucradas en el conflicto de la policía con los gobiernos provinciales. El mismo Baratta, quien además de ser "secretario de política laboral" del Sin.Po.Pe., se desempeñó como ex subjefe de la Policía Bonaerense, se encargó de ventilar los vínculos que mantiene con el moyanismo.

"El secretario general del Sin.Po.Pe. (José Carranza) participa de la CGT (Azopardo). Ellos nos asesoran en todo, pero no participamos como sindicato común. Lo que hacemos es todo a pulmón", reconoció a Radio América el edil lanusense por el Frente Renovador, que a nivel provincial lidera el diputado nacional Sergio Massa (ver aparte).

Al igual que los Moyano, Baratta sostiene que "habría que formalizar la sindicalización" de las fuerzas de seguridad. El "gremialista policial", pasado a retiro en 2011, proyectó la oficialización de su sindicato para luego "mancomunarse en la CGT oficial y la opositora".

Los deseos del ex subjefe de la Bonaerense fueron llevados a Diputados el año pasado por dos representantes de Hugo Moyano en el recinto: su hijo Facundo y el ex titular del gremio de Canillitas, Omar Plaini.

Se trató del proyecto de ley 7177-D-2012, que también fue rubricado por la diputada por Libres del Sur, Victoria Donda. Proponía la sindicalización de las "fuerzas de seguridad y penitenciarios, nacionales y provinciales, activos, retirados, jubilados y pensionados". Los tres diputados coincidieron, además, en otro punto: la iniciativa no contemplaba ninguna restricción al derecho a huelga de las fuerzas de seguridad. Un "conquista" que, de haber resultado convertida en ley, al fragor de las noticias provenientes de casi todo el país, hubiese resultado, cuanto menos, polémica.

En sus considerandos, el proyecto, equiparaba los derechos de los uniformados al de todos los trabajadores. Una igualación sobre la que advierte el Convenio sobre la Libertad Sindical y la Protección del Derecho de Sindicación, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), citada como marco en esa iniciativa.

Profundizando la huella que dejaron los pasos de su padre, Pablo Moyano, secretario general de los Camioneros, agregó un neumático más al fuego de la agitación social: amenazó con ir a un paro general si no lograba que los empresarios del sector dé un bono de $ 4500 a fin de año. "Si no hay respuesta, el lunes (por mañana) nos reunimos y lanzamos el paro en toda las actividades de camioneros, como combustible, gaseosas, residuos, entre otras”, amenazó. Poco le importó al sindicalista que un día antes Hugo, su padre y mentor, hubiera descartado un paro nacional de la central sindical opositora "porque no contribuiría a la paz social que necesitamos". "Y que (el gobierno) no venga con las boludeces de que somos destituyentes", arremetió Pablo, como si una interrupción en la provisión de combustible, residuos y gaseosas a días de las fiestas y con el acuartelamiento policial en la retina de la ciudadanía sea lo más aconsejable para festejar la llegada de 2014. En paz. «

Quiénes están detrás de los "sindicatos policiales"

Los autodenominados "sindicatos policiales" ganaron notoriedad durante el conflicto que las fuerzas de seguridad provinciales mantuvieron con sus respectivos empleadores, los gobiernos provinciales. ¿Pero cuáles son estas organizaciones que no tienen personería gremial y dicen representar a los uniformados que protagonizaron una sublevación a lo largo y ancho del país? ¿Quiénes son sus referentes?

La representación sindical de las fuerzas de seguridad está desparramada entre diversas organizaciones, entre las que sobresalen el Sindicato de Policías y Penitenciarios (Sin.Po.Pe.) y el Sindicato Policial de Buenos Aires (Sipoba).

El secretario general del Sin.Po.Pe. es José Carranza, aunque su principal referente es el ex subjefe de la Policía Bonaerense, Salvador Baratta, actual concejal por el Frente Renovador en Lanús. Baratta, que fue retirado de la fuerza en 2011 y estuvo al frente de la represión en la fábrica Kraft, es "secretario de Política Laboral" en el gremio y mantiene estrechos vínculos con el moyanismo (ven nota central).

La cara visible del Sipoba es Nicolás Alberto Masi, un policía exonerado de la Bonaerense. Masi ingresó a la fuerza en octubre de 1972, durante la dictadura de Alejandro Lanusse y en 1992 fue pasado a disponibilidad. "En la última reunión que mantuvieron los uniformados con el gobierno provincial pidieron que no se negocie con él", explicaron desde La Plata a este diario.

Por su parte, la Federación Argentina de Sindicatos Policiales y Penitenciarios (FASIPP), cuyo secretario general es Alberto Martínez, nuclea a varias entidades policiales, penitenciarias y afines. Algunas de ellas son: Sipoba; Sindicato Policial Chaco; Sindicato de Empleados Penitenciarios Policiales y Afines, de Córdoba; y la Asociación Profesional Policial, de Santa Fe.

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