Plantada frente a los buitres

Plantada frente a los buitres

En el plenario nacional de la central sindical, su titular, Hugo Yasky, advirtió que “hay una divisoria de aguas” que es “patria o buitres” y dijo: “Si somos clase trabajadora, somos patria”. Reivindicó a “los gobiernos populares de América latina”.

La Central de Trabajadores Argentinos (CTA) realizó ayer un plenario en el que dejó en claro su posición con respecto al conflicto con los fondos buitre. Lo hizo por boca de su titular, Hugo Yasky, quien en el discurso de cierre del encuentro advirtió que estamos atravesando “un momento particularmente complejo de nuestro país”, para luego señalar que “en la Argentina de hoy hay una divisoria de aguas que no se puede soslayar y es patria o buitres” y proclamar: “Si somos clase trabajadora, somos patria”. Yasky también elogió a “los gobiernos populares de América latina”, que ponen “el tema de la distribución de la riqueza y la agenda social” por encima del “recorte” y “del pago de las obligaciones externas”. “Salir de la pobreza y salir del retraso es el norte de estos gobiernos”, analizó.

El plenario se realizó en la sede de Foetra, el gremio de los empleados telefónicos. Varias de las delegaciones provinciales presentes en el encuentro ya habían participado anteayer del seminario internacional que se dictó en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, bajo la conducción del politólogo brasileño Emir Sader. En ese encuentro organizado por la CTA, centrales sindicales de Latinoamérica respaldaron la política del Gobierno frente a los buitres. “Lo que se está defendiendo –remarcaron– es la posibilidad de tener presupuesto para la educación, la salud, la generación de empleo y las políticas de inclusión.”

En el plenario de ayer, Yasky señaló reivindicaciones esgrimidas por la central que conduce y relató que le entregó al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, una declaración que condena a los fondos buitre y habla de la necesidad de “pararles la mano” a los especuladores financieros. “Ellos necesitan terminar con los gobiernos populares”, aseguró.

Yasky apuntó también contra la “casta dominante que pretende ser la que le dé sentido y que ordene y discipline la globalización”, de la que forman parte, dijo, “el juez (Thomas) Griesa, los fondos buitre, el Fondo Monetario Internacional”. “La globalización, así como está planteada para satisfacer la voracidad del capital financiero, va en contra de los pueblos”, afirmó.

El secretario general de la CTA retomó las palabras de Sader en el seminario del jueves: “No pueden subsistir al mismo tiempo la supremacía del capital financiero con la producción, el trabajo y la distribución de la riqueza”. “Hoy la Argentina requiere, para esta desigual pelea que tiene con los fondos buitre y con el capital financiero, de la solidaridad de las naciones de América latina”, añadió.

Yasky instó a consolidar la distribución de la riqueza y “avanzar con un país que no tenga el tutelaje económico del FMI”. También llamó a trabajar por una Argentina donde no haya que “estar generando y destruyendo puestos de trabajo, según les convenga a los empresarios”. “Un país que se ordene a partir de la construcción de la demanda interna, mercado interno con trabajadores con salarios dignos”, reclamó.

En ese sentido, también cuestionó a quienes piden una nueva devaluación del peso con el argumento de que otra vez el tipo de cambio está atrasado. “Si uno devalúa el peso, sabe que inmediatamente lo que se produce es una licuación del ingreso de los trabajadores”, agregó.

“La clase trabajadora está de pie para demostrar que no va a haber en este país veinte millones que se queden afuera, para que ellos se llenen los bolsillos, como siempre hicieron a costa de los más débiles. Esta es la disputa, ésta es la lucha”, subrayó el titular de la CTA y reclamó una unidad de los trabajadores.

En ese marco se refirió a la fractura que la central sufrió hace tres años, cuando Pablo Micheli comenzó a encabezar otra vertiente de la CTA opositora al Gobierno. Yasky se mostró convencido de que la división no fue por las lecturas distintas sobre el kirchnerismo. “La razón fue que hubo un sector que quiso convertir a la CTA en una rampa de lanzamiento de una candidatura y no de un proyecto político partidario”, aseguró.

Finalmente, Yasky pidió “sentir que el campo de la disputa trasciende las fronteras” del país y se refirió incluso al conflicto en la Franja de Gaza. “Hay que denunciar el crimen que significa el asesinato bajo los bombardeos de miles y miles de civiles inocentes”, sostuvo, en línea con la posición de la central obrera, cuya conducción estuvo en la Embajada de Palestina en julio pasado.

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