Polémica y cruces por la aplicación de un sistema para la pesca de merluza

Los gremios están divididos por la utilización del Dejupa, un dispositivo que permite que los peces más pequeños puedan escapar. El SOMU encabeza la lista de un grupo de sindicatos que apoya el mecanismo. La Asociación de Capitanes se opone y no descarta recurrir a la Justicia.
De un lado, el SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos), el Centro de Patrones Fluviales de Pesca, el Centro de Maquinistas Navales y el Centro de Capitanes de Ultramar apoyan la aplicación del Dejupa, un dispositivo que permite que los peces más pequeños puedan escapar. Del otro, la Asociación de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca salió a oponerse y no descartó recurrir a la Justicia.

Las aguas están divididas en el sector pesquero. La polémica se desató luego de que la Subsecretaría de Pesca de la Nación y el Consejo Federal Pesquero aprobaran la utilización de cuatro sistemas de selectividad para la pesca de merluza hasta el 15 de octubre.

Las penalidades se aplicarán a partir del 18 de ese mes, cuando se obtengan los resultados de la evaluación del dispositivo, y contemplan días de paradas biológicas de acuerdo al índice que fije el Inidep (Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero).

El mecanismo que más controversia generó fue el Dejupa, un sistema utilizado en las redes de arrastre que posibilita que los ejemplares de merluza común de menor tamaño puedan escapar.

Enrique Omar Suárez, secretario general del SOMU, Horacio Domínguez, presidente del Centro de Jefes y Oficiales de Maquinistas Navales, Juan Carlos Pucci, secretario general del Centro de Patrones Fluviales de Pesca y Cabotaje Marítimo, y Gustavo La Madrid, vicepresidente de la comisión directiva del Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, difundieron un comunicado titulado "Sí al Dejupa, no a la pesca de juveniles". El sector dijo que apoya la pesca responsable y sustentable. "Basta de tirar pescado al agua. Aseguremos nuestras fuentes de trabajo y el sustento de alimentación para el futuro de la humanidad", afirmaron.

En el texto, los gremialistas cuestionaron con dureza a los armadores. "No se conforman únicamente con la cuotificación del Mar Argentino, pretenden ser su dueño", dispararon. Y enseguida agregaron: "Como lo manifestaron algunos capitanes y patrones de pesca, se han blanqueado bodegas truchas. A través de las subdeclaraciones de captura y en connivencia con los oficiales y tripulantes, se saquea en forma permanente el caladero nacional".

Según los sindicatos, los armadores argumentan que no pueden usar el Dejupa debido a que no hay en el mercado la denominada malla cuadrada -uno de los dispositivos de selectividad para la merluza- para su implementación, que el sistema es "pesado" y poco maniobrable y que no está comprobada su efectividad. "Estas falacias ponen en evidencia la impunidad con la que se manejan los empresarios y algún gremio del sector", opinaron.

El SOMU aseguró que la resolución Nº 8 del Consejo Federal Pesquero, que vuelve a imponer la utilización del Dejupa, no se está cumpliendo como corresponde. "Por eso, los trabajadores de la pesca decimos basta. Basta de impunidad. Sí al Dejupa y a la cuota social que es de los trabajadores y no de los empresarios", sostuvo Suárez. Y dijo que su opinión no es aislada, sino que también piensan de la misma manera el Inidep y especialistas internacionales en el tema. "Estamos poniendo en juego una vez más el futuro del caladero de todos los argentinos", remarcó.

En un párrafo del comunicado hay una mención especial a la fauna acompañante. "Debemos procurar por todos los medios que esta importante cantidad de pescado sea traída a tierra y a partir de ello darle el valor agregado que se merece y multiplicar las fuentes de trabajo", expresaron.

Por último, los gremialistas dejaron en claro que el único objetivo que persiguen con su postura es darle un marco de diálogo y razonabilidad a las discusiones que se plantean en el sector pesquero.

La respuesta de la Asociación de Capitanes no tardó en llegar. "Las rejas -así se denomina al Dejupa- nunca sirvieron ni servirán -disparó el secretario general, Jorge Frías-. El Consejo Federal Pesquero una vez más resuelve a espaldas y en contra de los trabajadores".

Según el gremio, el "filtro" no es efectivo para evitar la mortalidad por pesca ya que el recurso está sometido a una serie de condiciones que atentan contra la supervivencia. "¿Pueden los peces de pequeño tamaño sortear todos los obstáculos, filtrarse por una reja metálica y aún conservar energías para alejarse de la succión y arrastre de la red en un fondo tumultuoso? Definitivamente, no", aseguró Frías. En ese sentido, añadió: "Si la utilización de la reja es tan efectiva como los informes pretenden sostener, ¿las zonas de veda tienen sentido? De ser así debería permitirse pescar dentro de ellas".

El sindicato reclama una serie de respuestas obtenidas en las pruebas del Dejupa, entre ellas porcentajes de escape, mortalidad en media agua y fondo, influencia de las lesiones en los individuos en desarrollo y efecto ante capacidad de filtrado superada.

Pese a estar en desacuerdo, la Asociación de Capitanes aclaró que cumplirá la norma y adelantó que seguirá luchando por tener voz y voto en el Consejo Pesquero. "Estaremos atentos a la evolución de los resultados -advirtió Frías-. Si se demuestra que estamos equivocados, vamos a reconocer el error. Pero si sucede lo contrario, responsabilizaremos penal y civilmente a quien sostiene la aplicación (del Dejupa). Porque el costo no pueden seguir pagándolo los trabajadores y el recurso pesquero".

El recurso podría agotarse en 2 años

En sólo 20 años se agotó más del 80% de la población de la merluza común, un porcentaje que afectó toda la estructura del recurso y la estabilidad de decenas de empresas que sostienen más de 20 mil puestos de trabajo (directos y en blanco) a lo largo de más de 40 comunidades costeras del país. El dato fue revelado por la Fundación Vida Silvestre Argentina.

Las dos amenazas principales de la merluza son la sobrepesca y la captura de peces juveniles (pescar ejemplares antes de su primera reproducción).

"Si continúa la pesca indiscriminada de merluza juvenil y las condiciones ambientales no favorecen su reproducción, la pesca del recurso podría colapsar en dos años", advirtió Vida Silvestre.

A principios de 2010 el Consejo Federal Pesquero autorizó capturas de merluza 30 por ciento superiores a la cantidad recomendada para recuperar el recurso y prorrogó, por tercera vez, la suspensión del dispositivo de selectividad usado en las redes de pesca para liberar a los ejemplares pequeños.

Luego de casi 500 días sin protección de juveniles, el Consejo anunció la obligatoriedad del uso de estos mecanismos. Sin embargo, Vida Silvestre considera que la medida será ineficaz. Para argumentar su crítica, afirmó que no hay intenciones de reducir la captura de merluza permitida para este año. Y agregó: "Las empresas cuestionan el uso de los dispositivos de selectividad por diversas razones, sin admitir lo que todo el sector conoce: si pescan menos juveniles se quedan sin negocio".

La posición del Inidep

De acuerdo al manual elaborado por el Inidep (Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero), el Dejupa permite que escapen gran parte de los juveniles de peces capturados antes de que ingresen en el copo o bolsa de la red.

El sistema fue desarrollado en 1995 por el grupo de Artes de Pesca del organismo y se basó fundamentalmente en el Disella 11 y en el Sort-X, de diseño noruego.

"La selectividad para el escape de juveniles de merluza común que presenta el dispositivo es superior a la de las mallas diamante de los copos de las redes de arrastre que se utilizan en nuestra pesquería y posee un alto rango de selectividad propia", dicen los científicos. Pero las dudas persisten.

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